Pelota

Remontada «milagrosa» de Julen Retegi ante Víctor

Julen Retegi celebra su victoria. Al fondo, Víctor. / ASKASIBAR
Julen Retegi celebra su victoria. Al fondo, Víctor. / ASKASIBAR

El de Eratsun perdía 14-21 y acabó ganando por la mínima un partido que tiró por la borda su rival y Altuna III le espera en octavos de nuevo en Eibar

E. ECHAVARREN EIBAR.

«Este Víctor parece la Casa de Misericordia», oímos a un pelotazale en las cercanías del bar del Astelena a la conclusión del partido. No le falta razón, pero si llega a ver al de Ezcaray en vestuarios, derrumbado, con los ojos rojos después de haber llorado un buen rato, igual se hubiese quedado callado. A Víctor no pudo consolarle ni su hermano Gorka. Estaba hundido, roto. Apenas si podía articular palabra. Acababa de dejar pasar una oportunidad de oro para disputar los octavos de final del Manomanista. Será Julen Retegi quien ocupe su lugar. El de Eratsun se verá las caras el domingo ante Altuna III en el mismo escenario de ayer.

22 JULEN RETEGI

21 VÍCTOR

Tiempo de juego:
64 minutos y 37 segundos. 11:34 de juego real.
Pelotazos a buena:
269.
Tantos de saque:
Julen Retegi, 3. Víctor, 5.
Faltas de saque:
Julen Retegi, 0. Víctor, 0.
Tantos en juego:
Julen Retegi, 10. Víctor, 14.
Tantos perdidos:
Julen Retegi, 2; Víctor, 9.
Marcador:
1-0, 1-5, 7-5, 7-9, 8-9, 8-12, 9-12, 9-16, 14-16, 14-21 y 22-21.
Momios de salida:
100 a 90 a favor de Julen Retegi. 70 a 100 por abajo.
Botilleros:
Julián Retegi con su hijo Julen y José Ramón Cano con Víctor.

«Pienso que he jugado un partido muy bueno, he estado a punto de ganarle. En el 21 iguales me han venido cosas a la cabeza y no he podido. Cuando ni tú mismo confías en tus posibilidades, es complicado sacar los partidos adelante». Esas fueron las pocas palabras que salieron de la boca del delantero riojano. No estaba bien, las lágrimas corrían por sus mejillas. Había tenido el premio en la mano y lo dejó escapar. Así es la pelota. Unas veces bondadosa y otras, cruel. Es el segundo disgusto consecutivo que se lleva el menor de la saga de los Esteban en poco tiempo tras ser relevado del Campeonato de Parejas por bajo rendimiento. Quizás el de ayer fue la guinda porque siempre había pasado la primera ronda. Está con la moral bajo mínimos, en la reserva.

El partido fue diametralmente opuesto al de Elezkano y Arteaga. Juego a bote, la pelota discurriendo por la cancha a gran velocidad, buscando ambos protagonistas la pared izquierda, peloteos largos. Otra forma de jugar mano a mano. Diferente, a la antigua. Y precisamente fue Víctor quien mejor se acopló a ese tipo de juego. Al riojano se le vio con chispa, la pelota le salía rápida de la mano -puso dos pelotas en el rebote- y superaba a un Julen Retegi a disgusto en la cancha. Era dueño del partido. Así lo atestiguaba el luminoso (1-5, 7-9, 8-12 y 9-16).

Pero justo en ese momento, propició con sus errores que Julen Retegi entrase de nuevo en el partido (14-16). Aún así, volvió a despegarse (14-21). Y cuando tenía todo el pescado vendido, tiró por la borda todo su buen trabajo anterior. Sin darse cuenta. El de Eratsun, zorro viejo, fue limando diferencias. Víctor se hundía y supo aprovecharlo. Su gesto de rabia en el último tanto fue más que significativo. «Ha sido un milagro», dijo. No todos los días se remontan ocho tantos en contra jugando peor que el rival.

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