Diario Vasco

Varias familias de Zumarraga ya viven en Asturias a la espera de noticias de Arcelor

Exterior de la planta de Veriña (Asturias) de Arcelor, una de las que recibirá a parte de los 85 trabajadores recolocados de Zumarraga.
Exterior de la planta de Veriña (Asturias) de Arcelor, una de las que recibirá a parte de los 85 trabajadores recolocados de Zumarraga. / JOAQUÍN PANEDA
  • Tres de ellas se han instalado en Gijón y otras dos en Candás por la escolarización de sus hijos

  • El comité de empresa ya ha trasladado el perfil de los reubicados a los ayuntamientos de la zona y apunta que el 90% se mudará sin familia

«No sabemos todavía nada, pero nuestros hijos deben empezar a dar clases y no los podemos mover a mitad de curso». Houssine lleva unos días ya en Asturias junto a su familia, su mujer y dos hijos en edad escolar. Llevaba diez años trabajando en Arcelor Zumarraga, pero el cierre productivo de la fábrica le llevó a aceptar ser uno de los 85 reubicados por la multinacional en las plantas asturianas de Avilés o Veriña. Todavía sin saber cuál será finalmente su destino, han hecho las maletas y se han instalado en Gijón. El caso de Houssine y los suyos no es único. Ya son media docena las familias que se han marchado al Principado desde Zumarraga antes incluso de recibir la carta de reubicación por parte de Arcelor.

Hasta el momento, según ha podido conocer DV, son tres las familias que se han instalado en Gijón, otras dos en Candás y otra se encuentra en busca de piso mientras se aloja en un hostal gijonés. Ninguna, por tanto, se ha mudado a Avilés, única localidad con la que se han reunido los responsables del consistorio de Zumarraga para tratar de facilitar los traslados. «La realidad es que estamos haciendo todas las cosas solos», confiesa uno de los operarios que se ha trasladado ya a Asturias. Los representantes de los trabajadores ya señalaron que llevan desde el primer día de agosto reuniéndose con los municipios y concejos asturianos más cercanos a las fábricas de Avilés y Veriña con el objetivo de poder gestionar las primeras llegadas en este inicio de septiembre, de cara al inicio del curso escolar.

«Somos los primeros que hemos llegado», reconoce Houssine, quien confiesa que el cambio está siendo «muy duro» y el nerviosismo en la familia está siendo notable. «Nunca imaginamos que tendríamos que marcharnos de Zumarraga», reconoce. Destaca que es su hijo mayor, que cursará sexto de primaria este año, el que va a sufrir un cambio más grande, al pasar de recibir una educación en «euskera y castellano», a hacerlo solo en la segunda y con nuevos compañeros de clase. Aun así, también sabe que a su hija pequeña, que inicia tercer curso, le costará adaptarse. «Empiezan el lunes y por ellos estamos ya aquí», añade.

Suben los alquileres

En la misma situación de Houssine se encuentran otras dos familias ya en Gijón, y otras dos en el municipio de Candás, una localidad ubicada en el concejo de Carreño a apenas un cuarto de hora tanto de la planta de Arcelor en Avilés como la de Veriña. Y en la que, probablemente, el precio del alquiler de inmuebles sea algo inferior al de ciudades como Gijón o Avilés. «En algunas zonas los alquileres no están nada baratos y superan holgadamente los 500 euros y eso que hablamos de cassa que llevan cerradas un año entero», explica Houssine, guiándose por su caso y por el de varios compañeros que han buscado piso.

«Este es uno de los puntos que más nos está preocupando», confiesa un representante de CC OO del comité de empresa de Zumarraga. Y es que algunos particulares e inmobiliarias también quiere aprovechar la llegada de los reubicados de Arcelor a Asturias e incrementar en un puñado de euros los alquileres que ofrecen. «Hemos notado subidas en el precio de los alquileres entre los 70 y los 100 euros en apenas dos meses», detallan. En algunos casos, los alquileres han pasado de los 650 euros mensuales a los 750, por ello, los miembros de CC OO del comité, con la ayuda del sindicato en Asturias quieren reunirse la próxima semana nuevamente con los representantes de los distintos ayuntamientos que les van a acoger para solicitar que hagan, en la medida de lo posible, un control a los precios de esos inmuebles.

45 años y solos

Durante esta semana, los representantes de los 85 recolocados de Arcelor Zumarraga en Asturias han comunicado, como se habían comprometido, a los distintos consistorios y concejos de la zona una relación con los perfiles de los trabajadores que se van a trasladar hasta el Principado para trabajar en las plantas de Avilés o Veriña. En esa nota, reflejan que la edad media de los operarios que se mudarán a Asturias ronda los 45 años, y que «el 90% de los que lleguen lo harán, en principio, sin familia».

Por tanto, serán alrededor de una docena las familias que se trasladen al completo hasta Asturias, y la mayoría de ellas, como ha podido conocer este periódico, serán de los que anteriormente llegaron desde Madrid a Zumarraga. «Ya vivimos esta experiencia una vez», señalan algunos de ellos. En total son 14 los trabajadores que llegaron desde la capital española hasta el Alto Urola y que ahora tendrán que redireccionar su rumbo hasta Asturias.

El resto, serán trabajadores de la comarca, que iniciarán esta nueva etapa viviendo en grupos en alquiler. Pasarán la semana de lunes a viernes en Asturias y el fin de semana regresarán a Gipuzkoa con sus familias. Ese será el plan más habitual para unos empleados reubicados que todavía esperan la comunicación por parte de la multinacional, del puesto y la planta en la que van a ser asignados, un proceso que se demorará hasta un mes desde que reciban la notificación y que se podría extender hasta finales de año, ya que están en Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) hasta el 31 de diciembre.