Pelota

Jokin Altuna (Finalista): «Ser artista no basta para codearse con los mejores»

Jokin Altuna juega con una pelota en el frontón descubierto de Amezketa./JOSÉ MARI LÓPEZ
Jokin Altuna juega con una pelota en el frontón descubierto de Amezketa. / JOSÉ MARI LÓPEZ

A los 21 años, el de Amezketa está a las puertas de su segunda final del Cuatro y Medio, para la que ya se han agotado las entradas

JOSEBA LEZETAAMEZKETA.

Jokin Altuna es una figura precoz de la pelota, un joven de 21 años que disputará el domingo en Bilbao frente a Mikel Urrutikoetxea su segunda final del Campeonato del Cuatro y Medio. Ya no quedan entradas. Se han agotado.

- ¿Qué ha desayunado?

- Zumo, Cola-Cao, cereales y un par de tostadas con mermelada. Así empiezo el día.

- Hay que coger fuerzas antes de ir al entrenamiento.

- Me levanto hacia las ocho y media porque mis entrenamientos físicos empiezan a las diez.

- ¿Cómo lleva sus estudios de Magisterio?

- Estoy en tercero de carrera. Todos los años cojo varias asignaturas. No es fácil llevar todo al día. El curso pasado me arreglé bien. Aprobé todas las que elegí. En este voy con cinco asignaturas de tercero y cuatro que dejé de segundo.

- Sus resultados en la presente edición del Cuatro y Medio son, a falta de la final, un calco de los del año pasado.

- Este campeonato ha sido más exigente que el anterior. En 2016 gané el segundo partido, contra Víctor, sin dar todo lo que llevo dentro e Irribarria hizo un mal partido en el tercero, el último de la liguilla. Este año, en cambio, he tenido que jugar mucho en todos los encuentros que he ganado. Artola quizá no estuvo bien, pero a Ezkurdia y a Aimar no les he visto mal, ni mucho menos. Las semifinales contra Olaizola II también han sido distintas. La de hace un año fue rápida, cogí ventaja desde el principio y Aimar estuvo por debajo de su nivel. Esta vez, en cambio, le vi fuerte desde el principio. He tenido que trabajar bastante más para resolver los compromisos.

- ¿La segunda final es distinta a la primera?

- Quizá sí. La primera vez que llegas tan arriba, todo es nuevo para ti. Ves muy complicado volver a meterte de nuevo en una final. Pero una vez dentro, te la tomas con mayor tranquilidad. El año pasado supuso una sorpresa en el pueblo, en Amezketa. Tuvo mayor impacto. Este año no ha sido para tanto debido a que la gente te exige más. Como fui finalista de la pasada edición, me decían que este año debía clasificarme de nuevo. Me hablaban de la txapela. Les parecía lo normal. El pelotari lo vive de otra manera. Ser finalista por segundo año tiene aún mayor mérito. Demuestra que la primera no fue casualidad.

«Llegar a la final por segundo año consecutivo demuestra que la primera no fue casualidad»

- ¿Le influyen esos comentarios?

- No. He salido tranquilo a la cancha. Soy consciente de que mano a mano en toda la cancha hay dos o tres pelotaris que marcan la diferencia. Dentro del cuatro y medio, sin embargo, el ramillete de aspirantes a la txapela es más amplio. Además de los cuatro semifinalistas, Ezkurdia, Artola y Víctor, por ejemplo, han demostrado un nivel altísimo. Hasta el momento no han tenido la suerte de meterse entre los cuatro primeros, pero serán contrarios muy complicados los próximos años.

- Se maneja bien bajo presión.

- Cuando perdí mi primer partido contra Urrutikoetxea hablé con mi gente y con mi botillero, Saralegi. Vi claro que debía intentar darlo todo en los dos siguientes, pero siendo consciente de que caer eliminado no suponía ningún fracaso. Tengo 21 años y sé que no voy a alcanzar la final todos los años. Eso me ayudó a tomarme las cosas con tranquilidad y a ir hacia arriba durante el campeonato.

- Tras la semifinal del Labrit declaró que el año pasado se acomodó tras alcanzar la plaza de finalista.

