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Iñaki Artola: «El pegador sin remate no llega lejos; tampoco el rematador sin pegada»

Iñaki Artola, en el Beotibar, donde iniciará su cuarta participación en el Manomanista./IÑIGO ROYO
Iñaki Artola, en el Beotibar, donde iniciará su cuarta participación en el Manomanista. / IÑIGO ROYO
Asegarce

El delantero de Alegia ha preparado a conciencia el Manomanista, en el que se estrenará el lunes en Tolosa contra Elezkano II

JOSEBA LEZETASAN SEBASTIÁN.

Iñaki Artola (Alegia, 23 años) iniciará el lunes en el Beotibar de Tolosa su cuarta participación en el Manomanista de Primera. Después de tres ediciones a las que ha llegado entre algodones por culpa de las manos o de alguna lesión, esta vez ha podido prepararlo con tiempo suficiente. Ayer mismo realizó un ensayo con Albisu sobre la cancha donde dentro de cuatro días se estrenará frente a Elezkano II.

- ¿Ha dispuesto alguna vez de tanto tiempo para preparar el Manomanista?

- No. El año pasado, pese a caer en la primera fase del Campeonato de Parejas, empecé medio lesionado. Los dos anteriores caí en la liguilla de semifinales y llegué justo de manos. Siempre había tenido algún problema. Esta vez he dispuesto de tiempo suficiente. Desde ese punto de vista no hay ninguna excusa.

«Si tú mismo te ves en condiciones, sabes que tarde o temprano te llegará la oportunidad»

- ¿Y la planificación física?

- Siempre haces un poco más en estos casos. Marcas unos objetivos cuando planificas la temporada y en esta ocasión, al quedarme fuera del Campeonato de Parejas, estaba claro cuál era uno de ellos: el Manomanista.

- Cambió de preparador físico.

- Empecé con el nuevo hace cuatro o cinco meses. Entendí que me convenía cambiar. Creo que hacíamos un buen trabajo con el de Asegarce. De hecho, no tenía ninguna queja. Esto no es una ciencia exacta y el nuevo preparador me ha cambiado algunas cosas. No hago lo mismo que antes. Pero todavía es pronto para valoraciones. Requiere un tiempo.

- ¿Ha bajado de peso?

- Algo. Me muevo entre los 84 y 86 kilos. Ahora estoy en 84. El mano a mano pide fuerza para mover la pelota y evitar ser tú quien te muevas más de lo debido. De todas maneras, también exige desplazarse con rapidez sobre la cancha.

- Estos últimos meses ha tenido pocas alegrías en los frontones.

- No he vivido grandes decepciones, ni grandes alegrías. En realidad, ni frío ni calor. No me pusieron de titular en el Campeonato de Parejas y en los partidos de empresa que he disputado durante esos meses he cosechado buenos resultados y he tenido buenas sensaciones. Dentro de la rutina de los entrenamientos y de esos compromisos, hay más alegrías que disgustos.

- Asegarce prefirió a Laso como recambio de Víctor en el Parejas. ¿Supone eso una presión añadida?

- No creo. Dispongo de dos campeonatos individuales, de todo el verano... Tú mismo te das cuenta de si estás mejor o peor de juego. Me he visto bien durante la preparación. De hecho, a veces estás metido de lleno en un campeonato y tu nivel de juego te preocupa más que en este caso porque notas un bajón. Si tú mismo te ves en buenas condiciones, sabes que tarde o temprano te llega una oportunidad. Además, en las competiciones individuales eres tú contra los demás. No hay excusas.

- ¿Le gusta el mano a mano en toda la cancha?

- Sí. He jugado bastante de aficionado. Cuando la selección de Gipuzkoa disputaba el GRAVNI me designaban para esta modalidad. Mis resultados como profesional en el Manomanista no son nada del otro mundo, pero me gusta.

- ¿Qué estilo le va?

- De joven rompes con la pegada. Ahora, contra rivales mejores, necesitas otras cualidades.

- ¿Gana los partidos con la derecha o con la zurda?

- Con las dos. Hay algún pelotari al que le basta un solo brazo. Sin embargo, para el resto cada mano tiene su función. El saque es importante y lo ejecutas con la derecha. También son primordiales el resto y acabar el tanto, que los haces sobre todo con la zurda. Siempre se ha dicho que el mano a mano es la modalidad que exige ser más completo. El pegador sin remate no llega lejos. Tampoco el rematador sin pegada.

- ¿Cómo se ha encontrado en sus últimos partidos y en los entrenamientos?

- Bien. Estoy contento. El estado de las manos marca la base de la confianza. Llevo tiempo sin problemas, lo que me permite acumular tres ensayos semanales y jugar un encuentro el fin de semana.

- ¿Qué ha tratado de mejorar?

- He sido pelma con el saque. Me cuesta aprovechar mi pegada para hacer daño. Ir más rápido, dar el bote en carrera... Aparte de eso, he hecho un poco de todo. Pese a que en los partidos se juega mucho de aire, me he esmerado en pelotear desde atrás. Durante el resto del año apenas damos pelotazos detrás del cinco y conviene tener listo ese recurso.

- Elezkano II será su primer oponente. ¿Cómo le vio en Eibar?

- Muy bien. Estos últimos meses ha ido claramente hacia arriba. Ya se notaba su progresión en los partidos de parejas y la ha confirmado. Siempre ha sido trabajador y bueno a la hora de acabar el tanto. Ahora, además, pega buenos golpetazos a la pelota. Rival duro.

- Se conocen desde chavales.

- Somos de la misma quinta. También Víctor. Nacimos en 1994, aunque Danel es unos meses mayor que yo. Coincidimos desde infantiles y pasamos por todas las categorías. La única ocasión en la que hemos sido rivales mano a mano en toda la cancha fue en una final del Baqué. Por lo demás, siempre en partidos de parejas. Cuando debuté con Asegarce, nos enfrentamos a menudo. Hasta que él fichó por Aspe.

- ¿El punto fuerte de Elezkano II?

- Diría que el psicológico. Mentalmente es resistente. Nunca regala los partidos. Si pierde es porque el contrario ha jugado muy bien.

- ¿Flojea en la derecha?

- Parece. Pero tiene su peligro. Si le dejas la pelota un poco más arriba de lo debido, entra de volea y te hace daño. Si bien con la derecha alarga menos el pelotazo tanto a bote como de sotamano, es más completo de lo que aparenta.

- ¿Quién será su botillero?

- Desde Asegarce nos han pedido que sea un técnico de la empresa quien se siente en la silla cuando jugamos contra pelotaris de Aspe. Como hacemos la mayoría de los entrenamientos con Pablo Berasaluze, creo que el berriztarra será mi botillero el lunes en Tolosa. Para los partidos entre pelotaris de empresa recurriré a mi hermano Mikel, después de que en el Cuatro y Medio me acompañara Mikel Olaetxea.

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