Diario Vasco

Las ollas de Magefesa volverán a fabricarse en en Gipuzkoa

Las instalaciones de Alza donde ahora se harán las ollas de Magefesa. .
Las instalaciones de Alza donde ahora se harán las ollas de Magefesa. .
  • El grupo Rhointer, propietario de la marca, iniciará la producción en Eskoriatza tras adquirir la fábrica de Alza

Las ollas a presión de Magefesa, casi un mito en el menaje de cocina en España, volverán a fabricarse en el País Vasco. No será en la localidad vizcaína de Derio, donde se producían hasta que en 2012 una sentencia del Tribunal de la Unión Europea ordenó la liquidación de la actividad, sino en el municipio guipuzcoano de Eskoriatza. El grupo Rhointer, propietario de la marca Magefesa, anunció ayer su decisión de retomar la fabricación de estas ollas tras haber alcanzado un acuerdo para adquirir la empresa Alza, en cuya factoría se producen también en la actualidad baterías de cocina y ollas.

Rhointer señaló en un comunicado que su decisión está vinculada con el importante reconocimiento por parte del mercado que recibe la marca Magefesa y por su deseo de producir en España artículos que en la actualidad comercializa, pero cuya producción subcontrataba en otros países. Rhointer es un grupo internacional, propiedad de la familia cántabra Viadero, cuyos inicios sin embargo se fraguaron en Latinoamérica y en especial en Chile. En 2013 adquirió la propiedad de la marca Magefesa, así como la patente de las ollas a presión y también la tecnología de producción. En 2014 este grupo también adquirió las marcas de cubertería Cruz de Malta, Dalia y Meneses y rescató una de las factorías ubicadas en la localidad vizcaína de Gernika, donde en la actualidad se mantiene la producción.

Una trayectoria muy larga

«El grupo Rhointer, vinculado a la familia Viadero, refuerza con esta decisión su apuesta decidida por invertir y fabricar en España las líneas de producto estratégicas para sus marcas, entre las que destaca principalmente Magefesa», enfatizó la compañía en su comunicado. El acuerdo anunciado ayer colocará en manos de este grupo la mayoría de las acciones de Alza pero, matizaron, sus actuales propietarios permanecerán también en el capital social, aunque en una posición minoritaria.

El retorno de la producción de las ollas Magefesa al País Vasco supone un hito en una historia plagada de sobresaltos. El grupo Magefesa sufrió en 1983 los efectos de las inundaciones que asolaron buena parte de Bizkaia, lo que obligó a la compañía a realizar una fuerte inversión para reanudar la fabricación de la factoría de Derio. Tan sólo dos años más tarde el grupo se hundió como consecuencia de las pérdidas acumuladas y se inició un complicado proceso para tratar de mantener activa parte de la producción y del empleo. En 2012, una sentencia del Tribunal Europeo concluyó que las ayudas que había concedido el Gobierno vasco en ese proceso eran ilegales, sancionó a la Administración vasca con una multa de 20 millones de euros y obligó a paralizar la actividad en la fábrica vizcaína. Los activos fueron vendidos en un procedimiento judicial posterior.