Tenis I Laver Cup

Nadal falta a la fiesta europea en la Laver Cup

Nadal y Federer, durante el partido entre Thiem e Isner de la Laver Cup./Michal Cizek (Afp)
Nadal y Federer, durante el partido entre Thiem e Isner de la Laver Cup. / Michal Cizek (Afp)

El primer día de la Laver Cup cerró con ventaja para Europa (3-1), pero con la derrota de Nadal junto a Berdych en el dobles

MANUEL SÁNCHEZ GÓMEZ

La Laver Cup ya está en marcha. El torneo disputado en Praga prácticamente ha eclipsado al resto de torneos ATP disputados esta semana (Metz y San Petersburgo) y ha puesto sobre la palestra la duda de si es de verdad una competición o simplemente una exhibición entre grandes jugadores en la que el dinero prevalece sobre todas las cosas.

Los jugadores se han hartado de repetir que no son partidos “amistosos” y que están en la capital de Bohemia para llevarse el título, o en el caso del equipo europeo, dejarlo en casa. Pese a las ingentes cantidades de dinero que este torneo mueve (los fijos que se lleva cada tenista por jugar no han sido revelados), la actitud sobre la pista demuestra que sí han venido a triunfar.

Así lo hizo saber Rafa Nadal, que desde por la mañana se machacó entrenando para estar al 100 % en su primer partido en la competición. No fue hasta el último turno del día cuando saltó a la pista, acompañado de Tomas Berdych, para enfrentarse a Nick Kyrgios y Jack Sock. En un ambiente de competitividad extrema por parte del de Manacor, que no dudó en celebrar cada punto importante con una efusividad tremenda, Nadal y el checo cedieron en la modalidad del dobles ante Nick Kyrgios y Jack Sock (6-3, 6-7 y 10-7) y evitaron que la jornada cerrase con un pleno de victorias para los europeos.

Nadal, que nunca había jugado con Berdych en dobles, cuajó un buen partido y tiró del carro, en tanto que su compañero no tuvo tanta fortuna, sobre todo en el “super tie break” final, cuando una doble falta y varios errores de bulto evitaron una posible victoria europea. El equipo de McEnroe, que viste de rojo, sumó su primer punto gracias a la pareja formada por Kyrgios y Sock. El estadounidense y el australiano ya han jugado juntos previamente (en el pasado Masters de Madrid, por ejemplo) y mostraron una mayor compenetración. Además, las condiciones cerradas y rápidas beneficiaban sus saques, llegando a alcanzar los 12 servicios directos. La victoria sentó genial a los componentes del resto del mundo y el propio McEnroe no dudó en reconocer que el punto “les hacía falta”. El espectáculo también cayó por el lado de los de rojo, que de la mano de Isner, Querrey, Tiafoe o Kokkinakis (suplente del conjunto) celebraron los puntos decisivos de diferentes maneras, como lanzándose al suelo o simulando jugar un partido de Voleyball.

En el banquillo del equipo de Borg, que viste de azul, no faltó la presencia de Roger Federer, promotor de la competición, que celebró con entusiasmo los puntos de su equipo, y no dudó en dar consejos a Berdych al final del segundo set.

Antes de ello, Europa puso tierra de por medio con tres victorias, que denotaron que el favoritismo del viejo continente no era casualidad. El dominio del equipo de Borg comenzó con una trabajada victoria de Marin Cilic sobre Frances Tiafoe (7-6 y 7-6) en el partido que supuso la puesta en marcha del torneo.

Minutos después, aún en la sesión vespertina, el equipo europeo consiguió el segundo punto, gracias a la victoria de Dominic Thiem sobre John Isner. Tras dos sets decididos en el “tie break”, el primero se lo quedó el estadounidense por 17-12 y el austríaco el segundo por 7-2, Thiem se hizo con la victoria en el tercer parcial, en el “super tie break” de desempate (10-7). Y rubricó el triplete Alexander Zverev, que batió en dos sets (7-6 y 7-6) al canadiense Denis Shapovalov.

Pese a la ventaja que atesora Europa en el marcador, la jornada del sábado puede cambiar el rumbo del torneo, ya que los partidos valdrán dos puntos, en lugar de uno. Se jugarán tres partidos individuales y, una vez más, el dobles cerrará el día.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos