Diario Vasco

'Educación financiera'... para chavales de 12 años

'Educación financiera'... para chavales de 12 años
  • Hacer la compra para la cena con 3 euros, organizar el presupuesto de un hogar donde solo entra un sueldo... Son algunos de los ejercicios de un taller que se está impartiendo de manera experimental y que sus creadores quieren incorporar como extraescolar en colegios

«Si os dieran 50 euros... ¿en qué los gastaríais?». No hay unanimidad en la respuesta pero casi: cromos y chuches. La pregunta se la repiten nuevamente a los chavales tres meses después: gominolas... pero esta vez reservan 30 euros para la hucha. Es uno de los ejercicios que les ponen a los alumnos del curso de 'Educación financiera' que acaba de empezar a impartirse en Madrid y cuyos responsables quieren implantarlo como extraescolar en los colegios (en Euskadi ya están en conversaciones con dos centros). Está dirigido a niños a partir de 12 años y consiste en una suerte de matemáticas prácticas aplicadas a las cuestiones domésticas. «La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, la Comisión Nacional del Mercado de Valores y el Banco de España recomiendan introducir las finanzas en las escuelas para generar hábitos responsables», advierte Tania Benito, responsable de Probidea, la empresa encargada de impartir este taller, que tiene una duración de tres meses (hora y media a la semana) y un coste de 120 euros (100 euros si se hace en los colegios como extraescolar).

La cosa va de números, cifras domésticas que puedan manejar los chavales. «Uno de los ejercicios consiste en enviarles a un mercado a comprar tres ingredientes para la cena con un presupuesto de solo 3 euros. Se trata de que comparen precios». Y ya que están en el mercado o en el supermercado... que echen un ojo a las etiquetas de los productos porque ahí encontrarán una información muy útil que ni saben que existe. «Imaginemos que en un súper venden un paquete de jamon de york de 100 gramos a un precio y uno de 200 a otro un poco más caro. Como son cantidades distintas no siempre es fácil saber proporcionalmente cuál cuesta más. Pero si miran en la etiqueta verán que aparece el precio por kilo. Es un detalle pero les servirá para cuando sean mayores y tengan que ir a hacer la compra».

Otra situación, más cotidiana esta para ellos. «Les pedimos que calculen cuánto se gastan en un año en cosas superfluas que no les aportan nada, como las chucherías o los refrescos, y algunos se sorprenden al darse cuenta de que el presupuesto en esas pequeñeces se les dispara hasta los 1.200 euros». El cálculo parece una locura, pero no lo es: sale a 3,2 euros diarios. Y otro ejercicio más complejo: hacer una propuesta de presupuesto mensual para un hogar en el que se ingrese un solo sueldo de equis dinero. «Tienen que tener en cuenta gastos fijos como la luz, el agua, el teléfono, la comida... y repartir el resto previendo una cantidad para el ahorro».

Esto del ahorro lo pueden poner ellos mismos en práctica con la paga. «Es recomendable que los chavales reciban una paga fija a la semana. Pero cada vez hay menos costumbre. Cuando quieren algo se lo compran sus padres o, si no, les da dinero la tía, los abuelos... de manera que realmente es difícil saber cuánto manejan los chavales». Lo que es aún peor, «hay niños que creen que tienen derecho a que sus padres les compren todo lo que quieran. Hay que hacerles ver que de la misma manera que si su madre no va a trabajar no recibe un sueldo ellos, también tienen que cumplir en casa, tienen una serie de obligaciones». En este sentido, advierte el psicólogo que forma parte del equipo que imparte este taller, la paga es una herramienta eficaz con la que 'premiar' a los chavales que cumplen con estas obligaciones (hacer los deberes, las tareas de casa que les encarguen sus padres...) y les enseña, además, a gestionar su propio dinero.

Les familiariza también con el primer ámbito de la economía, el doméstico. Y evita situaciones futuras como esta: «He visto a chavales de 20 años venir al banco acompañados de sus padres porque no saben qué tienen que hacer para abrir una cuenta corriente, que es algo muy básico y que cualquier chaval mayor de edad debería saber». En el taller además de aprender qué es una cuenta corriente, se les explica cómo funcionan las tarjetas de crédito, los depósitos, o el significado de domiciliar una nómina...

De momento se trata de una experiencia piloto que acaba de echar a andar en un barrio de Madrid, «pero lo ideal sería que llegara hasta los colegios».