Pelota

El Supremo ratifica que Aspe deberá indemnizar a Xala con 150.000 euros

Xala, en el frontón Plaza Berri de Biarritz unos días antes de su último partido con Aspe./MIKEL FRAILE
Xala, en el frontón Plaza Berri de Biarritz unos días antes de su último partido con Aspe. / MIKEL FRAILE

Confirma que existe una «vulneración al honor» del zurdo de Lekuine. Rechaza tanto el recurso de la empresa como el del propio manista, cuya reclamación volvía a ser de 1,4 millones

JOSEBA LEZETASAN SEBASTIÁN.

La Sala IV de lo Social del Tribunal Supremo ha declarado firme la sentencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) que condenó a Aspe Jugadores de Pelota S.L. a indemnizar con 150.000 euros al pelotari Yves Sallaverry 'Xala' por los daños y perjuicios ocasionados por la vulneración de su derecho al honor, a raíz del contenido de unas declaraciones públicas que hizo el administrador de dicha sociedad, Fernando Vidarte.

El Supremo rechaza tanto el recurso de la empresa Aspe como el del pelotari, quien volvía a solicitar una indemnización de 1,4 millones, la misma cantidad que figuraba en su demanda inicial. Señala en su auto que no hay suficiente divergencia entre la sentencia anterior y las que aportan los reclamantes para contradecirla. Asimismo, indica que «contra este auto no cabe recurso alguno», de lo que se deduce que cierra este contencioso judicial. Existe la posibilidad de acudir a otra instancia, el Tribunal Constitucional, pero la empresa de Eibar parece que no se inclina por esa opción a expensas de un estudio más profundo del fallo por parte de sus abogados.

El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, en sentencia de junio de 2017, consideró que en sus declaraciones el administrador de la sociedad había rebasado los límites de la libertad de expresión al decir que el deportista «últimamente está jugando a gran nivel pero el resto del año no ha estado. Un pelotari no puede jugar bien solo cuando se acerca el fin de su contrato».

Añadió que estas frases suponen una vulneración del derecho al honor, ya que se le imputó un ilícito laboral que es constitutivo de falta muy grave, con mayor importancia por la publicidad que se le da, y sin que consten datos que puedan certificar que no jugaba bien en momentos anteriores por una decisión personal y buscada de propósito.

La primera sentencia respecto al contencioso entre Xala y la empresa para la que jugaba a pelota, Aspe, corresponde al Juzgado de lo Social número 1 de Eibar, que en marzo de 2017 desestimó en su totalidad una demanda en la que el zurdo de Lekuine reclamaba 1,4 millones de euros por vulneración del derecho al honor y la intimidad. La reclamación se refería a cinco conceptos: lucro cesante (658.000 euros); vulneración de los derechos al honor (150.000) y a la intimidad porque se había revelado información sobre su salud (300.000); daños morales al entender que se había cortado de forma prematura su carrera (250.000); y por represalias tras lo sucedido en la final del Manomanista de 2011 (150.000). La jueza señaló en su sentencia que no se había conculcado derecho fundamental alguno de Xala.

Admitido en parte

Tres meses después, la Sala de lo Social del (TSJPV) admitió en parte el recurso presentado por Xala contra la sentencia emitida por el Juzgado de lo Social número 1 de Eibar en su contencioso con Aspe y su administrador único Fernando Vidarte, al que condenó a pagar 150.000 euros. Ese veredicto, cuyo ponente fue el magistrado José Luis Asenjo Pinilla -integrante de la Sala junto a la presidenta Garbiñe Biurrun Mancisidor y Elena Lumbreras Lacarra-, consideró que a Xala le corresponde esa cantidad «en concepto de indemnización por los daños y perjuicios ocasionados por la vulneración de su derecho constitucional al honor». Por contra, ratificó «los restantes extremos» del primer fallo.

Cronología

Enero de 2017
Xala interpone una demanda en el Juzgado de lo Social número 1 de Eibar contra su anterior empresa, Aspe, y también contra su administrador único, Fernando Vidarte, en la que les reclama 1,4 millones de euros por vulneración del derecho al honor y a la intimidad.
8 de marzo de 2017
Señalado para el 15 de febrero y aplazado porque Xala estaba de vacaciones, el juicio tiene lugar en Eibar con la presencia de las dos partes y testigos.
23 de marzo de 2017
Pelotari y empresa conocen la primera sentencia, que desestima por completo la reclamación del pelotari.
31 de marzo de 2017
Xala presenta recurso contra la sentencia ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV).
13 de junio de 2017
El TSJPV admite en parte la solicitud del zurdo de Lekuine y condena a Fernando Vidarte a indemnizarle con 150.000 por «vulneración al honor». Recurren ambos.
10 de abril de 2018
El Tribunal Supremo rechaza los dos recursos y ratifica la sentencia del TSJPV.

El TSJPV estimó a uno de los cinco conceptos requeridos por Xala en su demanda. Entendió que «existen dos aspectos en las declaraciones del señor Fernando Vidarte, no así en la nota de Aspe, que a nuestro juicio cobran especial relevancia individual, y siempre de la perspectiva que ahora nos ocupa, es decir, la libertad de expresión frente al derecho al honor del señor Yves Salaverry (Xala), no así a la intimidad».

Citaba el ponente entre sus fundamentos de derecho determinadas declaraciones de Fernando Vidarte sobre su expelotari. Argumentó la Sala de lo Social del TSJPV que «tales manifestaciones sobrepasan a nuestro juicio el marco de la libertad de expresión. Infringen de esa manera su derecho al honor. Siempre sin olvidar que no las hace un cualquiera, sino la persona que ocupa el cargo de administrador de la empresa» para la que jugaba Xala.

Por contra, la sentencia del TSJPV sobre el caso corroboró los demás puntos de la sentencia emitida por la juez Julia Bobillo en el Juzgado de lo Social número 1 de Eibar. Desestimó de nuevo las indemnizaciones solicitadas por Xala por lucro cesante, vulneración de los derechos a la intimidad porque se había revelado información sobre la salud del demandante, daños morales al entender que se había cortado de forma prematura su carrera y por represalias tras lo sucedido en la final del Manomanista de 2011 que ganó a Aimar Olaizola. Recalcó, además, que el estado de salud de Xala había sido de conocimiento público a lo largo de su carrera, así como que dejara de jugar un alto número de partidos como consecuencia de problemas lumbares.

Negaba, por otro lado, que Vidarte actuara en señal de venganza tras lo ocurrido en la final del Manomanista de 2011, que Xala estuvo a punto de no disputar debido a una apendicitis. Tras la primera decisión de sustituirle, la empresa concedió a su pelotari el aplazamiento solicitado. Según la sentencia, la posterior renovación del contrato de Xala avalaba que no hubo represalia alguna por parte de Vidarte.

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