Pelota

Irribarria-Merino II, un punto que sabe a gloria

David Merino e Iker Irribarria cambian impresiones ayer en el Astelena de Eibar./JOSÉ MARI LÓPEZ
David Merino e Iker Irribarria cambian impresiones ayer en el Astelena de Eibar. / JOSÉ MARI LÓPEZ

La victoria ante Víctor y Albisu les permite estrenar su casillero y abandonar la cola de la clasificación

ENRIQUE ECHAVARRENEIBAR.

Irribarria y Merino II consiguieron ayer en el Astelena de Eibar un triunfo que, además de curar heridas, tiene doble valor. El binomio de Aspe inaugura su casillero de victorias en el Campeonato de Parejas después de dos reveses consecutivos y también abandona el farolillo rojo de la clasificación, pasando ahora a ocupar el sexto puesto igualados a un punto con otros tres dúos. Víctor y Albisu perdieron su condición de imbatidos, pero siguen líderes destacados por diferencia de tantos a favor y en contra.

Irribarria y Merino II dejaron atrás las dudas que les acompañaron en sus dos primeros partidos y salieron a la cancha con determinación. Cada uno debía dominar su parcela para acabar juntos con la resistencia de los rivales. Pensarlo es fácil, pero ponerlo en práctica ya tiene más complicaciones. El zaguero de Villar de Torre comenzó con dudas. Mandó con la derecha la pelota al fleje izquierdo en el segundo tanto, pero a continuación pegó un soberbio rebote que hizo crecer su moral. Estaba a gusto, igual que Irribarria, con el punto de mira bien calibrado.

Albisu no encontraba la fórmula de frenar al riojano, que volvió a venirse arriba al enviar la pelota al set de la Coca Cola. El ataundarra vagaba en tierra de nadie, sin poder imponer su pegada. Al contrario, perdió dos pelotas consecutivas con la diestra -ambas al colchón de arriba- y el agujero en el luminoso fue aumentando. Del 2-0 inicial se pasó a un 2-5 y 3-8 favorable a los pelotaris de Aspe.

«Nos hacía falta la victoria, ha sido muy trabajada. Estamos contentos porque hemos sumado juego como pareja» Iker Irribarria, Delantero de Aspe

«He empezado mal, sin ponerme a la pelota, sin gozar. Las pelotas venían rápidas y yo estaba lento, como con miedo» Jon Ander Albisu, Zaguero de Asegarce

Había mucho en juego y los nervios y la presión comenzaron a hacer mella. Víctor tomó las riendas y estableció el 8-8. El de Ezcaray era consciente de que Albisu lo estaba pasando mal y decidió tirar del carro. A partir de ahí, el partido no tuvo dueño. Entró en una fase de locura colectiva. A los aciertos de unos se les sumaban los errores del contrario y viceversa. Se sucedieron los empates (12, 15, 16, 17 y 18).

Cada vez costaba más distanciarse. Los zagueros alternaban grandes pelotazos con fallos de bulto -apareció algo de humedad del cuadro cinco hacia atrás, lo que dificultó aún más su trabajo- y tanto Víctor como Irribarria se fajaron en busca del remate. La pareja de Asegarce llegó a ponerse por delante (20-18) después de un voleón al txoko del ataundarra -el mejor tanto del partido con diferencia- y un gancho del menor de los Esteban.

Parecía que Víctor y Albisu iban a seguir manteniendo su estatus, pero la reacción de Irribarria y Merino II no tardó en llegar. Y fue definitiva. El riojano mandó un gancho a la contracancha. Acto seguido, Albisu se resbaló por la humedad y no pudo llegar a tiempo para poner la pelota en el frontis. De nuevo empate (20-20). El zurdo de Arama se puso por delante en el luminoso con una volea y Víctor mandó a la contracancha la última pelota en un intento de apertura. Un dato para acabar. Es la primera victoria de Irribarria desde que reapareció tras renunciar al Cuatro y medio.

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