http://static.diariovasco.com/www/menu/img/mano-parejas-dv-desktop.png
Pelota | Torneo Bankoa - DV

Oliden, impasible ante los errores y las tres faltas de saque de Lerena

El zaguero oriotarra mantiene el tipo en la final de promesas para proclamarse vencedor junto a Agirreamalloa

J.L.ZUMARRAGA.

Josu Agirreamalloa podrá jactarse de haber ganado una final promesa del Torneo Bankoa Crédit Agricole-DV sin cobrar ningún tanto de jugada. Cero. Pero la txapela, a casa. Récord. Habrá que reconocerle sus tres tantos de saque. Algo deberá agradecer a su zaguero Aratz Oliden, el mejor sobre la cancha en un partido plagado de fallos. El oriotarra formado en la escuela de pelota de Añorga mantuvo el tipo con sobriedad. Dominó atrás, se esmeró en mantener a raya a Lerena y se permitió el lujo de acabar el 21-17 con una cortada al ancho de derecha desde el txoko, cuando más pesaban las piernas. Demostró determinación. No es poco a los 17 años.

El 22-18 favorable a Agirreamalloa y Oliden sobre Lerena y Gar-tzia refleja la incertidumbre en el electrónico, lo mejor de un encuentro con remates a cuentagotas, la mayoría a cargo de un Óscar Lerena convertido en péndulo de la final. Pagó los numerosos errores de su compañero Markel Gartzia en el arranque, hasta el 10-3. Tomó las riendas de la remontada para adelantase 10-11, 11-13 y 14-15. Y cuando mejor pintaban las cosas para él, después de que por fin Gartzia diera muestras de cierta solidez a su espalda, pecó de precipitación y falló más de la cuenta.

El delantero de Nájera, de 18 años, venía de causar estragos con el saque en Idiazabal con seis tantos directos y en Zarautz con ocho. No pudo repetir o acercarse a esos números y además terminó enredado en su principal argumento, con el que cometió tres faltas: 8-3, 15-15 y 17-16. Excesivo lastre. Tres tantos para los rivales y una desconfianza absoluta en su primer disparo.

Moral por los suelos

La moral del delantero riojano, ya tocada, decayó por completo cuando con 18-17 pegó una volea hacia el txoko. La dirigió bien y parecía tanto. Habría significado el 18-18 y recuperar el saque, algo que vistos los precedentes tampoco era como para lanzar cohetes. Significó el 19-17 y un alivio para Agirreamalloa y Oliden.

Los colorados sabían que evitar o al menos dificultar la entrada de juego de Lerena era fundamental para sus aspiraciones de victoria. Lo consiguieron durante muchas fases gracias, sobre todo, a los dos buenos brazos de un Oliden en clara progresión. Ha sido el mejor zaguero de la categoría. De largo. Tampoco ha brillado la competencia.

Agirreamalloa, desaparecido en ataque, demostró una virtud: carácter y capacidad para restar de aire los saques de Lerena. Entró de volea y de sotamano, con el que mandó fuera dos pelotas al inicio. No le arrugaron. Siguió a lo suyo y contribuyó a sacar de sus casillas a Lerena. Ayudó a que Oliden se sintiera más cómodo en ese apartado del juego.

Markel Gartzia empezó mal. Ya le sucedió en la semifinal de Zarautz. Para colmo de males, mandó arriba un derechazo a placer en el 4-2. Pudo encogerle aún más el brazo. Sin embargo, la reacción del 10-3 al 10-11 le tranquilizó. A partir de ese momento, hubo motivos para que Lerena dejase más pelota al compañero. No lo hizo. Se aturulló. No sumaron. Sí, en cambio, Agirreamalloa y un Oliden que sabe lo que es funcionar en pareja, como la yunta de bueyes de su padre.

Tampoco Lerena imprimió a la pelota la velocidad de compromisos anteriores. Sin buenos números con el saque, su rendimiento general lo acusa.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos