Diario Vasco

«Ser especialista en algo novedoso no basta para abrir una empresa»

Las arquitectas Miren Muñagorri y María José Moreno fundaron hace año y medio Errotu Taldea junto a Celia Lana.
Las arquitectas Miren Muñagorri y María José Moreno fundaron hace año y medio Errotu Taldea junto a Celia Lana. / MIKEL FRAILE
  • Las arquitectas Miren Muñagorri y María José Moreno han creado una firma para mejorar los entornos de las personas con demencia tras detectar una necesidad creciente en Gipuzkoa

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El hilo musical un poco alto, la reverberación de las conversaciones, los destellos plateados de las mesas de aluminio. Las gruesas juntas de dilatación del suelo, el color de una pared, la pesada puerta en una esquina. Estos detalles probablemente no signifiquen nada para los clientes de la cafetería donde encontramos a Miren Muñagorri y Marijo Moreno. Pero para ellas, sí. Y para muchos más guipuzcoanos de los que sería deseable, también. El diseño y la organización de una estancia pueden componer el tobogán sobre el que se deslice sin impedimentos la demencia de una persona, y ese es uno de los motivos por los que estas arquitectas guipuzcoanas pusieron en marcha hace apenas año y medio, junto a una tercera socia, Celia Lana, Errotu Taldea, una empresa dedicada a paliar este problema.

- Es decir, que se puede intervenir arquitectónicamente en una demencia...

- Miren: Sí. Creando entornos terapéuticos personalizados que mejoran la calidad de vida de las personas que la padecen. Así que diseñamos y adaptamos los espacios que habitan estas personas para minimizar el efecto que produce esta enfermedad en sus capacidades. Aunque también trabajamos con personas mayores o con otro tipo de problemática o circunstancias, lo que nos diferencia es el conocimiento sobre las demencias.

- ¿Todo influye en la mente?

- Marijo: Todo. Y en la movilidad, claro. Pero en la mente, todo. No sólo los diseños, también aspectos sensoriales como las luces o la disposición del mobiliario.

- ¿Cómo las juntas del suelo?

- Marijo: Pueden convertirse en un abismo que algunas personas intentan sortear. Y el barullo que puede haber en el comedor de una residencia diseñado de una determinada manera, puede provocar que, por ejemplo, una persona con Alzheimer ingiera menos alimentos.

- Vaya panorama. ¿Merece la pena abrir en un momento como el actual una empresa para un sector tan determinado? ¿Tanta gente hay con demencia en Gipuzkoa?

- Marijo: Como el número absoluto de gente, no solo porcentual, mayor de 80 años está aumentando muchísimo, las posibilidades de padecer una demencia van paralelas. Hay muchísimos casos. Piense que, detrás de Japón, el País Vasco es la población más envejecida del mundo. Y va in crescendo...

- Vale, es un buen motivo. ¿Cómo se les ocurrió?

- Miren: Llevábamos tiempo dándole vueltas. Después de quince años de experiencia como arquitectas generalistas y colaborando juntas durante años, hicimos una reflexión sobre qué es lo que nos gustaba de nuestra profesión y qué carencias veíamos en el mercado. Además, Marijo había trabajado en la Fundación Matia en temas de accesibilidad y conocía esa otra perspectiva del diseño.

- Marijo: Y vimos que, no solo en la accesibilidad física, sino sobre todo en la accesibilidad cognitiva, y sobre todo en relación con las demencias, sí que se habían hecho muchísimas cosas fuera, pero que aquí no había llegado. Así que se juntaron un poquito las dos cosas y decidimos apostar por ello.

- ¿Qué les distingue de un arquitecto generalista?

- Miren: El conocimiento, en el sentido de que trabajamos con todas las investigaciones que se han hecho y se hacen en torno a la demencia y, más en concreto, sobre el efecto del entorno sobre las personas que tienen algún tipo de demencia.

- Así que ponen a punto sus casas para minimizar sus efectos.

- Miren: También trabajamos en el entorno de los centros asistenciales como residencias, centros de día... De la mano de, si no puede ser la persona afectada, sus familias y de las personas que les ayudan.

- Marijo: Analizamos las capacidades que mantienen esas personas y cómo es su entorno y vemos cómo conectan esos aspectos para proponer mejoras en ese entorno físico que ayuden a mantener las capacidades que todavía tiene esa persona.

- No será fácil vender una empresa con una idea, digamos, casi desconocida.

- Miren: Quizás el principal obstáculo que hemos encontrado es el desconocimiento, incluso dentro del sector de las residencias, así que la primera barrera que tenemos que salvar es el informar sobre esto. Claro, en gente que conoce a las personas con demencia, sí que nos pasa que les explicamos lo que hacemos y enseguida se dan cuenta de que esa necesidad existe, aunque igual no le habían puesto nombre hasta ese momento.

- ¿Cómo se organizan? ¿Qué hacen durante el día?

- Miren: De todo. Sólo somos tres, así que nos toca llevar adelante desde la labor comercial hasta la creación de proyectos.

- Marijo: Y crear nuestra propia imagen también, no solo ya el crearte un nombre, sino tu pagina web, tus tarjetas...

- Han sido profesionales autónomas y se conocen desde hace muchos años. ¿Aligera eso el miedo a la hora de asociarse? Ya se sabe que uno de los logros en los negocios es el acertar con las alianzas...

- Marijo: Nos conocemos hace tanto tiempo... Y además, empezamos a colaborar juntas en proyectos yo creo que hace ya más de diez años.

- Miren: Somos amigas antes que socias y, en realidad, lo que hicimos fue darle forma a unas colaboraciones que ya veníamos realizando individualmente.

- ¿Encuentran apoyo en las instituciones?

- Miren: Ahora sobre todo en Afagi.

- Marijo: Y en Fomento de San Sebastián. Estuvimos en el programa Ekin + (centrado en apoyar a emprendedores con proyectos innovadores), que eso también al final ha sido un gran apoyo. Hay muchos programas de creación de empresas, lo que pasa es que, una vez que se crean esas empresas, hay muchas más lagunas, muchas más cosas que tienes que saber hacer. Así que luego nos han venido bien los talleres de Adegi.

- Miren: Por ejemplo, vamos a hacer uno para prepararnos a la hora de enfrentarte a un cliente. Al final, nosotras somos arquitectos y el ámbito técnico lo tenemos las dos dominado, pero claro, tienes que saber vender lo que haces.

- Marijo: Aunque seas especialista en una materia novedosa, para crear una empresa necesitas saber muchas otras cosas.

- No ven lo de crear una empresa e ir en solitario.

- Marijo: No sabrías por dónde empezar. Hay un montón de factores que desconoces.

- Miren: En un taller nos hablaban de 'segmentación de mercado' y para nosotras era como '¿mande?', porque somos especialistas en lo nuestro. Y eso no basta. Lo que no quita que la guerra la tengamos que hacer nosotras; porque aunque te apoyen y te guíen, las que tenemos que ir abriendo puertas, al final, somos las tres. Pero merece la pena.