Pelota

«Altuna III es un fenómeno y te gana a base de clase»

Jorge Nagore se dedica en la actualidad a la venta de todoterrenos./MICHELENA
Jorge Nagore se dedica en la actualidad a la venta de todoterrenos. / MICHELENA
Jorge Nagore. Tres veces campeón del Cuatro y Medio

Aunque el exmanista de Irurtzun considera favorito a Urrutikoetxea, destaca «el descaro» del joven delantero de Amezketa

JOSEBA LEZETAAITZOAIN.

Jorge Nagore (Irurtzun, 46 años) marcó un estilo dentro de una distancia en la que se proclamó campeón en tres ocasiones. Su tremebundo saque y sus violentas cortadas con ambas manos le catapultaron a lo más alto.

- Posee tres txapelas del Cuatro y Medio, tantas como Martínez de Irujo y Eugi. Solo superan a ese trío Olaizola II con siete y Retegi II con cuatro.

- No preparaba esta modalidad con mayor ilusión que otras. Me iba la distancia. Me sentía cómodo en ella por potencia y por posturas. Lograba ponerme a punto con poco entrenamiento específico.

«Altuna no se parece a nadie de mi época; es de esos pelotaris que salen cada diez años»«Urrutikoetxea ha mejorado muchísimo; remataba la mitad que ahora cuando debutó»«Si jugara ahora, me pelearía con los de arriba; ser campeón o no es otra historia»«Cuando gané la final a Titín, había caído contra él en la liguilla; cada partido es un mundo»

- ¿Cuántos años completó en el campo profesional?

- Debuté en 1993 de la mano de Asegarce-Alti y estuve hasta 2006, los dos últimos años con Aspe. Posteriormente jugué cinco en las filas de Frontis, hasta su desaparición.

- Le cabe el honor de ser uno de los primeros pelotaris que superó a Julián Retegi en esta distancia.

- Le gané la primera vez que nos enfrentamos, en 1995. Fue en el frontón de Arbizu. Tenía 24 años y además me proclamé campeón de esa edición. Era mi segunda participación en el Campeonato del Cuatro y Medio después de estrenarme en 1994. Fue durante esa época cuando cambió por completo esta competición. Hasta entonces la disputaban pocos pelotaris. A partir de 1993 o 1994 se abrió el abanico de participantes.

- Julián Retegi...

- Era para nosotros como un dios. Fuimos rivales dentro de la jaula en cuatro o cinco ocasiones y he tenido de todo: victorias y derrotas.

- Repasemos sus tres títulos, conseguidos en el Ogueta de Vitoria. En la final de 1995 batió 22-18 a Mikel Unanue.

- La primera y la que mayor ilusión me hizo. Era mi segunda participación y salí campeón. Siempre se ha alabado mi saque. En ese campeonato nadie me metió más de un tanto de saque por partido hasta el día de la final. Debí restar bien. Está claro que para llegar arriba hay que ser completo. Antes y ahora.

- Segunda txapela en 1998. Doblegó 22-11 a Patxi Eugi.

- Jugamos un domingo por la mañana y recuerdo que Josetxo Lizar-tza tuvo de comentarista en la retransmisión al propietario del asador Frontón de Madrid, Ansorena, que es de Errazkin.

- La tercera llegó en 2003, con victoria 22-15 frente a Titín III.

- Tenía 32 años. Siete meses antes Asegarce no me renovó el contrato porque, según ellos, estaba acabado. Coincidió que acababan contrato varios pelotaris y hubo recortes en la empresa. Me fichó Aspe.

- Perdió otras dos finales, la de 1996 contra Fernando Arretxe y la de 2000 ante Patxi Eugi.

- Ambas me traen malos recuerdos. El día de Arretxe no jugué bien y el de Eugi fue un desastre por mi parte. Hubo polémica durante la semana a cuenta del material y estuve fuera del partido. Ni me enteré. De hecho, no recuerdo casi nada de aquel choque, disputado en el Labrit. Creo que me quedé en cinco. Tras la elección de material, Eugi había declarado que no iba a jugar la final por disconformidad con las pelotas.

- A vueltas con el material.

- Siempre pasa algo. Lo que es malo para mí, es bueno para el rival. Y al revés. Es imposible encontrar una pelota estándar.

- Se jugaba de otra manera dentro del cuatro y medio.

- La pelota ha evolucionado y el juego actual es más rápido que el de hace quince o veinte años. Ahora bien, en mi opinión, hoy en día se abusa del aire. Todo el mundo no es Aimar o Irujo, no controla ese tipo de juego como ellos. El ritmo aporta vistosidad, no cabe duda, pero al pelotazale también le gusta ver peloteos intensos a bote.

- ¿Por qué evoluciona el juego?

