Diario Vasco

Tapia pide a la UE que ayude a los despedidos de Arcelor por ser víctimas de la globalización

Empleados de Zumarraga, en los días previos al cese total de la actividad en la planta.
Empleados de Zumarraga, en los días previos al cese total de la actividad en la planta. / FÉLIX MORQUECHO
  • La consejera remite sendas cartas a las comisarias de Comercio y Empleo y les solicita que flexibilicen los criterios de concesión para que se puedan beneficiar los afectados por ERE

Las instituciones comienzan a activar todos los mecanismos posibles para poder neutralizar el golpe sufrido por la comarca del Alto Urola por el cese de actividad de Arcelor Zumarraga, que supuso la pérdida de empleo para 209 personas y la recolocación -proximamente- de 85 trabajadores en las plantas asturianas de la multinacional. Si en los últimos días se ha hablado de los movimientos que se están realizando en torno al traslado al Principado de esa parte de la plantilla, existen también otras acciones que marchan en la dirección de mantener activos y tratar de volver a emplear a los dos centenares de operarios que se acogieron a las bajas voluntarias. Una de esas iniciativas la está llevando a cabo el Gobierno Vasco, que ha solicitado formalmente a la Comisión Europea que flexibilice los criterios de los fondos FEAG para que los afectados por el ERE de Arcelor Zumarraga puedan ser beneficiarios de una ayuda para que vuelvan a encontrar empleo.

En este sentido y antes de remitir la solicitud oficial de ayudas a Europa, la consejera de Desarrollo Económico y Competitividad, Arantxa Tapia, ha enviado sendas cartas a las comisarias de Comercio, Cecilia Malmström, y de Empleo, Marianne Thyssen, para pedir esa flexibilización de criterios de unos fondos que en este caso estarían destinados a contrarrestar los efectos del dumping chino, claro exponente de la globalización. En ambas misivas, con fecha del 21 de julio y a las que ha tenido acceso DV, Tapia solicita que se amplíe el abánico de las causas objetivas que contempla el Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización (FEAG) para ser beneficiario de las ayudas, ya que el reglamento solo contempla el despido o el cese de actividad como motivos para poder recibir una contribución financiera. Al acogerse los trabajadores a las bajas voluntarias del ERE y no cesar la actividad por completo en la planta de Zumarraga -mantiene ocho empleados en el parque de chatarra-, desde el Gobierno Vasco se teme que esos 209 empleados no puedan entrar en los criterios de Bruselas, por lo que se pide esa flexibilización.

«Creo que sería muy pertinente flexibilizar estos criterios de intervención de forma que aquellos trabajadores que se encuentren en una situación de expediente de regulación de empleo o paro técnico puedan también ser beneficiarios del FEAG», concluyen las cartas enviadas por Tapia, que estima que esta adaptación «podría mejorar el FEAG para que siga siendo una iniciativa exitosa».

El Gobierno Vasco espera una respuesta afirmativa por parte de Malmström y Thyssen en las próximas semanas de forma que «cuanto antes» se pueda realizar la petición formal de fondos y pueda iniciarse el procedimiento presupuestario de los mismos por la UE.

Sería la segunda ocasión en la que Euskadi apela a estos fondos para paliar una situación causada por la globalización. La anterior se remonta a finales de 2011, y entonces Bruselas aprobó una ayuda de 1,3 millones de euros para hacer frente al despido de 500 personas de pymes del sector del metal. El fondo correspondiente a Euskadi se aprobó finalmente en marzo de 2013 y se entregó con el fin de «ayudar a esos 500 trabajadores a encontrar empleo lo antes posible». Así se recogía en las palabras de László Andor, antiguo comisario europeo de Empleo. Los fondos se destinaron a la elaboración de perfiles, orientación profesional, asesoramiento en la creación de empresas, formación y reciclaje... Medidas, en definitiva, destinadas a que los trabajadores pudieran encontrar un nuevo acomodo lo antes posible.

España, en conjunto, ha sido el país más beneficiado por el FEAG, con 21 intervenciones por un importe total de más de 50 millones de euros y que han ayudado a más de 20.000 trabajadores.

Por su parte, la Diputación de Gipuzkoa tiene previsto acordar en breve con Lanbide la implementación de programas de formación para, al menos, un centenar de extrabajadores de Arcelor Zumarraga, con el objetivo de que puedan adecuar sus perfiles a las necesidades de la comarca, de forma que su currículum encaje con mayor facilidad en otros puestos. También se está facilitando la entrada de estas personas en cursos de FP.