Diario Vasco

«Hemos vivido tiempos muy complicados, pero ahora jugamos en la Champions»

Joseba Ruiz de Alegría, director general de Ibermática, frente a la entrada de la compañía en la sede del parque tecnológico de Miramón.
Joseba Ruiz de Alegría, director general de Ibermática, frente a la entrada de la compañía en la sede del parque tecnológico de Miramón. / LOBO ALTUNA
  • Joseba ruiz de alegria, Director general de Ibermática

  • Ibermática alcanzó el año pasado un beneficio histórico de 9 millones de euros y en el presente ejercicio prevé que la facturación crezca un 10%

Ibermática vive un momento dulce. Entre 2012 y 2014 atravesó un periodo convulso, en el que tuvo que capear la crisis general y la propia, generada por la integración informática de las cajas en Kutxabank. Un momento en el que además entró como socio mayoritario un fondo de capital riesgo. Las aguas se han apaciguado. El año pasado alcanzó un beneficio histórico de 9 millones de euros y afronta un 2016 con un incremento de facturación del 10% y la contratación de 150 profesionales. Su director general, Joseba Ruiz de Alegría, afirma que «los tiempos convulsos han quedado atrás, ahora jugamos en la 'champions'».

- Ibermática logró en 2015 un récord histórico de facturación. Han salido de la crisis con nota alta...

- La crisis la hemos solventado razonablemente, sin situaciones de diente de sierra ni entradas en pérdidas. Desde el inicio de la crisis hasta 2014 la facturación fue constante y los beneficios razonables, nunca por debajo de los 6 millones de euros. Llegamos al 2015, un año muy importante. Hemos crecido en facturación, número de profesionales, contratación y beneficio. Nunca antes en la historia, ni siquiera en los años de vacas gordas, llegamos a alcanzar un beneficio de 9 millones, como ocurrió el año pasado.

- ¿Por qué en 2015 se alcanzaron unos resultados récord?

- Por una conjunción de factores y por la reordenación del negocio. No ha sido fácil, los cambios provocan disrupciones en el hacer cotidiano. Un elemento clave ha sido la transformación digital. Dentro de la modestia de nuestras inversiones, en su momento apostamos decididamente por 'cosas', que a veces salen bien y otras no. Recuerdo que cuando se empezaba a hablar del 'cloud', hace de esto nueve o diez años, fuimos de los primeros en apostar por estos temas. Tenemos una unidad de social-media que ahora está explotando, invertimos en movilidad... Todo ello acompañado por la captación de talento, uniendo la 'p' de la aptitud con la 'c' de la actitud. La clave radica en que hace años apostamos por tecnologías emergentes que nos han permitido contar ahora con los mimbres suficientes para afrontar lo que todo el mundo necesita, la transformación digital.

- La CNMC ha abierto expediente a once empresas de informática por repartirse el mercado. Ibermática no está entre ellas. ¿Cómo han sobrevivido si el pastel estaba vendido?

- Nuestros competidores son las multinacionales, como IBM o Accenture. Dejamos atrás los tiempos difíciles y ahora jugamos la 'champions'. Estamos acostumbranos a batirnos con las grandes, y muchas veces ganamos y otras no. Respecto a la investigación, me llevé una sorpresa y una cierta sensación de orgullo. Ibermática tiene 43 años y nunca ha trasteado, tenemos un estilo. En el ADN de esta compañía no hay juegos raros.

- ¿Cuando se presentaban a concursos con buenas ofertas y no ganaban, no sospecharon de la existencia de algo raro?

- No teníamos evidencias, pero en ciertos ámbitos notamos situaciones inexplicables. Pero no hemos tenido pruebas de un reparto.

- ¿Les ha alegrado que parte de la competencia haya sido pillada trampeando?

- No. No vamos por ahí diciendo que no estamos en la lista.

- ¿Quién ha sido el 'topo' que ha pasado la información a la CNMC? Suele ser alguna empresa que para salvarse delata a la demás.

- No lo sé. He oido cosas, pero parece que la investigación no nace de un chivatazo, sino de la existencia de pruebas que han permitido atar cabos.

- ¿Cuáles son las perspectivas de Ibermática para este año?

- El reto es crecer de forma importante, más de un 10%, y contratar en torno a 150 profesionales, a sumar a los más de 100 incorporados el año pasado. El ámbito social, económico y político no invita a ser optimista. No obstante, trabajando duro lograremos un año igual de bueno e incluso mejor que 2015, pese a que ámbitos como la Administración pública central, ministerios y demás, apenas contratan.

- ¿Cuál será el perfil de los profesionales a contratar?

- Irá acorde con la reordenación que hemos llevado a cabo en la compañía. La transformación digital nos obliga a apostar más por el conocimiento sectorial. Buscamos un perfil de profesional consultor-asesor. Además, seguiremos invirtiendo en esas palancas que nos han permitido llegar hasta aquí, como el cloud computing, movilidad, smartcloud, análisis de datos... El año pasado invertimos más de dos millones de euros en incorporación de profesionales. Los datos del primer cuatrimestre son razonablemente buenos y nos permitirán seguir en esa línea.

- Por tanto, pese a los nubarrones, se espera otro año histórico.

- Bueno... Me conformaría con rebasar ligeramente los resultados de 2015. Todo esto lo hacemos a pulmón, a base de lo que generamos. Una parte se emplea en inversiones. Podemos tener un año de incremento de facturación, pero será complicado que al mismo tiempo ese ratio se traslade al beneficio.

- En estos buenos resultados, ¿qué papel ha jugado el Instituto de la Innovación?

- Fundamental. Lo inauguramos en 2005. Las tecnologías que ahora están funcionando, en su momento eran una excentricidad y nosotros teníamos a gente trabajando en esos campos. En el Instituto invertimos en cuestiones que pueden darnos recorrido en el futuro. Empezamos con los temas de inteligencia artificial hace diez años, cuando no estaba de moda. Pasa lo mismo con la Industria 4.0. Estamos en línea porque hemos ido incorporando conocimiento. Disponemos de soluciones transversales que están siendo reconocidas en Alemania.

- ¿Euskadi está jugando en la primera división de esta revolución industrial o hay mucho marketing institucional en esta cuestión?

- Veo la botella media llena. Quizá sí se están dando mensajes con una cierta dosis de optimismo, pero también hay realidades. Tiene que ver con los orígenes de Euskadi, con un componente industrial enraizado y un empresariado vasco comprometido con el medio y largo plazo, no con el pelotazo.

- ¿La red de ciencia y tecnología del Gobierno Vasco está bien dimensionada?

- IK4 y Tecnalia son modelos reconocidos en el extranjero. Han pasado momentos delicados, porque los proyectos europeos han escaseado, pero creo que ahora están bien dimensionados y pisan el suelo.

- ¿Ibermática no entra en conflicto con estos centros?

- No sentimos que entren en nuestro terreno y entiendo que la percepción de ellos hacia Ibermática es similar. De hecho, colaboramos en varias áreas.

- En 1997 Ibermática compró una empresa en Argentina y en 2008 en Portugal. ¿Prevén alguna nueva adquisición?

- En 2011 estuvimos a punto de comprar una compañía en Brasil con 1.000 empleados, cuando aquel país estaba de moda. En el último momento nos echamos atrás. Menos mal, porque hay que ver cómo está ahora Brasil. El crecimiento inorgánico es muy complicado en nuestro entorno, porque puedes acabar comprando aire. Apostaríamos por comprar si la operación nos aportara presencia geográfica o refuerzo sectorial. Cuando en Ibermática se produjo el cambio accionarial y entró un fondo de inversión, recibimos muchas ofertas de venta. Analizamos más de noventa empresas, pero no aportaban nada. No nos interesa crecer por crecer. Sería fácil, hay mucha empresa en venta, pero no tenemos intención de comprar.

- Solo el 10% de los ingresos provienen del extranjero. ¿No es un porcentaje muy pequeño, teniendo en cuenta la vulnerabilidad del mercado español?

- Es verdad. Cuando pensamos en crecer en Brasil el objetivo era protegernos de futuras crisis en España. Estamos muy expuestos al mercado doméstico. No obstante, en nuestro sector es difícil exportar, porque el valor está en la cabeza de la gente y tienes que replicar estructuras. En el ámbito de la Industria 4.0, si materializamos las perspectivas en Europa, previsiblemente la presencia internacional crecerá.

- Entre 2012 y 2014 vivieron tiempos complicados. La integración informática de Kutxabank causó inquietud por la pérdida de empleos en Ibermática y todo ello aderazado con la entrada de ProA Capital como socio mayoritario. ¿Los tiempos convulsos han quedado atrás?

- El convenio está firmado hasta 2019, así que vivimos tiempos pacíficos. Es cierto que pasamos momentos muy complicados, pero quedaron atrás. Se hizo una buena operación accionarial, en un momento en el que el negocio descendió. En el escenario había tres cajas que se transformaron en un Banco. Nosotros colaborábamos con Kutxa y Vital y, por tanto, tuvimos que ajustarnos. Salvamos aquel momento.

- ¿Algún proyecto muy potente para este año?

- Hay muchos pero, por citar algunos, tenemos contratos muy importantes con Iberdrola, compitiendo con IBM y Accenture, o en ministerios. Contamos con muy buenos clientes y además valoran positivamente nuestro trabajo. En la encuenta de satisfacción de 2015 realizada por Whitelane Research, las empresas consultadas nos sitúan en primera posición, junto a Everis, Telvent y Accenture.

- ¿Las filtraciones como los 'papeles de Panamá' suponen una oportunidad de incrementar el negocio en seguridad informática?

- Las cuestiones de ciberseguridad están absolutamente de actualidad. En el ámbito industrial todavía más, porque las plantas antes eran instalaciones cerradas, pero ahora están abiertas al exterior, con posibilidad de espionaje en toda su amplitud. Hace unos años estos temas no estaban en la cabeza del director general de una empresa, ahora sí. Se trata de un mercado creciente. Además, es un requerimiento que aparece en las licitaciones en las que concursamos. En la Banca esta obsesión siempre ha estado presente, pero no en la industria. Un virus es capaz de paralizar una planta entera.