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entrevista

«He roto raquetas, me he enfadado y he insultado, pero siempre para intentar mejorar»

Nicolás Almagro, en un partido esta temporada.
Nicolás Almagro, en un partido esta temporada. / Efe
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  • «En ningún momento he bajado los brazos de cara al rival, ni he faltado el respeto a los aficionados», señaló el murciano.

  • El tenista habla sobre las últimas polémicas con Nick Kyrgios, su lesión y la nueva hornada del tenis español

Tras un duro 2014 debido a las lesiones y un 2015 de transición, 2016 ha sido el año que ha devuelto a Nico Almagro a la élite. Esta temporada el murciano se liberó de las molestias y consiguió encontrar la regularidad necesaria para desplegar su mejor juego y volver a colarse dentro del top 50. Además, Almagro pudo sumar dos grandes resultados en la gira de tierra batida. En febrero, en Buenos Aires, Nico disputó una final ATP dos años después, pese a caer en el último partido ante Thiem las bases para lograr algo grande estaban puestas. Dos meses después, en Estoril, Almagro no falló y se hizo con el título, un logro que no conseguía desde que venciese en Niza en 2012.

El murciano fue número nueve del mundo en 2011, pero las lesiones le apartaron en el mejor momento de su carrera. Ahora encara 2017 con el objetivo de volver a pelear con los mejores dentro del top 25.

¿Fue fácil sobrellevar todos esos meses fuera?

Lo que yo intenté fue desconectar totalmente del mundo del tenis. Intenté disfrutar mucho más mi vida personal, que no siempre podemos hacerlo cuando estamos en la vorágine de ir de torneo a torneo. Intenté tener la vida más normal posible, disfrutar de mi gente, de mi mujer, creo que eso me ayudó muchísimo a que los nueve meses que estuve sin jugar se pasaran más rápido

Hace poco hablamos con Pablo Andújar sobre su lesión, y nos dijo que ser tenista es como ser autónomo, si no juega no cobra. ¿Cómo les afecta esto?

Es cierto que al final nosotros tenemos el dinero que nos ganamos dentro de la pista de tenis, no tenemos la suerte de un jugador de equipo como un jugador de fútbol, que ellos firman su contrato y saben que a final de año lo que hayan firmado es lo que van a tener. Por un lado, creo que es bueno para nosotros porque nos exige dar el 100 % cada vez que salimos a una pista de tenis, y nos sentimos realizados con eso, pero por otro lado sí que es verdad que un jugador que es top 50 y no pueda jugar en un determinado período de tiempo deja de tener unos ingresos, y si la lesión se alarga y no consigue recuperar el nivel prácticamente su vida deportiva ha pasado y no tiene su vida solucionada, pero yo no sé cómo se podría solucionar. El ranking protegido sí que ayuda un poco, no demasiado, creo que se podrían hacer cosas mejores en ese aspecto.

En 2008, en su partido de cuartos de final de Roland Garros contra Rafa, usted dijo: «va a estar ganando aquí hasta que quiera», ¿le ha sorprendido el bajón de Rafa en los últimos dos años?

Vosotros valoráis un pequeño bajón cuando un jugador acaba número nueve del mundo. Si nos paramos a reflexionar, acabar el año en esa posición después de todo lo que ha pasado. bajones de esos los querría yo toda mi carrera deportiva. Creo que hay que intentar verlo de otra manera, lo anormal es lo que estaba haciendo antes. En la vida de un deportista estas cosas suelen ocurrir y tiene que intentar solucionarlo lo antes posible, no ha salido del top ten y eso dice mucho a su favor.

Viendo a los chicos jóvenes, el revés a una mano cada vez se ve menos dentro del circuito. ¿Considera esto un error?

Es un golpe estéticamente muy bonito, pero la estética no gana partidos. Si el día de mañana mi hijo decide jugar al tenis, yo le diré que le dé como sea, pero que la pelota siempre vaya dentro. Entonces no me importará que le dé a dos manos o a una. A mí me resultó más fácil en su día darle a una mano y por eso lo mantuve.

Siempre se ha caracterizado por ser un tenista muy expresivo dentro de la pista, incluso usted vivió episodios famosísimos como aquel partido contra Youzhny en el que el ruso se hizo sangre en la frente al golpearse con la raqueta. ¿Cree que se le está dando mucho protagonismo a temas como el de Kyrgios?

Juzgar a alguien por lo que se pueda ver en una hora y media de televisión es fácil. Yo he hecho muchas cosas mal, he roto raquetas, he insultado, me he enfadado, todo lo que te puedas imaginar. Quizá no al nivel de Kyrgios porque yo todo lo que he hecho ha sido para intentar ser mejor yo, en ningún momento he bajado los brazos de cara al rival, ni he faltado el respeto a tantísima gente que ve un partido de tenis. Creo que la gente madura con el tiempo y él seguro que va a madurar.

¿Cree que la concepción que se tiene de los jugadores españoles ha cambiado?

En este deporte siempre tienes que estar en continua evolución, a nosotros se nos puso una etiqueta de jugador de tierra porque conseguíamos muchos títulos. El tenis evoluciona a un juego más rápido porque cada vez más se juega más en pistas duras y quizá se ha perdido un poco la noción de táctica y de llevar los puntos un poquito más largos y de elaborar.

¿Siente que se está haciendo todo lo posible para que jugadores jóvenes tengan la posibilidad de llegar a la élite?

Siempre se puede hacer un poquito más. Ha habido una época muy difícil de igualar. Ahora es tiempo de disfrutar lo que hay y trabajar de cara al futuro. ¿Va a haber un vacío? Yo no lo creo así, al final hablar de vacío es que no va a haber nada, ahora mismo hay tenistas como Pablo Carreño, chicos jóvenes como Nicola Kuhn que ya aprietan por detrás. Hay que dejar las puertas lo más abiertas posibles para que los que vengan se puedan aprovechar.

Para jugadores como usted, que ya están en la treintena, ¿les ayuda ver a jugadores como Federer (con 35 años) o Karlovic (37 años) dentro del circuito?

Al final cada uno tiene su forma de ver el deporte y de ver la vida. Ayuda ver que aún les queda años por delante, pero también hay que ser consciente de que se acerca el final, y uno tiene que ser honesto y sincero consigo mismo y darse cuenta de que no tienes la misma energía que con veinte años, los dolores aparecen y no se van tan rápido como se iban al principio de tu carrera, pero se gana en experiencia, en saber afrontar situaciones límite, en tranquilidad, una cosa compensa a la otra. Ahora mismo la carrera deportiva de un tenista se está alargando mucho y ojalá que siga así porque nos quedará cuerda para rato.

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