Pelota

Rubén Beloki: «Aimar Olaizola es un maratoniano de 90 kilos»

Rubén Beloki intercambia impresiones sobre el material con Aimar Olaizola ayer en la elección del Labrit de Pamplona./CALLEJA
Rubén Beloki intercambia impresiones sobre el material con Aimar Olaizola ayer en la elección del Labrit de Pamplona. / CALLEJA
Director técnico de Asegarce

«La gente cree que Olaizola II gana por su técnica y es verdad, pero su capacidad física va más allá de lo normal»

JOSEBA LEZETAPAMPLONA.

Compañeros en las filas de Asegarce, rivales la mayoría de las ocasiones sobre la cancha, Rubén Beloki ejerce ahora de técnico e intendente de Aimar Olaizola, cuyos gustos con el material trata de satisfacer. Se conocen.

- ¿Cuándo y dónde vio por primera vez en acción a Aimar Olaizola?

- Siendo todavía pelotari aficionado, en Burlada. Era como ahora, pero menos rematador. Daba la sensación de poseer más pegada. Remataba más a bote. Iba bien en busca del aire. Pero iba poco. Lo que le venía de serie es que no perdía ninguna pelota.

- ¿El primer partido en el que coincidieron?

- No lo recuerdo. Ahora bien, tengo grabado a fuego un partido de parejas en Mañaria: Berasaluze-Beloki contra Olaizola II-Mendizabal II. Sin corredores, lo que invita a un juego más alegre. Estuvimos hora y veintidós minutos sobre la cancha.

- Valore el físico de Olaizola II.

- La gente cree que Aimar gana por su técnica y es verdad, pero su capacidad física va más allá de lo normal. Es un hombre muy fuerte de 90 kilos con el aguante de uno de 70. Un maratoniano del frontón. Al principio de su carrera te ganaba porque conseguía agotarte. Nunca se ha cansado de jugar a pelota. Se trata de un ocho cilindros que puede estar dos horas sobre la cancha.

- La zurda.

- Su mano. De lo mejor que he visto con el gancho e increíble a la hora de despejar para atrás desde la pared izquierda. Durante mi carrera he metido tantos de cortada a la mayoría de los pelotaris contra los que he jugado. A Aimar le habré clavado dos o tres. Como mucho. Su facilidad con el gancho oculta alguna carencia de hoy en día.

- La defensa.

- Enorme. Sin ser tan rápido como Bengoetxea VI o Altuna III, siempre está bien colocado. Es muy intuitivo. Llega al ancho, juega con la fuerza de su antebrazo y pasa la pelota por encima al contrario.

- La estrategia.

- Tampoco le hacen falta planteamientos novedosos o sorprendentes. Su juego ha evolucionado, sin duda, pero se sale poco de su guion: sota, caballo y rey. No emplea nada fuera de lo normal. Hace tres o cuatro cosas bien y machaca con ellas.

- Hable de su evolución.

- Cuando el mano a mano se jugaba a bote, llegó a ser el mejor en el estilo clásico. Luego vino Irujo y Aimar se amoldó al cambio merced a dos o tres claves que maneja como nadie, sin excentricidades. Debutó siendo un pelotari clásico, más defensivo que atacante, bastante largo y que remataba lo justo. Se ha convertido en un rematador nato. Irujo y Titín le obligaron a ponerse las pilas. Alguna vez me ha confesado que de haber cambiado antes, tendría alguna txapela más.

- Ha superado lesiones graves.

- Profesional y perseverante. Viviendo primero en Goizueta y luego en Hondarribia, nunca ha puesto pegas a ir cinco días a la semana a Vitoria dentro de la recuperación. De todas maneras, la genética le ayuda.

- La última es la fascitis en el pie izquierdo.

- Sigue yendo regularmente a la consulta de la fisioterapeuta en Gasteiz. El problema de esta lesión está en el pie, pero también en el DNI. El día 13 cumple 38 años y en abril completará veinte como profesional. Aparecen problemas. Lo compensa con un carácter supercompetitivo. Es consciente de que en la pelota profesional de hoy en día no tienes sitio si no tienes presencia en las competiciones. Desborda ilusión para la semifinal del sábado.

- ¿Han cambiado sus preferencias por el material?

- También ha evolucionado desde ese punto de vista. Se ha adaptado a los tiempos. Históricamente le han gustado las pelotas lentas, pero cada vez las prefiere más rápidas. Se inclinar por la de poca salida de frontis pero que corra en el suelo. El día que ganó a Bengoetxea VI en la liguilla, remontó con una pelota de Oinatz.

MATERIAL

Olaizola II aparta pelotas de 106
4 y 105.6 gramos «más rápidas» que las de su oponente, «bonitas para este frontón».
Altuna III coge dos de peso similar, 106
4 y 105.8. Los dos pelotaris coincidieron en que «una de ellas es la más baja de todas». Ahora bien, el de Amezketa catalogó como «más lentas» las de Aimar.

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