Pelota

Bengoetxea VI: «Volvería a jugar trinquete si me llaman, disfruté mucho»

Oinatz Bengoetxea, sentado en un banco de Leitza, ha disfrutado de la experiencia de jugar a trinquete en Baiona.
Oinatz Bengoetxea, sentado en un banco de Leitza, ha disfrutado de la experiencia de jugar a trinquete en Baiona. / LOBO ALTUNA

Oinatz Bengoetxea, muy satisfecho con la experiencia de jugar en Baiona su primer partido en el trinquete

ENRIQUE ECHAVARREN SAN SEBASTIÁN

Oinatz Bengoetxea calificó como «una gran experiencia» su estreno como trinquetista el pasado miércoles en el Moderno de Baiona, con Ducassou, en la semifinal del Master. Perdió ante Larralde y Amulet (22-40), pero el resultado no tenía importancia. «Me he quedado contento, muy satisfecho con la experiencia. Ha sido bonito para mí. A pesar de perder, porque ellos fueron más que nosotros, como lo refleja el marcador, disfruté del partido», afirma el leitzarra.

«Era la primera vez que jugaba a trinquete, lo había hecho antes con los amigos en Lekunberri, para divertirnos, pero no es lo mismo -añade-. Había hecho solo dos entrenamientos, el último con Xala en el Moderno, bajo la supervisión de Pampi Laduche y salí a la cancha con dudas, no sabía cómo iba a encontrarme».

El campeón manomanista y del cuatro y medio notó el cambio a una disciplina distinta para él. «El juego es muy rápido, totalmente diferente y, además, el Moderno es uno de los frontones más rápidos para jugar a trinquete. Las pelotas tienen mucha salida de frontis y te vienen a una velocidad terrible. Creo que me defendí bastante bien, pero hay que tener en cuenta que Larralde y Amulet son muy buenos, llevan toda la vida jugando a trinquete, son especialistas y se nota la diferencia. Larralde es el mejor delantero que hay en estos momentos».

Oinatz Bengoetxea reconoce que «desgraciadamente, Ducassou tampoco tuvo su día. No le salieron las cosas como esperaba. No hizo su mejor partido, no se quedó muy contento. Larralde marcó la diferencia, muy bien acompañado por Amulet. El trinquete tiene muchas variantes y para poder darles guerra a pelotaris de tanta calidad me hubiese hecho falta mucho tiempo para prepararme y para poder automatizar el juego. Aún así, la experiencia ha sido increíble».

El leitzarra, que al día siguiente jugó en Huércanos, de nuevo en pared izquierda, comenta que «en trinquete el juego adelante es muy intenso, muy rápido, muy explosivo. No puedes estar parado en ningún momento, siempre debes estar en continuo movimiento».

Pelotazo en el ojo a Larralde

Fruto de esa intensidad en el juego, Bengoetxea VI le pegó un pelotazo en el rostro a Larralde, su compañero. «Fue algo completamente involuntario. Se cruzó delante mío, pensaba que yo iba a mandar la pelota al ancho, pero me saltó de la mano porque son muy diferentes a las que jugamos habitualmente, hay que hacerse a ellas, y le di cerca del ojo. Menos mal que no pasó nada».

Oinatz tuvo que amoldarse sobre la marcha incluso al tejadillo. «No solo es el tejadillo, también está la red. Tienes que adelantarte a la pelota porque viene a mucha velocidad. Son muchas cosas que tienes que asimilar en muy poco tiempo. Para ser bueno, tienes que meter muchas horas». Incide en que «El juego es muy exigente, explosivo. Los partidos son a 40 y se hace duro, pero no acabé el partido muy cansado. En cambio, en los entrenamientos sí. Estoy contento, me he hecho amigo de Ducassou, es un gran pelotari».

Oinatz no descarta volver a repetir la experiencia, como en su día hicieron otros ilustres campeones como Titín o Martínez de Irujo. «Volvería a jugar a trinquete si me llaman. Sin duda alguna. Me divertí y disfruté mucho en la cancha. Si quieren hacerlo, estoy disponible».

El leitzarra disfrutará de descanso el fin de semana y será el lunes en el Izarraitz de Azpeitia, por San Ignacios, cuando vuelva a la actividad. Juega el estelar con Albisu ante Altuna III y Rezusta.

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