- Durante las dos semanas anteriores a la final no fui consciente de lo que había conseguido. Lo viví como si eso fuera lo normal. Fue una vez perdida la final cuando me di cuenta de que era algo grande y de que me iba a costar mucho estar de nuevo en una final. Ahora quizá lo valoro más. Mucha gente te coloca entre los favoritos antes de empezar el campeonato, te hablan constantemente de la final. Por eso estoy más contento aún, y muy ilusionado.

«El propio Oinatz me ayudó mucho tras la final del año pasado; comimos juntos a los pocos días»

- Perdió 22-21 la final de 2016. Rozó la txapela con la yema de los dedos.

- Son momentos duros. Un montón de gente me animó y me consoló en el vestuario, pero hay momentos en los que no te consuela ni el mayor de los ánimos que puedas recibir. El propio Oinatz me ayudó mucho. Mucho. Me dijo que volvería a disfrutar de oportunidades. La semana siguiente a la final comimos juntos un día. Extraje conclusiones positivas de aquella final.

- Completó un buen verano con victorias en los torneos de Vitoria y de Bilbao, así como en el Masters. ¿Pero le dolió aquella derrota en la final de Donostia?

- Lo viví como algo normal. Llevas semejante trote, tantos partidos, la mayoría televisados y con un alto nivel de exigencia... Llegué a la feria de Donostia después de jugar la final del torneo por equipos de Bilbao, así como la semifinal y la final contra Aimar y Urruti del 25 aniversario de Asegarce. Nos daban ganadores seguros a Beñat Rezusta y a mí. Quedó claro que mantener el mismo nivel durante tantos partidos es tarea complicada. De todas maneras, en un cómputo global, mi verano ha sido muy bueno. Y más duro que el de 2016, con mayor número de partidos.

- ¿Urrutikoetxea?

- Un pelotari grande, muy completo, sin fisuras. Tiene todo. Pienso que es el pelotari que va a mandar durante unos años. Domina el cuatro y medio, exhibió un juego terrible en el último Campeonato de Parejas pese a no clasificarse para la liguilla de semifinales junto a Ander Imaz y ya sabemos lo que juega mano a mano en toda la cancha. Ha dado grandes pasos en su trayectoria como pelotari y eso es lo más importante. Urruti es un espejo para el resto de los pelotaris porque ha conseguido ser un pelotari completo y campeón construido a base de trabajo y tiempo. Espero dar la talla ante, posiblemente, el mejor pelotari del momento.

«Urrutikoetxea es un espejo donde mirarse; ha logrado ser campeón a base de trabajo y tiempo»

- Urrutikoetxea le ha superado las dos veces que se han enfrentado en esta distancia. ¿Eso le obliga a inventar?

- No creo. Si empiezo a hacer cosas que no sé, seguro que saldrán mal. No hay grandes misterios. El saque y el resto son fundamentales. Tampoco creo que existan grandes diferencias entre unos pelotaris y otros. Hay quien saca algo mejor, otros se defienden mejor al resto... Mikel hace todo bien. Imprime velocidad al saque y también al resto. Ha progresado en ataque y conserva una excelente defensa. Es muy, muy completo. Estoy obligado a hacer mi mejor partido, a darlo todo y a no regalar nada. Tampoco puedo empezar a hacer malabares. Tendré que jugar serio y, a su vez, arriesgar bastante. Debo intentar acabar el tanto en cuanto se presente la oportunidad. Empezar bien, algo que me ha costado en este campeonato, será clave. Debo ser regular en la final.

- Juegan en el Bizkaia de Bilbao, donde ha cosechado buenos resultados este verano.

- En agosto gané con Rezusta el torneo del 25 aniversario de Asegarce y el partido de parejas de la final del Torneo Bizkaia por equipos. Me gusta. Hasta ahora me he encontrado cómodo en ese frontón. Irá mucha gente y es una buena noticia. Para nosotros y para la pelota.

- ¿Ha llevado a cabo una preparación física específica para el Campeonato del Cuatro y Medio?

- Me he esmerado en realizar una sesión fuerte a la semana. Pero antes de empezar la competición no dispuse de tiempo. Disputar tantos partidos durante el verano impide dedicarte a tope a otro objetivo porque el cuerpo dice basta. Vas recuperándote poco a poco de ese trote: la cabeza, el cuerpo... Me siento bien físicamente con un partido a la semana y sus entrenamientos previos. Es el ritmo de cualquier deportista y me encuentro bien.

