PELOTA

Mariezkurrena II deja a todos boquiabiertos

Jon Mariezkurrena hizo estragos con su pegada ayer en Lezo.
Jon Mariezkurrena hizo estragos con su pegada ayer en Lezo. / USOZ

El zaguero de Berriozar y Salaberria se llevan las txapelas en promesas, Yoldi-Olaizola III en sénior y Agirreamalloa en el cuatro y medio en Lezo

ENRIQUE ECHAVARREN LEZO.

En Lezo, los pelotazales aún están alucinados. No dan crédito a lo que presenciaron ayer en la final del Etorkizuneko izarra del Memorial Etxandi, que cumplía su edición número 42. Todavía están con la boca abierta. El culpable no es otro que Jon Mariezkurrena. El zaguero de Berriozar protagonizó una auténtica exhibición de pegada y saber estar en la cancha. Se llevó la txapela junto a Salaberria, pero también pudo hacerlo solo. Zubizarreta y, sobre todo Garmendia, sufrieron en sus carnes los zarpazos del navarro. Una y otra vez, sin descanso.

Algo similar les sucedió a los pelotazales que acudieron el pasado 22 de julio al frontón Agustina Otaola de Errenteria a las finales del Memorial Zuloaga. Allí, en compañía de Telleria, se impuso a Sein y Ekain por 22-8. Ayer cedió tres tantos más, pero la imagen que dio fue digna de elogio. Impresionante. Es un chaval, tiene 18 años -nació en 1999-, y 1,90 de estatura. Cuenta con dos palancas con las que mueve la pelota a su antojo y arrolla con su pegada al zaguero rival. Pero no solo pega y manda, también cubre cancha, corta y ayuda al compañero. Extiende como pocos la pelota con ambas manos, sabe encontrar altura en el frontis y la pelota le sale fresca de la mano. Una delicia.

Pegó tres rebotes con la derecha como tres soles, a cada cual mejor, el último para certificar la victoria. Dejó una tarjeta de visita a tener en cuenta. Es un zaguero con un gran futuro por delante. Las empresas profesionales ya se lo rifan...

Pelotazo a Salaberria

Se llevó la txapela con todo merecimiento en una final que estuvo a punto de suspenderse con 1-5 a su favor en el marcador. En ese momento, el beasaindarra Garmendia calculó mal su golpeo y la pelota impactó con gran violencia en la nuca de Salaberria, a la altura de la oreja izquierda. El delantero de Goizueta se desplomó en la cancha. Se hizo un silencio sepulcral en las gradas. El golpe, seco, se oyó con nitidez.

Afortunadamente, se puso en pie, pero tuvo que salir fuera del frontón para tomar aire. Estaba mareado. Regresó a la cancha cinco minutos después y el público le recibió con una ovación. Salaberria, valiente, volvió a la pelea. Fue inteligente y dejó hacer a Mariezkurrena, a quien la cancha se le quedaba pequeña. Mandó tres pelotas al colchón superior. Si el techo hubiese sido más alto, igual estaríamos hablando ahora de otra cosa. Aún así, la exhibición fue tremenda. «Qué manera de darle a la pelota, qué elegancia», nos decía un pelotazale lezoarra que seguía frotándose los ojos a pesar de que el partido había concluido.

Yoldi también brilló con luz propia en la final sénior que ganó con Olaizola III a Peru Labaka y Oier Etxeberria. El de Huarte, tres veces campeón del torneo Bankoa-DV, levantó un 0-7 inicial y un 5-8 para acabar decidiendo con un parcial de 11-0. El zaguero de Lesaka, campeón del Joxan Tolosa de Amezketa, fue un mero espectador.

Y en el cuatro y medio, el markinarra Agirreamalloa, sustituto de Karregal, aprovechó los fallos del alavés Uribe para llevarse el triunfo.

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