- Irujo es el artífice del cambio. Antes nadie se atrevía a restar de aire los saques en un partido individual. Se le ocurre, lo pone en práctica, le va bien y otros le imitan. Algunos entienden que es la viveza del material la que origina este cambio. Pienso que si lo bajaran, el pelotari seguiría actuando igual. El material de hoy en día es fuerte, cierto. Pero también había pelota rápida y fuerte en nuestra época. Yo he visto en el Labrit un derechazo de Beloki botar en el siete, no más atrás, e irse directo al rebote.

- Su estilo destacaba por el saque y la cortada.

- Mi capacidad para sacar es natural. No he metido horas ensayándolo o perfeccionándolo. Si me pusiera a sacar ahora mismo, me pondría enseguida. Eso sí, no le daría la velocidad y la fuerza de entonces. Hay cosas innatas que te salen a poco que las practicas.

- ¿Cuál es su récord de tantos de saque?

- Me apunté diez u once en un partido de parejas en el Ogueta de Vitoria: Nagore-Ceceaga contra Capellán-Beloki. Posiblemente fue el año que Capellán y Beloki ganaron el Campeonato de Parejas. Creo que nunca alcancé ese número en el cuatro y medio.

- ¿Qué haría Nagore en el Cuatro y Medio actual?

- Jugaría como en mi época. Encontraba la manera de complicar la vida a los rematadores. Disputé cinco o seis partidos contra Titín y solo me ganó uno. Por mi forma de golpear a la pelota, le pillaba el truco. También es verdad que no había tantos rematadores como ahora. Lo de si saldría o no campeón hoy en día es otra historia, pero estoy convencido de que andaría con los de arriba.

- En el campo aficionado, fue campeón de esta distancia en Elgeta.

- Participé en tres ediciones y gané dos. En la final de 1992 me impuse a Juantxo Koka y en la de 1993, a Xabier Imaz. Era el torneo por excelencia y tenía un ambiente espectacular. También me impuse en la primera edición del Torneo EL DIARIO VASCO, con Kepa Arroitajauregi de compañero. Esos éxitos me dieron a conocer. Había mejores torneos en Gipuzkoa y Bizkaia que en Navarra.

- Analicemos la final del domingo. ¿Qué espera del Urrutikoetxea-Altuna III?

- Un partido duro e intenso. Me inclino por Urrutikoetxea, quien además de rematador es potente. De todas maneras, no veo un pronóstico claro. Altuna es un pelotari descarado. Pese a su juventud sabe lo que va a encontrar porque tiene la experiencia del año pasado. Si le ha ganado a Olaizola II, ojo.

- Urrutikoetxea le doblegó en la liguilla de cuartos.

- Sí, pero cada partido es un mundo. Las finales son finales. En 2003, Titín me ganó en el choque de la liguilla que jugamos en Eibar y sucedió lo contrario en la final.

- ¿Qué le parece Altuna III?

- Un fenómeno. El típico pelotari sin el poder de Urrutikoetxea o Ezkurdia pero que hace bien todo. Altuna no te gana a base de velocidad, sino de clase. Peligroso a la contra, tira muy bien la dejada rápida desde el ancho. Todavía es un crío y estoy convencido de que en tres o cuatro años cogerá mucho poso.

- ¿Con qué pelotari de su época le compararía?

- Con ninguno. Es de esos pelotaris que salen uno cada diez años, distinto a los demás. Es tan listo que puede dar un susto a cualquiera, incluso en toda la cancha. El tiempo dirá hasta dónde va a llegar.

- Sorprende con sus jugadas.

- Por su descaro. Si le pasa una cosa por la cabeza, te la hace. Habilidoso, es de esos pelotaris que gusta a todo el mundo.

- ¿Y Urrutikoetxea?

- Estaba sin hacerse cuando debutó. Remataba la mitad que ahora. Ha mejorado muchísimo tanto de aire como en defensa. Impone el ritmo con los dos brazos. Muy completo.

- ¿Piensa que hoy en día se minusvalora el juego que se hacía en su época dentro del cuatro y medio?

- El mano a mano ha cambiado. Todos van a por el aire. Quizá demasiado. No todo el mundo posee técnica suficiente para desplegar ese estilo. De hecho, se venden muchas veces. Este tipo de juego ha hecho mucha pupa a los zagueros. He jugado contra Arretxe y Barriola y ambos se movían con facilidad.

- ¿Acude al frontón?

- Poco. Un par de veces al año en Pamplona. Si estoy en casa, veo todos los partidos en la tele. Ir al frontón no me quita el hipo.

- No hay navarros en la final del domingo.

- Son ciclos. Sucede que durante veinte o treinta años los navarros han ganado casi todos los títulos y han copado muchas finales. En Gipuzkoa se produjo un bache, sin pelotaris punteros después de Unanue. Ahora han surgido Altuna, Irribarria, Rezusta... Imagino que los clubes navarros y guipuzcoanos trabajan igual de bien antes que ahora. Hay rachas.

- Elija un frontón.

- Bergara, por la rapidez de su frontis y del suelo. Y el Labrit. El que destaca por su nobleza es el Beotibar de Tolosa. Si hay uno duro para jugar, ese es el Ogueta de Vitoria.

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