Diario Vasco

Gipuzkoa incorpora un nuevo plan de ahorro para incentivar el ahorro a largo plazo

La hacienda guipuzcoana incentivará el ahorro a largo plazo
  • Permitirá una exención anual máxima de 5.000 euros en el IRPF durante, al menos, cinco años y su capitalización posterior deberá ser total

Toda maquinaria necesita de algún tipo de ajuste año tras año para que pueda conservar su correcto funcionamiento. El sistema que alimenta las arcas forales, esto es, la tributación, no es ajena tampoco a los cambios y ejercicio tras ejercicio la Diputación de Gipuzkoa va actualizando ciertas cuestiones, incluyendo nuevas figuras y acogiendo otras modificiones realizadas en territorio común, con el objetivo de que los impuestos sean lo más homogéneos posibles. «Las reformas operadas en 2014 en el IRPF y en Sociedades, dejan entrever la necesidad de hacer ajustes en determinadas regulaciones», advierte de inicio el anteproyecto de Norma Foral de aprobación en 2016 de determinadas modificaciones tributarias que se encuentra de exposición pública en la web del departamento de Hacienda y Finanzas. Y entre las novedades más importantes figura una que sonará muy bien a los pequeños inversores del territorio que ven como la carga impositiva a los ingresos y al ahorro en Gipuzkoa es mayor que en el resto del Estado. Hablamos del denominado Plan de Ahorro 5.

La Hacienda de Gipuzkoa plantea incorporar la herramienta del Plan de Ahorro a Largo Plazo que el ministro de Economía, Cristóbal Montoro, implementó en el Estado con sus reforma de junio de 2014. «Con la pretensión de mantener un tratamiento fiscal homogéneo», recoge el preámbulo de la norma foral, «se establece un trato incentivador para un nuevo instrumento dirigido a pequeños inversores y se declaran exentas las rentas generadas por la cuenta de depósito o el seguro de vida a través del cual se instrumente dicho ahorro, siempre que aporten cantidades inferiores a 5.000 euros anuales durante un plazo al menos de 5 años».

Será, por tanto, un nuevo plan de ahorro que competirá con las figuras ya contempladas en el sistema guipuzcoano, como son las aportaciones a las Entidades de Previsión Social Voluntaria (EPSV) o los planes de pensiones (PP), mutualidades y sistemas similares. Y es que apenas habrá diferencia entre las posibles deducciones de unos planes y las de otros, lo que puede hacer que los contribuyentes que busquen la rentabilidad fiscal anual puedan decantarse más por los nuevos Planes de Ahorro a Largo Plazo.

La norma tendrá en consideración, para poder beneficiarse fiscalmente, los planes contratados a partir del 1 de enero de 2017, y estos instrumentos se podrán firmar con entidades de crédito o con aseguradoras, lo que conformará dos figuras distintas. Por un lado, las SIALP que serán los Seguros Individuales de Ahorro a Largo Plazo, y por el otro, las CIALP -Cuenta Individual de Ahorro a Largo Plazo. Al igual que las EPSV, las aportaciones propias al plan no quedarán exentas por encima de los 5.000 euros, aunque en este caso, no habrá posibilidad de una contribución empresarial como en las EPSV, para las que se establece un límite de deducción conjunta de 12.000 euros anuales.

Sin embargo, el atractivo de esta nueva herramienta radica en otros aspectos. El contratante podrá disponer del capital resultante del plan de ahorro a los cinco años de haber iniciado las aportaciones -de ahí el nombre de Plan de Ahorro 5-, por lo que la permanencia es relativamente corta. Además, según señalan desde el departamento que dirige Jabier Larrañaga, aunque cada contribuyente solo podrá beneficiarse de un plan de ahorro a largo plazo, sí que podrá combinar las exenciones si realiza aportaciones a EPSV, de forma que su factura fiscal será menor.

Pero no solo hay diferencias a la hora de realizar las aportaciones, sino también a la hora de recuperar lo invertido. De esta forma, la disposición por el contribuyente del capital resultante únicamente podrá producirse en forma de capital, por el importe total del mismo, no siendo posible que el contribuyente realice disposiciones parciales. Por su parte, las EPSV y planes de pensiones se pueden rescatar en forma de renta, de capital o mediante un sistema que combine ambas.

Capitalización

No parece que la obligatoriedad de rescatar las aportaciones en forma de capital vaya a restar atractivo a la nueva herramienta, ya que las estadísticas forales revelan que cada vez son más los contribuyentes que optan por rescatar sus aportaciones en esta modalidad. Y es que la forma de tributar de uno y otro sistema provoca que cada vez sean más los que opten por esa vía, por la que se tributa el 60% de lo reintegrado hasta los 300.000 euros. A partir de esa cifra se fiscaliza el 100% y si se opta por integrarlo en la base imponible general del IRPF como renta, también se debe tributar por la cuantía completa. De esta forma, desde 2004, los rescates en forma de capital han pasado de los 59,6 millones, a los 225 de cierre de 2015, un 277% más, mientras que los de renta han caído un 11,8%. La cuantía total rescatada el pasado año de planes de previsión social en Gipuzkoa asciende a 320 millones, un 4,2% menos que en 2014 y lejos de los 523 millones que se reintegraron en 2011.