Diario Vasco

La ACB de Sestao reabre tras siete meses de inactividad

  • La planta del grupo ArcelorMittal reanuda la producción, aunque solo en fin de semana a partir de las doce tras ver amenazado su futuro

La Acería Compacta de Bizkaia (ACB) de Sestao ha comenzado a funcionar de nuevo después de que haya permanecido parada desde el 4 de febrero pasado. Siete meses que se han hecho muy largos para sus trabajadores, que llegaron a temer que ArcelorMittal, propietaria de la fábrica, decretase su cierre definitivo. La multinacional alegaba que no podía competir con el acero con el que China inundaba el mercado europeo debido a sus bajos precios, y al alto coste de la energía eléctrica que precisa para funcionar.

Por ello, la reapertura de la ACB es, de momento y sin un plazo definido, sólo parcial. Únicamente se pondrá en marcha los fines de semana, cuando la tarifa eléctrica es más barata; con unos 140 trabajadores, la mitad de la plantilla con la que contaba antes de la parada; en turnos de 12 horas y para fabricar hasta unas 12.000 toneladas de acero mensuales, prácticamente el 10% de su capacidad.

Desde las siete de la mañana de esta mañana un grupo de trabajadores han realizado los preparativos para poder iniciar a partir de esta medianoche, cuando el coste de la energía eléctrica es más barato, la producción de acero. Durante la jornada se han llevado a cabo simulaciones con las máquinas en vacío y será el turno que se ha incorporado a las siete de esta tarde el encargado de comenzar a partir de las 12 de la noche con la fundición de chatarra en el horno eléctrico para transformarla en bobinas de acero.

La consejera de Desarrollo Económico y Competitividad del Gobierno vasco, Arantxa Tapia, reconoció ayer que las condiciones de reapertura de la ACB «no son las ideales ni las óptimas», pero es «un primer paso».

«Entendemos que la empresa está dispuesta a hacer las inversiones necesarias para que la planta se dedique al desarrollo de nuevo producto, la diferenciación y la búsqueda de nuevos mercados y podrá en un futuro próximo ponerse en una capacidad como la que tenía previamente», declaró.

Por su parte, el sindicato ELA, muy crítico con las condiciones de reapertura de la planta, ha acusado a ArcelorMittal de «seguir con su chantaje y desprecio» a la plantilla de ACB. En un comunicado, la central nacionalista denuncia que se ha pasado de una plantilla directa de 330 trabajadores en enero 2016, a los 140 con los que se funcionará ahora, mientras casi otros 50 siguen en «un opaco ERE que la dirección no terminar de aclarar». Asimismo, ha indicado que Arcelor no ha presentado ningún proyecto industrial que «garantice el futuro de la acería, y su único proyecto ha sido solicitar dinero publico, utilizando a la plantilla como rehenes».

ELA también denuncia que la empresa traslada de Zamudio a Sestao un departamento de I+D, «le cambia el nombre y con ello, la Consejería de Industria le da el visto bueno para que pueda acceder a las ayudas publicas en I+D+I». De esta forma, «Arcelor sí o sí, obtendrá millones de euros en ayudas. Lo único que han hecho es un paripé entre la Consejería de Industria y la multinacional con sede en Luxemburgo», ha destacado. Asimismo, el sindicato advierte que este plan industrial tiene «grandes riesgos» de suponer el «cierre total» de la acería y, en especial, la «desprotección de los trabajadores de las contratas, los grandes olvidados por la Consejería de Industria, Arcelor y CC OO y UGT».