Pelota

Primer pleno en veinticinco años

José Javier Zabaleta observa un zurdazo de Beñat Rezusta en la semifinal del Atano III.
José Javier Zabaleta observa un zurdazo de Beñat Rezusta en la semifinal del Atano III. / MICHELENA

Altuna III-Rezusta y Artola-Albisu se miden en una cita a la que llegan por primera vez el de Bergara y el de Alegia

JOSEBA LEZETASAN SEBASTIÁN.

Aunque el Torneo Ciudad de San Sebastián ya se disputaba con anterioridad, el historial que manejan Aspe y Asegarce arranca en 1992. Por primera vez estos veinticinco años solo hay guipuzcoanos en la final. Altuna III-Rezusta y Artola-Albisu, protagonistas esta noche a partir de las 22.00 y con ETB1 en directo, copan un partido especial, confirmación del momento dulce que vive la pelota a mano de nuestro territorio. Altuna y Rezusta lograron el billete al batir 22-17 a Irribarria y Zabaleta en una semifinal irregular.

Un repaso al palmarés permite encontrar tres finales con triple presencia guipuzcoana: Retegi II-Errasti, 22/Etxaniz-Ceceaga, 9 (1995); Titín-Elkoro, 22/Unanue-Errasti, 16 (2000); y la última, Koka-Beloki, 22/Unanue-Peñagarikano, 20 (2003). Desde esa fecha nunca habían coincidido dos guipuzcoanos en la final del Ciudad de San Sebastián. De golpe, han llegado cuatro.

Es la tercera consecutiva para Jokin Altuna, perdedor en 2015 y ganador en 2016. También es la tercera, pero alterna, para Jon Ander Albisu, derrotado en 2012 y vencedor en 2013. Se estrenan en este compromiso Iñaki Artola y Beñat Rezusta.

El zurdo de Bergara viene de confirmar en semifinales la solidez de su juego. «Cuando no te sientes tan a gusto sobre la cancha, es importante pelear cada tanto, perder poca pelota y obligar a los rivales a que sean ellos quienes hagan el tanto», subraya Rezusta. «Desde ese punto de vista, terminé contento la semifinal».

Rezusta explica así el desarrollo del encuentro: «Cogimos ventaja al principio y nos pusimos 11-4. El marcador reflejaba más diferencia de la que existía en realidad en el juego. Se nos acercaron a dos tantos, 11-9, antes de pegar nosotros un nuevo estirón al 18-10. Irribarria puso el ritmo en la segunda parte y defendimos como pudimos. Me encontré con menos chispa que otros días».

Veinticinco en dos meses

El zurdo bergararra disputó su «decimoquinto partido en agosto. En julio fueron diez. Al principio me daba miedo cómo podía responder de manos y físicamente porque nunca había jugado tanto. Me he encontrado mejor de lo esperado. Como es lógico, no he estado igual en todos mis compromisos, pero creo que he mantenido una línea bastante regular».

Preguntado sobre su mejor partido de agosto, elige «la final de Bilbao. Me sentí con chispa. Jokin jugó perfecto y eso, por supuesto, ayuda». También le pedimos designar el peor. «En Vitoria nos ganaron fácil en semifinales. Tampoco creo que haya acusado especialmente jugar tres días consecutivos, ni he llegado cansado al último de esa serie. Cuando encadené Mallabia, Sunbilla y Azkoitia, los dos últimos no fueron los más flojos. Al contrario».

La llegada del mes de septiembre no va a significar una disminución de la actividad de Rezusta: «Hoy juego la final de Donostia y el domingo, la semifinal de Lekeitio. En caso de victoria, la final está programada para el martes. El siguiente fin de semana tampoco habrá descanso: el viernes 8 en Zestoa, el domingo 10 en Alberite y el lunes 11 en Hondarribia».

También toca mirar al futuro. ¿Le tienta participar en el Campeonato del Cuatro y Medio? «Cuando jugué en esa distancia, tuve muchos problemas con el saque. Los dos últimos años me ha venido bien hacer un paréntesis a finales de septiembre, después del Torneo San Mateo. Octubre es el único momento del año en el que un pelotari como yo puede tomarse un descanso y plantearse una especie de pretemporada para llegar a punto al Campeonato de Parejas, que empieza a primeros de diciembre. Lo hablaré con Justo Lillo, nuestro preparador físico».

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