Trío de ases guipuzcoanos

Igor Zubeldia, Xabier Oroz y Jokin Altuna representan la savia nueva de jóvenes deportistas guipuzcoanos que han destacado en 2017

Jokin Altuna, Xabier Oroz e Igor Zubeldia posan sonrientes en las gradas del frontón Beotibar de Tolosa/I.ROYO
Jokin Altuna, Xabier Oroz e Igor Zubeldia posan sonrientes en las gradas del frontón Beotibar de Tolosa / I.ROYO
AXEL GUERRA

Xabi Oroz entra a la carrera en el bar del frontón Beotibar de Tolosa. El entrenamiento del Delteco GBC se ha alargado más de lo habitual -«Fisac quería pulir algunos detalles», explica a modo de disculpa- y llega con media hora de retraso a la cita con Igor Zubeldia y Jokin Altuna, que han apurado los pintxos y las bebidas que habían pedido mientras hacían tiempo hasta que llegara el baloncestista. «Tan mal no hemos estado», reconocen entre sonrisas mientras quitan hierro a la espera.

Los tres protagonistas comparten fotografías y reportaje porque representan la savia nueva de deportistas guipuzcoanos que han destacado en 2017, ya sea en actividades individuales como Altuna o de equipo como Oroz y Zubeldia.

En noviembre, Jokin Altuna (Amezketa, 1996) se proclamó campeón del Cuatro y medio, tras superar a Urrutikoetxea en una apretada final (22-21) disputada en el frontón Bizkaia. Hacía dieciocho años que un pelotari guipuzcoano no se calaba la txapela de la jaula desde que lo consiguiera el añorgatarra Mikel Unanue en 1999. Xabi Oroz (Azkoitia, 1996), que debutó con el GBC en ACB con dieciocho años, cumple su segunda temporada como jugador del Gipuzkoa Basket. Tras sellar en mayo el ascenso de LEB Oro a la Liga Endesa, el conjunto guipuzcoano pelea por mantenerse una temporada más en la máxima categoría del baloncesto estatal. Igor Zubeldia (Azkoitia, 1997) es el más joven de los cinco canteranos que en verano subieron del Sanse a la Real. Internacional en todas las categorías inferiores, este año ha acudido a las dos últimas convocatorias con la selección sub 21 y se estrenó como goleador en Primera División con un tanto ante el Sevilla durante el último partido del año en Anoeta.

No hace falta hacer las presentaciones porque los tres son amigos. Zubeldia y Oroz pertenecen a la misma cuadrilla. «Aunque somos de una generación diferente -el centrocampista nació en 1997 y el alero en 1996- nos conocemos de toda la vida. De mi casa a la suya apenas hay dos minutos andando y desde pequeños siempre hemos andado juntos», explica el jugador de baloncesto. La amistad entre el pelotari y el futbolista de la Real es más reciente, según cuenta Zubeldia. «Empezamos a estudiar juntos magisterio deportivo en Aretxabaleta. El día de la presentación coincidimos en clase. Yo le conocía porque, a pesar de su juventud, para entonces ya destacaba en el frontón». Altuna confiesa que no reparó en el blanquiazul y que tampoco sabía de quién se trataba. «Lo supe al día siguiente cuando leí en el periódico que Mikel Oyarzabal y él habían renovado sus contratos con la Real hasta 2021». Hicieron tan buenas migas que el pasado verano se marcharon juntos de vacaciones a Ibiza. «Los jugadores de fútbol y los pelotaris descansamos en junio. De la cuadrilla no podía venir nadie y nos acompañaron otro gran campeón como Iker Irribarria y un amigo», detalla Zubeldia. Oroz y Altuna se conocieron en «alguna de esas galas en las que se premian a los deportistas» y desde entonces tienen trato.

«La txapela del Cuatro y medio es muy importante, pero no te garantiza nada en el futuro»

«La txapela del Cuatro y medio es muy importante, pero no te garantiza nada en el futuro» Jokin altuna, pelotari

La voz cantante de la conversación la lleva el campeón de Amezketa. Se nota que está en un territorio que domina y se mueve con soltura. Invita a los dos azkoitiarras a pasar a la cancha del Beotibar, a los que les impresiona pisar el mítico frontón. «Lo tendríais que ver un día de partido, lleno de público. Hay mucho ambiente. Cuando está vacío es cuando se ve que está curtido en mil partidos y que necesita una renovación. Aspe y Asegarce se alternan para entrenar aquí. La calefacción se apaga al mediodía y en ocasiones hace tanto frío que nos cuesta quitarnos los tacos», les cuenta.

