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La Defensora del Pueblo de la UE cuestiona el aval al fichaje de Durao Barroso por Goldman Sachs

José Manuel Durao Barroso.
José Manuel Durao Barroso. / Laurent Dubrule (Reuters)
  • La CE eludió valorar la decisión del exprimer ministro portugués, con el argumento de que su fichaje se produjo después del periodo de 18 meses tras su salida de Bruselas que le hubiera obligado a notificar formalmente el nuevo empleo

La Defensora del Pueblo de la Unión Europea, Emily O'Reilly, ha puesto en duda que la Comisión Europea haya hecho todo lo que está en su mano a la hora de evaluar la compatibilidad del fichaje de su expresidente Jose Manuel Durao Barroso por Goldman Sachs con el código de conducta que se aplica a sus antiguos miembros.

En una carta al actual jefe del Ejecutivo comunitario, Jean-Claude Juncker, Reilly pregunta a Bruselas qué medidas ha tomado para evaluar la "conformidad" del polémico nombramiento con las normas de la UE. También ha alertado de que el expresidente comunitario asesorará a Goldman Sachs en asuntos como el 'Brexit', por lo que ha pedido a Juncker que aclare las directrices sobre el modo de relacionarse con él que ha dado a su jefe negociador para la salida de Reino Unido de la UE y excomisario de la era Barroso, Michel Barnier.

La Comisión eludió en su momento valorar la decisión del exprimer ministro portugués, con el argumento de que su fichaje se produjo después del periodo de 18 meses tras su salida de Bruselas que le hubiera obligado a notificar formalmente el nuevo empleo. Sin embargo, la Defensora del Pueblo de la UE ha subrayado en su carta a Juncker que el Comité Ético puede ser consultado "en cualquier momento" y no sólo tras una notificación dentro del plazo de 18 meses.

Revisión del código ético

"El hecho de que la Comisión estime que el nombramiento está en conformidad con el código de conducta plantea interrogantes sobre la pertinencia del propio código", ha advertido Reilly en la carta difundida este martes. En su opinión, "no basta" con decir que no se ha infringido ninguna regla, sino que se debe tener en cuenta "el espíritu y la intención" con que se redactó el artículo del Tratado de la UE que exige "integridad" a los ex altos cargos comunitarios y prevé el Comité Ético ad hoc. Además, ha insistido en que el código de conducta de la Comisión es "deficiente" si no ofrece herramientas para vigilar comportamientos como el de Barroso y critica la "arbitrariedad" del periodo de 18 meses.

Por ello, la Defensora del Pueblo de la UE ha reiterado la recomendación que ya trasladó en el pasado a Juncker para que ese código sea revisado, permita una evaluación 'caso por caso' para decidir si se debe intervenir e incluya "sanciones" para quien lo incumplan.

"A la vista de la preocupación generalizada que ha generado el nombramiento de Barroso, es importante que la Comisión intente calmar esas dudas lo antes posible", ha pedido Reilly, que solicita a Juncker una respuesta de aquí al 14 de octubre.