- ¿Quién dirige su preparación física?

- El navarro David Domínguez. Es de Pamplona. Jaka y yo empezamos con él hace algo más de un año. También lleva a Martija. Tenemos mucha confianza. Es nuestro amigo. Además de cuidar el apartado físico, nos ayuda mucho psicológicamente.

- ¿Qué pasó por su cabeza cuando en la semifinal clavó a Olaizola II aquel dos paredes de volea desde el tres y medio o el cuatro?

- En ese momento lo ves como cualquier otro tanto. Antes de ese remate perdía 5-2 y esas jugadas cambian a menudo un partido. La diferencia entre pegar a chapa o que te salga bien es enorme. No me crecí por ese remate. Había que seguir trabajando porque atravesaba una situación comprometida dentro del partido.

- ¿Ha optado por material más motela en la presente edición?

- No, aunque para la semifinal sí elegí una pelota baja. Creo que el material que ponen para esta distancia no es bajo. Si dejas botarlas, esas pelotas van al seis o al seis y medio.

- ¿Hemos visto ya todo el repertorio de jugadas de Altuna III?

- En función del partido, empleas unas jugadas u otras. No llevo un plan preestablecido al frontón, sino recurro a lo que me viene a la cabeza en ese instante. Los días que te sale todo mal, fallas lo más fácil. Y cuando rebosas confianza, te atreves con lo más complicado. Que te salgan bien esos remates da confianza para intentarlo. Hay que ser valiente y quiero seguir siéndolo.

- ¿Es posible inventar jugadas?

- No sé. Hay pelotaris que intentan cosas increíbles. Me refiero, por ejemplo, a esas dejadas y sotamanos de Oinatz Bengoetxea. Se ven pocas veces. Aunque ahora mismo puede parecer imposible crear jugadas, el juego mejora con el paso de los años y vemos novedades. Quién sabe si surgirán en el futuro... Es imposible saberlo.

- ¿Qué piensa cuando le llaman artista?

- Me ven así, pero pienso que, como pelotari, soy algo más que artista. Algunos dicen que me falta fuerza. Ser artista no basta para codearse con los mejores. Un pelotari necesita numerosas cualidades para mantenerse muchos años en primera. Cada uno tiene más desarrolladas unas virtudes que otras, pero se necesita de todo. Además, existe la tendencia de encasillar a los pelotaris. Si tienes mucha fuerza, nadie te considera artista. Tú puedes ser muy fuerte y poseer habilidad para acabar el tanto. Al contrario, si eres habilidoso y pequeño, te etiquetan como poco potente aunque la pelota te salga rápida de la mano.

- Usted dibuja jugadas al alcance de pocos.

- Cada uno posee su ADN, su estilo. Me gusta eso y quizá ando mejor que otros en ese apartado. Y al contrario. Lo que cuenta, en definitiva, es extraer el mayor zumo posible a tus cualidades e intentar que el partido no discurra por los terrenos que no te convienen. Insisto: hay que tener un poco de todo y ser completo. Si eres solo artista, es muy difícil jugar a un ritmo tan alto.

- ¿Saque o resto?

- El saque es el primer pelotazo y por eso cobra enorme importancia. Pero el resto ha adquirido un papel fundamental hoy en día. Si no restas bien, el contrario te ha hecho medio tanto. Es verdad que si el saque es muy bueno, la posibilidad de restar bien disminuye. Los dos son fundamentales en los partidos individuales.

«En la final tengo que jugar serio y, a su vez, arriesgar; pero tampoco es cuestión de hacer malabares»

- Hay muchos pelotaris que sacan bien, pero no tantos que dominan el resto.

- Sí. Cuando sacas eres tú quien bota la pelota y la controlas. Es a la hora de restar cuando se marcan mayores diferencias.

- ¿Ha utilizado las nuevas protecciones para las manos presentadas la semana pasada?

- No. Sé que algunos ya las utilizan. Las probaré si alguna vez ando con problemas de manos. Pero ahora mismo me están respetando y, en ese caso, no es lógico cambiar. La protección parece buena para los que sufren de manos. Probarlo no perjudica a nadie.

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