Diario Vasco

Deliciosa tarta de zurdas en Zumarraga

En la fila de arriba, los zagueros Eskiroz, Martinez, Arratibel y Aranguren; abajo, los delanteros García, Eneko y Peru Labaka, y Peio Etxeberria.
En la fila de arriba, los zagueros Eskiroz, Martinez, Arratibel y Aranguren; abajo, los delanteros García, Eneko y Peru Labaka, y Peio Etxeberria. / FÉLIX MORQUECHO
  • Eneko Labaka-Martinez y Peru Labaka-Arratibel disputan la de seniors, precedida de la de promesas entre García-Eskiroz y Peio Etxeberria-Aranguren

  • El Torneo Bankoa Crédit Agricole-DV vive las finales de su edición número 25 hoy a las 17.30 en el frontón Beloki

Si durante la comida las prisas les impiden degustar el postre, no se apuren. Sobre todo si les gusta la pelota. En el frontón Beloki de Zumarraga les espera hoy a partir de las cinco y media de la tarde una deliciosa tarta de zurdas con ocasión de las finales del Torneo Bankoa Crédit Agricole-EL DIARIO VASCO, que cumple su edición número veinticinco. Completan un cuarto de siglo.

Aunque la fama repostera de Zumarraga no alcanza la de Tolosa o Bergara, la tarta que van a preparar los ocho finalistas promete saciar el paladar de quienes acudan a verles. Sobre todo por la calidad de sus brazos izquierdos, denominador común del festival. Por cierto, todavía quedan algunas entradas que podrán adquirirse a ocho euros en la taquilla. El ambiente será de gala en el frontón.

Abre la función el partido de promesas entre García-Eskiroz y Peio Etxeberria-Aranguren, a la que seguirá la de categoría senior con Eneko Labaka-Martinez y Peru Labaka-Arratibel de protagonistas. Sus edades oscilan entre los 16 años de Aitor Aranguren y los 23 de Ibai Arratibel, que cumplirá 24 dentro de poco, el 10 de enero. Juventud, divino tesoro.

Gipuzkoa y Navarra se reparten a partes iguales la representación: cuatro cada uno. En la final sénior hay tres guipuzcoanos -los dos Labaka y Arratibel- junto a un navarro -Martinez-. Cambien el porcentaje en la de promesas: Aranguren por un lado; su compañero Peio Etxeberria, García y Eskiroz por otro.

Pese a que a ninguno de ellos es zurdo cerrado, todos manejan bien esa mano. Empecemos por Iñigo Martinez, zaguero beratarra que disputa esta tarde su último partido en el campo aficionado. Dentro de diez días, el lunes 2 de enero, debutará como profesional con Aspe junto a su buen amigo Ander Errandonea. Posee una zurda de lujo con la que maneja todas las posturas, incluido el machete y la botivolea. Lanza cortadas al ancho. Devuelve pelotas imposibles. Incluso la prefiere para atacar cuando dispone de pelota a placer. Un regalo para la vista.

Su compañero Eneko Labaka posee movimientos eléctricos y emplea la zurda lo mismo para la parada en el txoko que para el gancho. Defiende bien. Como su rival de posición hoy, Peru Labaka, el albizturdarra forma parte de esa generación de jóvenes guipuzcoanos que ha irrumpido fuerte con Irribarria, Altuna III, Rezusta y Artola a la cabeza. Sucede que las empresas han preferido a otros. Sin embargo, no pierde la esperanza y nadie podrá negarle esfuerzo y progresión.

Aunque su izquierda brille quizá menos que la de otros, Peru Labaka tampoco es pelotari de una sola mano. Ni mucho menos. Si le dejas pelota a placer, acaba. Posee capacidad de sorpresa.

Arratibel, zaguero del zizurkildarra, disputa su cuarta final de este torneo, prueba de la experiencia que acopia. También el ataundarra luce una zurda tan buena o mejor que la derecha. Hay quienes coinciden en que ofrece mayor seguridad y garantía en ese costado que en el opuesto.

Este encuentro reúne ingredientes para aguardar un encuentro equilibrado. Ninguno de los cuatro pelotaris posee pegada capaz de romper a los contrarios. Si mantienen el capítulo de fallos en números lógicos, podemos asistir a peloteos intensos y tantos madurados antes de lanzarse al remate.

Iñigo Martinez es un seguro de vida. Junto a Eneko Labaka ha superado tres eliminatorias: 22-10 a Urretabizkaia-Legarreta en octavos (Bergara), 22-13 a los campeones del mundo sub 22 Bakaikoa-Sánchez en cuartos (Leitza) y 22-12 a Santxo-Sarasa en semifinales (Atano III).

Peru Labaka y Arratibel, cabezas de serie, vienen de ganar dos compromisos: 22-16 a Espinal-Etchegoin en cuartos (Soraluze) y 22-9 a Errandonea-Irurita en semifinales (Elgeta).

Machete, cortada, dejada...

Tampoco se quedan atrás las zurdas de los promesas. La más técnica, sin duda, es propiedad del zaguero Iosu Eskiroz. Lo mismo sorprende con un machete de ataque cuando parecía listo para emplear la volea defensiva que lanza la cortada al ancho o la dejada. Le permite, asimismo, salir de situaciones comprometidas de la pared izquierda.

Forma una pareja sólida con Iván García, especialista en despejar la pelota de la pared y más remiso a la hora de atacar. «Nos conocemos desde niños y hemos ensayado juntos numerosas veces, pero nunca habíamos jugado juntos. Es la primera vez que lo hacemos», coinciden. El delantero pertenece al Oberena y el zaguero se ha formado en el Zugarralde, por lo que han sido adversarios en numerosas ocasiones.

Peio Etxeberria exhibe un brazo izquierdo más ofensivo, fuerte, no exento de calidad. En la semifinal de Elgeta atacó con ella al zaguero contrario. Volverá a intentarlo. Ahora bien, la consistencia de Eskiroz puede obligarle a extraer otro tipo de zumo de su brazo izquierdo.

Aitor Aranguren, benjamín de las finales de hoy, sobresale por una solvencia chocante para su temprana edad, 16 años. La facilidad para hacer buena con la zurda forma parte de su estilo de juego. También encuentra altura en el frontis con ella. Además, en Elgeta pegó bonitos derechazos. No ha pasado desapercibido para Asegarce, que le lanzó las redes hace un tiempo. Mientras, madura.

García y Eskiroz vienen de saltar obstáculos altos en su trayectoria hasta la final, que comenzó en segunda ronda: 22-11 a Riol-Barturen en octavos (Galdakao), 22-19 a Alberdi-Zezeaga en cuartos (Tolosa) y 22-18 a Zubizarreta-Ruiz en semifinales (Atano III). Sus dos últimos triunfos necesitaron nada menos que 1.387 pelotazos. Duros de roer. Es su seña de identidad.

Peio Etxeberria y Aranguren, por su parte, debutaron en cuartos con un 22-8 sobre Esposito-Cordón en Leitza y certificaron el billete para la final gracias a un inapelable 22-6 sobre Salaberria-Ibarloza. Hoy les espera más trabajo ante unos sólidos oponentes.

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