Diario Vasco

El pez chico que se come al grande

Cata, el pez chico que se come al grande
  • El grupo CNA vende en 87 países, tiene 2.400 trabajadores y plantas en España, China y Brasil

  • El valor de sus activos es diez veces inferior a los que sumaba la cooperativa de Mondragón antes de entrar en concurso

Hablar de la nueva dueña de Fagor Electrodomésticos es hablar de Cata, de Cataluña, de un grupo industrial internacional llamado CNA con plantas en Torelló, China y Brasil... Hablar de la nueva dueña de Fagor supone hablar de campanas extractoras, de hornos, encimeras, microondas... Con presencia internacional en 87 países, el grupo CNA cuenta con una plantilla de cerca de 2.400 trabajadores y una facturación anual de 124 millones de euros.

Su principal línea de acción (campanas extractoras, hornos y placas) representa el 85% de la facturación del grupo y por eso no ha perdido la oportunidad de hacerse precisamente con las partes viables de la hasta hace un año todopoderosa Fagor Electrodomésticos. Hace solo un año, la empresa guipuzcoana valía diez veces más que CNA. El pez chico se ha comido al grande.

Y todo ello tras ganar una puja con una oferta que no está firmada por CNA, ni por Cata. Galagarza Electrodomésticos ha sido la empresa creada expresamente por el grupo catalán para hacer la propuesta por Fagor. La firma no cambia quién esta detrás: CNA Group, que se presenta como una empresa fabricante referente en el mundo de los electrodomésticos a nivel mundial que, además de Cata, engloba las marcas Nodor y Apelson.

Orígenes

Los orígenes del grupo surgieron en 1947 en Barcelona con el nacimiento de Cata Electrodomésticos S.A. Fundada en Torelló, Cata empezó su actividad industrial con la fabricación de molinillos de café y otros pequeños electrodomésticos, aunque poco a poco fue reorientando su actividad hacia el segmento de la extracción doméstica.

Su amplia gama de productos incluye extractores, campanas extractoras convencionales y decorativas, hornos, encimeras, microondas, grifos y fregaderos.

Desde su nacimiento, Cata ha ido creciendo y fortaleciendo su posición en el mercado hasta llegar «al actual liderazgo del mercado español de extracción doméstica y un referente en el mercado internacional de cocción», explican desde el grupo industrial catalán.

Lo cierto es que en los últimos 20 años la empresa ha sido fiel al lema de crecer, crecer y crecer, tanto en el mercado estatal como internacional, al que exporta por valor de 73 millones. 1999 marca un año clave.

Por un lado, el grupo CNA se hace con Apelson y da el salto al exterior con la inauguración de una nueva fábrica en Xiao Lan (China), convirtiéndose en la primera empresa europea del sector en expandir la producción al gigante asiático. No será el único paso importante.

Dos años después, en 2001, la expansión internacional de la compañía se veía reforzada por la puesta en marcha de otro centro productivo en Sao Paulo (Brasil). Un año después, se creaba CNA Corporation, la sociedad cabecera del grupo industrial para mejorar la capacidad de expansión internacional. Su sede, Luxemburgo.

De compras

Así, en 2004 el grupo volvía a salir de compras y se hacía con Nodor, el primer productor español de campanas extractoras, fundado en 1965. Con los años, Nodor amplió su gama de productos hacia los hornos, microondas, grifos, fregaderos y vinotecas.

Para ello, el papel de la planta de China ha sido fundamental. En 2007 comienza a fabricar hornos eléctricos en el viejo continente. En 2012 abría una nueva planta de 10.000 metros cuadrados para fabricar placas vitrocerámicas y de inducción.

Las cifras de producción de CNA explican por sí solas el meteórico proceso de crecimiento del grupo durante los últimos años. Si en 2004 fabricaba 500.000 campanas, en 2014 llegará a los 1,8 millones.

Los responsables del grupo destacan la «permanente expansión internacional» de la compañía «mediante la creación de filiales y delegaciones», lo que permite a CNA estar presente en más de 87 países.

Así, sus cifra de facturación rondan los 124 millones de euros, con 3 millones de unidades fabricadas y 2.239 empleados. El grupo realiza además inversiones anuales de 5,2 millones de euros y cuenta con 29 personas en el departamento de ingeniería e innovación. Todo ello le ha permitido a CNA experimentar un crecimientos «sostenido» en los últimos 25 años del 16,6%, gracias fundamentalmente a la ampliación de su capacidad productiva.

La compra de Fagor Electrodomésticos supone, por tanto, un hito clave en la estrategia de crecimiento del grupo CNA, cuyas posibilidades crecen exponencialmente gracias a las oportunidades que ofrecen las áreas más rentable de la extinta cooperativa del Grupo Mondragón: minidomésticos y cocción, fundamentalmente.

Cata vs Fagor

Eso sí, incluso pese al deterioro de los activos del fabricante guipuzcoano, Fagor sigue siendo un gigante al lado del grupo CNA. La compañía catalana sumaba a diciembre de 2012 unos activos totales por valor de 103 millones de dólares (77 millones de euros), lo que supone casi cuatro veces menos que los 273 millones que valía Fagor en abril, a juicio de los administradores, tras el deterioro sufrido.

Sólo por ampliar la fotografía, en octubre del año pasado, a punto de entrar en concurso, Fagor Electrodomésticos sumaba activos por valor de 799 millones, diez veces más de lo que vale hoy CNA. Los niveles de facturación también revelan las enormes diferencias de tamaño: los 176 millones de CNA se quedan a distancia de los 1.167 que sumó Fagor en 2012. Pero las deudas...