Pelota

El pez grande se come al chico

Aitor Mendizabal se dispone a golpear la pelota de zurda ante Joseba Ezkurdia ayer en el Labrit de Pamplona. / J.A. CASO

Ezkurra elimina a base de voleones en el Labrit a un valiente Mendizabal

ENRIQUE ECHAVARREN SAN SEBASTIÁN.

Joseba Ezkurdia también consiguió en el Labrit de Pamplona el pasaporte para la liguilla de cuartos del Campeonato del Cuatro y medio tras imponerse con claridad a Aitor Mendizabal. Le dobló en el marcador. El delantero de Arbizu conocerá mañana a su primer rival. Será quien salga airoso del Artola-Laso del Beotibar de Tolosa. Y es muy probable que ese partido se juegue el viernes en el Burunda de Altsasu en horario nocturno.

11 Mendizabal III

22 Ezkurdia

Tiempo de juego:
46 minutos y 51 segundos.
Pelotazos a buena:
252.
Tantos de saque:
Mendizabal, 0. Ezkurdia, 0.
Faltas de saque:
Mendizabal, 1. Ezkurdia, 0.
Pasas del cuatro y medio:
Mendizabal, 0. Ezkurdia, 0.
Tantos en juego:
Mendizabal, 7. Ezkurdia, 18.
Tantos perdidos:
Mendizabal, 3. Ezkurdia, 4.
Marcador:
3-0, 3-4, 5-4, 5-9, 6-9, 6-10, 7-10, 7-11, 10-11, 10-14, 11-14 y 11-22.
Momios de salida:
100 a 40 a favor de Ezkurdia. 20 a 100 por abajo.
Botilleros:
José María Mendizabal con su hijo Aitor y Juan Martínez de Irujo con Ezkurdia.
Incidencias:
un tercio de entrada en el Labrit de Pamplona. 330 personas. Martínez de Irujo regresó a las canchas 106 días después de anunciar su retirada por una dolencia cardiaca para asesorar desde la silla al delantero de Arbizu.

Ezkurdia hizo valer la violencia y la velocidad que imprime a sus pelotazos, sobre todo de volea, para acabar con la numantina resistencia de Mendizabal III. El antzuolarra aguantó hasta mitad de partido, pero luego acabó desfondado. Valiente, incómodo al contrario mientras pudo, le puso en aprietos, le hizo trabajar, correr, sudar, pero todo eso no fue suficiente.

Ambos restaron bien. Mendizabal arriesgó al hacerlo de aire en varias ocasiones, pero la ansiedad le llevó al pelotari guipuzcoano a precipitarse y a dejar pelota franca a un Ezkurdia que no lo tuvo claro hasta que aprovechó una tacada de ocho tantos consecutivos para dejar decidida la contienda.

El partido tuvo dos partes bien diferenciadas. En la primera, Mendizabal III y Ezkurdia se enzarzaron en una lucha sin cuartel. Nadie quería dar su brazo a torcer, pero fue el de Antzuola quien comenzó mandando en el luminoso (3-0) gracias a un gancho, un error de Ezkurdia y una pelota que le atropelló al de Arbizu. El público, que no respondió a la llamada de la jaula como se esperaba -solo se cubrió un tercio del aforo del Labrit- no daba crédito. Ezkurdia era el claro favorito y comenzaba perdiendo. El dinero también había salido a su favor en proporciones de veintes a cienes por abajo. Pocos, muy pocos, daban alguna opción de victoria al pelotari guipuzcoano.

Pero eso no le importó a Mendizabal. Siguió a lo suyo, pero los tantos comenzaban a caer peligrosamente en el casillero contrario. Ezkurdia comenzaba a hacer daño con el gancho, con el dos paredes, parando la pelota en el txoko. Y pronto cambiaron las tornas. Del 3-0 inicial se pasó primero a un 3-4 y luego a un 5-9, con un Ezkurdia en vena de aciertos. La cosa pintaba mal para el antzuolarra. El factor sorpresa había desaparecido de la cancha.

Falta de saque

Y para más inri, después de haber hecho lo más difícil, acercarse hasta el 10-11, cometió falta de saque por tiro largo al tanto siguiente. Eso acabó por descentrarle del todo. Mendizabal ya no fue el mismo y Ezkurdia se dio cuenta muy rápido. Volvió a buscarle la derecha al zurdo guipuzcoano, como había hecho al principio con el saque, y Mendizabal acabó por rendirse ante la evidencia. A pesar de que lo intentó, no fue capaz de sumar un tanto más. El que subió a su casillero fue gracias a una contradejada en el ancho de Ezkurdia que acabó en las tablas de la contracancha. Ezkurdia se gustó en el tramo final. Con 18 tantos de remate es muy difícil que se te escape un partido.

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