Altuna no para en Navidad -«tenemos que aprovechar los días en los que puede haber buenas entradas en los festivales»- y está inmerso en pleno Campeonato de Parejas, donde tiene como compañero al debutante Martija. Marchan primeros en la liguilla tras ganar el sábado a Víctor y Albisu en el Labrit y no volverán a jugar hasta Año Nuevo. «Es verdad que estoy en un buen momento, que ganar un campeonato como el del Cuatro y medio es muy importante y que lo consiguen muy pocos pelotaris, pero eso no te garantiza nada para el futuro. Como se suele decir, lo fácil es llegar y lo complicado mantenerse ya que para lograrlo tienes que trabajar más si cabe», dice el de Aspe.

Oroz cierra 2017 con buen sabor de boca, porque «conseguimos el ascenso cuando muy poca gente confiaba en que podríamos lograrlo. Estamos trabajando muy fuerte y dando pasos consistentes en la máxima categoría. Queremos mantenernos y que la ilusión por el baloncesto prenda de nuevo en Gipuzkoa». En el aspecto individual la lectura que hace también es positiva. «En tres temporadas he pasado de jugar en LEB Plata a hacerlo en LEB Oro y este año en ACB. Ahora me toca tener menos protagonismo, pero estoy contento porque el entrenador cuenta conmigo todos los partidos y estoy cubriendo una etapa más para mi crecimiento como jugador».

«Las vacaciones de los futbolistas y los pelotaris son en junio y fui con Altuna e Irribarria a Ibiza»

«Las vacaciones de los futbolistas y los pelotaris son en junio y fui con Altuna e Irribarria a Ibiza» Igor Zubeldia, Futbolista de la Real

Zubeldia reconoce que el equipo blanquiazul en los últimos meses no ha estado «todo lo bien que nos hubiera gustado» y esto hace que la nota «baje un poco», aunque el año para él es «inolvidable. Llegar al primer equipo de la Real supone cumplir el sueño que tenía desde que entré en Zubieta con doce años para incorporarme al infantil txiki». Entre los momentos que destaca se encuentran la clasificación para jugar en Europa que la Real logró en Vigo en la última jugada del último partido de la temporada pasada y gol que marcó ante el Sevilla en Anoeta -el primero de su carrera- porque «son cosas que se te quedan grabadas para siempre, inolvidables».

Tres claves

Aseguran que, a pesar de su juventud, el camino «ha sido largo» para llegar hasta donde han llegado y a la pregunta de cuál es el secreto para conseguirlo Altuna responde con la misma velocidad, seguridad y determinación con la que ataca la pelota en el frontis. «El trabajo». Zubeldia añade otra virtud; «la ilusión. Muchas veces no es suficiente con tener unas buenas condiciones físicas o técnicas. Comienzas a jugar para disfrutar y casi sin darte cuenta pasas a entrenar duro para que tu sueños se puedan hacer realidad. Esa ilusión es tu motor».

Oroz remata la fórmula. «Puede sonar a tópico, pero tener la cabeza bien amueblada es fundamental. Mucha gente con grandes cualidades se ha quedado por el camino porque no ha sabido mantener los pies en el suelo». ¿Cómo consigue hacerlo un deportista al que los éxitos le llegan a una edad temprana? «Es básico la educación que hayas recibido. Saber que por tener facilidad para meter canastas, marcar goles o ganar una txapela no eres más que nadie. Por otra parte, el entorno que te rodea es muy importante para superar los momentos malos o difíciles, que los hay, pero también para que no se te suban los humos», agrega.

«Queremos mantenernos y que la ilusión por el baloncesto prenda de nuevo en Gipuzkoa»

«Queremos mantenernos y que la ilusión por el baloncesto prenda de nuevo en Gipuzkoa» Xabi Oroz, Jugador del Delteco GBC

Los tres coinciden en que es necesario «saber disfrutar el momento, porque muchas veces valoras más lo que han logrado otros que lo que has obtenido tú» y señalan que el objetivo para el año que viene es «seguir mejorando» porque «aún nos queda mucho por hacer, aunque alguno haya ganado una txapela», bromea Zubeldia. El campeón del Cuatro y medio no le quita la razón, al contrario. «Siendo tan jóvenes tenemos mucho margen para seguir creciendo. En mi deporte es algo que tengo muy presente. Todos los grandes campeones han sido mejores pelotaris con el paso del tiempo de lo que lo eran cuando comenzaron a despuntar. No es una casualidad».

De animar al Anaitasunaen Txerloia a una visita pendiente a Illunbe

Si acuden a un frontón, es fácil que se encuentren con Igor Zubeldia en las gradas. El azkoitiarra es un asiduo a los festivales de pelota siempre que sus obligaciones con la Real se lo permiten. Sigue la actualidad pelotazale y además de con Altuna, tiene amistad con otros dos pelotaris: Iker Irribarria y Erik Jaka.

Su afición por el frontis le viene de pequeño cuando compaginaba la pelota con el fútbol hasta que con doce años tuvo que elegir entre los dos deportes porque no podía compaginarlos durante los fines de semana. Llegó a disputar una final del Campeonato de Gipuzkoa alevín y jugaba de delantero. «Era decente, me gustaba arriesgar más de lo que hago ahora con el balón», rememora. Oroz confirma la versión de su amigo. «La verdad es que andaba bien. Ha sido el típico chaval que siempre se le han dado bien todos los deportes». El realista cree que no es así. «En baloncesto, no. Si me cuesta meter gol en una portería, imagínate encestar un balón en una aro tan pequeño como las canasta», responde entre carcajadas.

Una de las últimas ocasiones que Zubeldia acudió a un frontón fue para presenciar en directo la victoria de su amigo en la final del Cuatro y medio. Quería asistir hace dos sábados al Labrit de Pamplona para ver el Altuna- Martija contra Ezkurdia- Zabaleta, pero el encuentro del campeonato de Parejas coincidía con el derbi ante el Athletic y tuvo que dejarlo para mejor ocasión.

A Altuna, que se declara «muy futbolero», también le hubiera gustado estar presente en San Mamés. «Es zurigorri», le delata su amigo a la vez que le recuerda que «lo hubiera pasado mal» porque el equipo que dirige Eusebio Sacristán fue superior al de Jose Ángel Ziganda. «Nos faltó muy poco para llevarnos los tres puntos...», recuerda el centrocampista txuri-urdin.

El de Amezketa explica que es aficionado rojiblanco porque un tío le regalaba camisetas del club vizcaíno cuando era pequeño. «No me pierdo ningún partido del Athletic. Ahora tampoco los de la Real porque Igor es mi amigo. Ya sabe que cuando juega él quiero que gane la Real... menos en un caso: cuando es contra nosotros».

A finales de octubre estuvo en Anoeta viendo el partido ante el Espanyol (1-1). Oroz también se ha dejado ver por el estadio donostiarra. Fue en el 2-3 ante el Valencia. «Aquella tarde el árbitro expulsó injustamente a Igor después de mostrarle dos amarillas, una de ellas tras una falta que habían cometido sobre él mismo. Estaba cabreado al final del partido».

El ascenso en Elgoibar

Pero si hay un equipo al que le gusta animar a Oroz es al Anaitasuna. «Más que un aficionado se podría decir que soy un hooligan. Me gusta la filosofía del club, que apuesta por competir con la gente del pueblo. Siempre que puedo me acerco a Txerloia».

Esta temporada el conjunto azkoitiarra milita en Tercera tras subir la temporada pasada. «Nos jugábamos el ascenso ante el Elgoibar en Mintxeta. Había que ganar y desde Azkoitia nos desplazamos en masa. Igor y yo seguimos el partido desde uno de los fondos. Fue un alegrón ver que quedábamos campeones y conseguíamos el ascenso que un año antes se nos había escapado», recuerda.

Hasta el momento, Zubeldia y Altuna no han podido acercarse a illunbe para ver al Delteco GBC, pero lo harán «en cuanto encontremos un hueco». Oroz está seguro de que no se van a arrepentir «El que sube se divierte. Poco a poco la gente se está animando y el ambiente cada vez es mejor. Estamos jugando bien y hemos hecho méritos para llevar alguna victoria más de las que tenemos».

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