Cesta punta

El pelotazo más rápido, a 305 km/hora

El puntista Ibon Aldazabal supera el registro que ostentaba Areitio desde 1979

JOSEBA LEZETA

Ibon Aldazabal, puntista de Berriatua de 30 años, acaba de establecer el récord mundial de velocidad de cesta con un pelotazo a 305 km/hora (190 millas por hora). Supera el ya antiguo registro de José Ramón Areitio, que en 1979, hace 38 años, alcanzó los 302 km/hora en el frontón Newport de Rhode Island. Aldazabal entra de esta manera en el libro Guinness de los records.

El de Berriatua, revesista, ha logrado su marca en el transcurso del campeonato Speed Challenge organizado este fin de semana en el frontón estadounidense de Dania, en el estado de Florida. Curiosamente, llegó a la velocidad punta de los 305 km/hora durante la ronda de semifinales. Ganó la final, pero sin que su pelotazo fuera tan rápido como el mejor de la víspera. Tuvo que conformarse con uno a 186 millas por hora, cuatro por debajo del récord. Detrás suyo se clasificaron por este orden Gorka Aldazabal ‘Ubilla’ (180 mph), el afroamericano Leon Shepard ‘Kevin’ (179 mph) y el donostiarra Jon Zulaika (177 mph), autor de una competición interesante.

El récord de Areitio ha estado en vigor durante 38 años pese a los intentos de varios puntistas de borrarlo de las tablas. Era estratosférico, impropio de su tiempo. Nadie había conseguido acercarse mucho a esos 302 km/hora, por encima de la barrera de los 300.Uno de esos pelotazos que se dan de vez en cuando. Como el salto de 8,90 de Bob Beamon en los Juegos Olímpicos de 1968, que permaneció 22 años en las tablas mundiales de atletismo.

Para calibrar la velocidad de los pelotazos, los organizadores han empleado un medidor que se utiliza en disciplinas como el tenis y el béisbol. Permite evaluar la velocidad máxima que alcanza la pelota durante su trayectoria, otro aliciente más del juego. Deporte espectáculo en mayúsculas.

Según los expertos, Ibon Aldazabal reúne las cualidades idóneas para este tipo de pruebas. «Dispone de una fuerza, técnica y corpulencia adecuadas para imprimir esa velocidad a la pelota», aseguran. «Primero, es un pelotari muy alto, lo que le permite un ‘swing’ amplio para el recorrido de la pelota. Segundo, viendo los intentos realizados por otros puntistas, incluidos derechistas, se aprecia que los pelotaris de gran revés consiguen mejores marcas en esa postura. Y tercero, la técnica de Aldazabal, su estilo y su revés seco, violento».

Esas mismas fuentes insisten en que «puede que haya algún pelotari que lance la pelota más lejos, pero con un revés en el que la cesta sujeta más a la pelota. La técnica de Aldazabal es apropiada para darle mayor velocidad a la pelota en el momento de la salida de la cesta».

Todos los pelotaris del cuadro de Dania han intervenido en este torneo. Ya durante la fase de clasificación quedó claro que Ibon Aldazabal estaba en la línea idónea para aspirar a este récord. Lo confirmó en la ronda de semifinales, para la que dispuso de cinco intentos.

Nada más conocerse que había batido el récord, Ibon Aldazabal recibió una cerrada y larga ovación del público. Con la cesta en alto, le abrazaron sus compañeros. La hazaña lo merecía.

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