Diario Vasco

La crisis del acero provoca la primera caída de la producción en Gipuzkoa en 18 meses

Vista de la parte trasera de la planta de Arcelor Zumarraga, sin actividad productiva desde marzo.
Vista de la parte trasera de la planta de Arcelor Zumarraga, sin actividad productiva desde marzo. / MORQUECHO
  • En Euskadi, el tirón alavés logra mantener a flote la actividad en el sector manufacturero, que mantiene un avance acumulado del 1,5%

  • La fabricación industrial hasta julio cae un 0,1% y amenaza la tendencia al alza iniciada en 2014

Levemente, sí, pero vuelve a tambalearse el castillo de naipes industrial de Gipuzkoa cuando todo parecían ser brotes verdes. Después de 18 meses en los que la producción industrial acumulada de las empresas del territorio figuraba en positivo -con picos de hasta el 5,9% en enero-, julio significó el primer tropiezo 'oficial' en lo que parecía un camino de rosas. La crisis del acero, personificada en Gipuzkoa en el cierre productivo de Arcelor Zumarraga, ha provocado que desde marzo, décima a décima, la producción acumulada haya ido perdiendo fuelle mes tras mes en comparación al pasado ejercicio y ya en julio se encuentra un 0,1% por debajo de 2015.

Las estadísticas pocas veces engañan y en las referentes al Índice de Producción Industrial (IPI) de Gipuzkoa, publicadas ayer por el Eustat, se constata que la herida provocada por el cierre de Arcelor en Zumarraga es profunda. De esta forma, se han registrado consecutivamente cuatro meses de descensos interanuales en la producción. Empezando en abril (-3,4%) y siguiendo en mayo (-2,8%), junio (-1%) y julio (-2,8%) se ha sucedido por primera vez desde finales de 2012 e inicios de 2013 un cuatrimestre completo de estas características, lo que debe preocupar y mucho a los principales agentes del territorio, ya que supone un pequeño paso atrás en la recuperación del motor principal de la economía guipuzcoana.

De hecho, la última vez en la que se sucedieron los cuatro meses consecutivos de descensos interanuales en la producción, la metalurgia guipuzcoana estaba inmersa en otra de sus crisis, la que conllevó el cierre de Corrugados Azpeitia y lastró las cifras concernientes al IPI, que no remontaron hasta finales de 2013 y terminaron el año con una caída total del 2,9%. Este año, desconocemos si los últimos meses otros sectores como el de material de transporte o bienes de equipo podrán amortiguar el efecto de la crisis del acero y repetir, al menos, las magnitudes productivas del pasado ejercicio.

Y es que la evolución productiva del sector de la metalurgia y los productos metálicos ha sido negativa en Euskadi en los últimos tres meses. En julio, la caída interanual se situó en el 0,6%, ligeramente por debajo de la de junio (-1,1%). De forma que no parece que el sector tienda a recuperar el vuelo y acabe en positivo a corto plazo, ya que la situación del sector -al margen de la reapertura de la ACB de Sestao en fines de semana- apenas va a cambiar. Si hay que agarrarse a un clavo ardiendo en Gipuzkoa, como ya publicó DV la pasada semana, es a la evolución productiva y comercializadora de material de transporte, debido al buen paso en el que marchan durante este ejercicio CAF e Irizar. Esto ha llevado a que en la comparativa interanual, en el mes de julio la producción de material de transporte haya subido un 17,3%, lo que permite que en el acumulado de los siete primeros meses del año el incremento se eleve hasta el 16,3%. Un flotador en toda regla.

Álava salva a Euskadi

Dentro de ese cajón llamado material de transporte, también se ubica el sector de la automoción, que sigue pujando fuerte en Euskadi y es el verdadero alimento de un territorio como el alavés. Y es que Álava es el único territorio que salva la actividad industrial vasca, gracias, sobre todo, a su gran valuarte: Mercedes Vitoria. En lo que va de ejercicio, la producción industrial en el territorio alavés se ha incrementado un 8,9% -es cierto que arrancó enero en el 15,9%- y es ya el único con una evolución positiva de los tres que forman el País Vasco. De hecho, si no fuera por Álava, la actividad industrial en Euskadi estaría rondando una caída del 0,5% hasta julio, pero gracias a la buena evolución alavesa, el acumulado vasco registra un subida del 1,5% -hasta marzo, el crecimiento acumulado ascendía al 5,1%-.

En esta despresurización de la producción industrial que está viviendo Euskadi tiene una buena parte de responsabilidad la actividad vizcaína. Al igual que en Gipuzkoa, Bizkaia lleva un cuatrimestre ininterrumpido de bajadas interanuales de la fabricación manufacturera, consecuencia directa también del parón de la ACB de Sestao. Este penar en los últimos meses le ha llevado a registrar un retroceso acumulado del 0,8% hasta julio, el descenso más alto desde mayo de 2014.

Por sectores, además de la metalurgia, también caen en julio la energía eléctrica, gas y vapor (-16,6%), la maquinaria y equipo (-4%), el material y equipo eléctrico (-7,8%) y la madera, papel y artes gráficas (-2,4%), mientras avanzan, al margen del material de transporte, las industrias alimentarias (0,8%) y el caucho y plásticos (1,9%).