Pelota

El talón de Aimar Olaizola

Los problemas en el pie izquierdo no arrugan a Olaizola II. / L.Á. GÓMEZ
Los problemas en el pie izquierdo no arrugan a Olaizola II. / L.Á. GÓMEZ

El de Goizueta avanza en la recuperación de una fascitis en el pie izquierdo. Confía en jugar el sábado contra Elezkano II pese a «unas molestias que arrastro desde finales del verano y volví a notar en el partido contra Víctor»

JOSEBA LEZETA SAN SEBASTIÁN.

Aimar Olaizola cojeaba ostensiblemente del pie izquierdo la noche del viernes camino al vestuario del frontón Adarraga de Logroño, tras caer 22-21 frente a Víctor en la segunda jornada del grupo A de la liguilla de cuartos de final del Campeonato del Cuatro y Medio. «Había que ver con qué dificultades entró a la ducha», indicaba horas después su botillero, Jon Olaizola.

«Me dolía mucho y al día siguiente, el sábado, estaba aún peor», confiesa el de Goizueta. «Fue consecuencia de un mal apoyo y se me irritó la zona del talón. Con eso no quiero restar mérito a la victoria de Víctor. Me ganó bien».

No es un problema físico nuevo para Olaizola II. «Arrastro molestias desde finales del verano. Me sometí a una resonancia. Se trata de una fascitis en el pie. No me ha impedido jugar porque el dolor ha sido soportable. Tampoco he tenido que suspender ningún partido por este motivo. El día que me enfrenté a Oinatz Bengoetxea en el Labrit, por ejemplo, me sentí bien».

Con un edema en el pie izquierdo, Aimar se puso de nuevo en manos de Iñigo Simón, médico de Asegarce, y de la también gasteiztarra Itsaso Sánchez, fisioterapeuta de confianza del pelotari. «Me dieron antiinflamatorios e inicié un tratamiento con ondas de choque. Harán falta tres o cuatro sesiones esta semana. También me han aplicado masajes con la máquina Indiva (este método recibe el nombre de tecarterapia)». Una vez más, le toca viajar a Vitoria y reemplazar los entrenamientos por kilómetros en automóvil.

Gente cercana al delantero de Goizueta entiende que el reposo supondría el mejor complemento para su recuperación, pero un apretado calendario del Campeonato del Cuatro y Medio con un partido a la semana obliga a los participantes a recortar plazos de recuperación. Es el peaje de los deportes de élite, incluida la actual pelota a mano profesional. También habrá seis o siete días de intervalo entre la conclusión de la liguilla y la jornada de semifinales. La única interrupción de dos semanas se producirá antes de la final.

Aimar Olaizola observa una mejoría notable desde el sábado y, salvo una recaída en las próximas horas y días, piensa que «estaré en condiciones de saltar a la cancha del Labrit el sábado para enfrentarme a Elezkano II. Ya he jugado más partidos con molestias. En realidad, no es fácil presentarte al frontón sin que te duela nada».

Si gana, semifinalista

Pese a su derrota 22-21 ante Víctor, el siete veces campeón de la distancia depende todavía de sí mismo para alcanzar plaza de semifinalista. La victoria le da el pase automático. En caso de perder 22-21 o 22-20 conservaría aún opciones, si bien necesitaría la victoria de Víctor sobre Oinatz Bengoetxea para terminar segundo de grupo y clasificarse. Si no llega a 20 ante el de Zaratamo, Aimar dirá adiós a la presente edición pase lo que pase el domingo en el Adarraga de Logroño.

Olaizola II apunta sobre su próximo contrincante que «ha demostrado progresión y calidad en los anteriores compromisos de este Cuatro y Medio. Jugó bien contra Víctor y estar a punto de ganar a Bengoetxea VI significa algo. Fue por delante en el marcador casi todo el partido. No lo vi en acción ese día porque la televisión no retransmitió el choque, pero Danel Elezkano imprime velocidad y ritmo al juego. En esta distancia, casi todos los años sale gente nueva capaz de complicarte la vida».

Los dos contendientes acudirán esta mañana al Labrit para proceder a partir de las once y media a la elección de las cuatro pelotas que estarán a su disposición en el cesto del juez.

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