Diario Vasco

Los EREs marcan un nuevo mínimo desde 2008 con un solo despido en julio en Euskadi

gráfico

La industria acapara el mayor número de EREs en Euskadi y también de afectados, aunque de forma mayoritaria son expedientes de suspensión.

  • La rescisión se produjo en Bizkaia, el territorio que va a la zaga en cuanto a despedidos

  • Gipuzkoa registra el mejor comportamiento en el acumulado del año y encabeza las mayores reducciones en todas las tipologías de EREs

Ya nadie discute que la economía vasca, al igual que la española ha dejado atrás lo peor de la crisis. Lo atestigua el vigor de su crecimiento y también la mejora del mercado laboral, aunque todavía se producen algunos vaivenes, como los últimos datos del paro del mes de agosto, que como es habitual vuelve a restar afiliados a la Seguridad Social e incrementar el número de desempleados. Otro termómetro que mide la temperatura de esta salida de la recesión son los expedientes de regulación de empleo (EREs) que ya en 2015 iniciaron una senda de descenso y que, aunque con algunas oscilaciones, se ha ido intensificando en este ejercicio.

En el último registro dado a conocer por el Gobierno Vasco y que corresponde al mes de julio hay un dato llamativo y es que tan solo ha habido en Euskadi un trabajador al que se le ha rescindido su contrato por la vía del ERE. Un dígito que supone la cifra más baja desde que se inició la crisis, allá por septiembre de 2008.

Hasta ahora, el mejor registro en cuanto a despidos por ERE se había producido en junio del año pasado, con trece trabajadores afectados. Tras un repunte en julio de dicho ejercicio (81) se volvió a rozar dicho dígito en agosto (14). En abril de este año se repitieron los trece despidos y julio marca un nuevo hito con ese único afectado. Una rescisión que se produjo en Bizkaia, ya que tanto en Gipuzkoa como en Álava no se registró ninguno. Y no se trata de ninguna excepción, ya que los dos territorios se han anotado cero despedidos en varios meses de este ejercicio. En el caso de Gipuzkoa, en enero y mayo, y en el de Álava, en febrero, marzo, abril y junio. Por lo tanto, ya solo falta que Bizkaia se sume a la fiesta.

Estos datos demuestran que las empresas ya no se ven abocadas a recurrir a la vía más drástica para adaptar sus plantillas a la evolución de la producción y de los pedidos, que van ganando poco a poco el terreno perdido. Es más, muchas de ellas están incrementando su personal. Otra cosa es la calidad del empleo que se crea.

En cualquier caso conviene recordar que en enero de 2009, con la crisis en plena eclosión, se produjeron 275 despidos en el País Vasco y que se llegaron a alcanzar los 674 en junio de 2012 tras un inicio de 2011 esperanzador, que volvió a truncarse al entrar en la segunda recesión tanto la economía vasca como la española.

Esa única rescisión registrada en julio supone una reducción del 98% en relación al mes anterior (77 despidos) y también respecto al mismo periodo del año pasado (81). Los afectados por EREs de suspensión y de reducción han descendido en menor medida. Los primeros lo han hecho un 31% respecto al mes anterior y un 55% en comparativa interanual, al registrarse 386 trabajadores afectados. Por su parte, los de reducción, han descendido un 41% y un 10%, respectivamente.

Pero conviene abrir el foco para tener un poco más de perspectiva. Si observamos el acumulado del año, un total de 249 trabajadores han visto rescindidos sus contratos en Euskadi frente a los 673 del mismo periodo de 2015, lo que supone una caída del 63%. De ellos, 69 se han producido en Gipuzkoa, el territorio en el que más descienden, con una reducción del 80,78%, ya que en 2015 se produjeron 359 despidos por esta vía, la cifra más alta de todo Euskadi. En Álava el descenso es más moderado (-58,21%) y en Bizkaia se limita a un 38,46%.

También hay que decir que Gipuzkoa es el territorio que mejor evolución está teniendo en los afectados por suspensión y reducción y por ende en el cómputo total. En el primer caso descienden un 52% y en el segundo un 49% (ver gráfico adjunto). Un buen síntoma para el tejido empresarial del territorio y también para su empleo. Cabe recordar que Gipuzkoa goza de la tasa de paro más baja de Euskadi.

La industria, más EREs

Pese a que los servicios acaparan la mayor parte del empleo en Euskadi, la industria es la que realiza más ajustes de plantilla tanto en lo que respecta al número de expedientes como al de afectados. De los 320 EREs presentados y aprobados hasta julio, 145 se han registrado en la industria y 124 en los servicios. La construcción se ha limitado a 50 y en el sector agrario tan solo se ha presentado uno.

En lo que respecta al número de afectados, la industria acapara 3.210, frente a los 696 de los servicios. Aunque la brecha pueda parecer alarmante, la mayor diferencia se produce en los afectados por EREs de suspensión, con 2.469 en el primer caso y 381 en el segundo. En los de reducción la industria casi triplica al sector terciario y en los de rescisión la distancia es mínima: 145 por 104

Si miramos a las actividades concretas, los trabajadores de la metalurgia y la fabricación de productos metálicos son los que se han visto más afectados por ajustes colectivos, aunque la inmensa mayoría son de suspensión, ya que si nos fijamos únicamente en los de rescisión, la fabricación de productos informáticos y electrónicos se lleva la palma con 58 despidos en lo que va de año. Le sigue la industria del petróleo y química, con 41: la hostelería (38), la fabricación de maquinaria (37) y las actividades administrativas y servicios auxiliares (24).

Hay un dato curioso que se viene repitiendo en los últimos tiempos y es que mientras en Gipuzkoa la mayoría de los expedientes presentados alegan problemas económicos y financieros, en los otros dos territorios se justifican por restricción de la demanda o producción.

Y poniendo el foco en Gipuzkoa y en sus diferentes comarcas, también resulta curioso que mientras Donostialdea acapara el mayor número de expedientes presentados y también de trabajadores afectados -388 de los 851 del territorio-, en los de rescisión Tolosaldea es la que resulta peor parada, ya que ha contabilizado en los siete primeros meses 26 despedidos, cuatro más que la capital guipuzcoana. Por su parte, en el Alto Deba hay 19 afectados y dos en el Goierri. En el resto de comarcas no se ha producido ningún ERE de rescisión.

Las empresas menores de 25 trabajadores siguen siendo las que más sufren los coletazos de la crisis y las que menos, las medianas, las que tienen entre cincuenta y cien empleados.

Hasta julio, la cifra total de trabajadores afectados por EREs en Euskadi es de 4.285. Salvo cataclismos en la segunda parte del año, el ejercicio se cerrará con una cifra más baja que el año pasado, que acabó con 8.108 empleados afectados, y por lo tanto la más reducida desde que se inició la crisis. Con todo, superará holgadamente los 4.815 que se computaron en 2007. Cabe recordar que la cifra más baja desde 1991, desde que se tienen registros, se produjo en 2006, con 3.338 afectados. Y la más elevada en 1993, la anterior crisis, con 86.166. En esta última recesión, el pico más alto se alcanzó en 2009, con 68.722 trabajadores afectados por algún tipo de expediente de regulación, lo que da una idea de la crudeza de la crisis y de sus repercusiones.