Diario Vasco

ELA y LAB se movilizan en la calle en plena campaña para presionar al Gobierno Vasco

'Txiki' Muñoz y Ainhoa Etxaide, en el centro, durante la rueda de prensa.
'Txiki' Muñoz y Ainhoa Etxaide, en el centro, durante la rueda de prensa. / Maite Bartolomé
  • Los dos sindicatos nacionalistas convocan una manifestación para el día 20, que finalizará ante la Lehendakaritza, para exigir la anulación del acuerdo de la mesa de diálogo social sobre los convenios de eficacia limitada

Los sindicatos nacionalistas ELA y LAB han anunciado hoy la convocatoria de una manifestación de delegados para el próximo martes, día 20, en Vitoria, con final ante la sede de la Lehendakaritza, para exigir al Gobierno Vasco que se retracte del acuerdo suscrito con la patronal Confebask y los sindicatos CC OO y UGT de Euskadi en la mesa de diálogo social. En ese pacto se decidió promover la difusión de los convenios colectivos firmados con respaldo sindical minoritario, más conocidos como de eficacia limitada. Una iniciativa que consideran antidemocrática y que ha causado en ambas centrales una «tremenda preocupación», en palabras de 'Txiki' Muñoz, secretario general de ELA.

No es habitual que los sindicatos salgan a la calle en plena campaña electoral, tal como admitió Ainhoa Etxaide, máxima responasable de LAB, quien justificó la decisión por «la gravedad del ataque» realizado. Tanto ELA como LAB llevan varias semanas en campaña criticando el citado acuerdo de la mesa de diálogo social, que surgió como un intento de agilizar la negociación colectiva en aquellos ámbitos sectoriales donde la centrales nacionalistas disponen de mayoría, en los que unos 380.000 trabajadores vascos llevan varios años sin renovar su convenio, con la consecuente congelación salarial.

Sin embargo, Muñoz argumentó que con su apoyo a la patronal Confebask, el Gobierno Vasco «comparte la caída salarial» que se está produciendo en la economía vasca. Para el líder sindical, el acuerdo criticado comporta una actitud «brutal» que conlleva decirle a la sociedad que «no vale para nada lo que se vota en las elecciones sindicales», en una estrategia que «no quiere oposición en el mundo sindical y social».