Pelota

Gotzon Enbil: «Me he sentido querido por el público donde he jugado, me quedo con eso»

Gotzon Enbil cruza el pasillo que sus compañeros le hicieron el sábado en el Ezkurdi de Durango en su despedida./FVP
Gotzon Enbil cruza el pasillo que sus compañeros le hicieron el sábado en el Ezkurdi de Durango en su despedida. / FVP

El zaguero zumaiarra colgó el gerriko el sábado en Durango después de 21 años como profesional y con cinco títulos del Parejas en su palmarés

ENRIQUE ECHAVARRENSAN SEBASTIÁN.

Gotzon Enbil dijo el sábado en un abarrotado Ezkurdi de Durango adiós a la cesta punta después de 21 años como profesional. El zaguero zumaiarra, de 40 años, puso fin a una prolífica y exitosa carrera que comenzó en el Odieta cuando era un chaval. Se va con la satisfacción de haberlo dado siempre todo en la cancha. La pelota pierde a uno de los mejores puntistas de las últimas décadas.

- ¿Cómo fue la despedida del Ezkurdi de Durango?

- Fue algo muy bonito y emotivo a la vez. Hubo mucha gente en el frontón. Mis familiares, mis amigos e incluso algunos compañeros de Dania que estaban en casa de vacaciones.

«Cuando empecé a jugar a cesta siempre soñaba con llegar a ser profesional algún día»

«Me gustaría que mi hijo Igor fuese puntista, tiene 7 años y entrena en la escuela de Zumaia»

- Encima dijo adiós con un dos paredes en el último tanto...

- Así es, parecía que estaba todo programado. El público se quedó contento y me aplaudieron.

- ¿Llegó a emocionarse?

- Sí. En el calentamiento comencé a darle vueltas a la cabeza, pero una vez que entré en el partido traté de olvidarme de que era la última vez que me ponía los pantalones blancos como profesional. Al acabar se me pasaron muchas cosas por la cabeza. Es difícil de explicar solo con palabras.

- Y también hubo regalos...

- Me dieron un par de trofeos y dos camisetas. Una firmada por los pelotaris con los que he jugado en Euskadi y otra de mis amigos de Dania. Y también una pelota firmada por todos. Ahí se quedará de recuerdo.

- ¿Por qué se retira?

- Tengo 40 años, he librado muchas batallas y el cuerpo acaba resintiéndose. Es el momento para dejar paso a la gente joven, que viene pegando fuerte desde abajo. Además, he tenido problemas en ambas rodillas. Me han operado cuatro veces de menisco. Hace dos años no pude terminar el verano, pero el año pasado y éste sí. Jugando menos partidos, solo los del World Tour. Tenía pensado retirarme en 2016, pero como gané el campeonato no me dejaron hacerlo. Físicamente me he encontrado bien, pero no he dado el nivel que pensaba. He podido entrenar poco y ha llegado el momento del adiós.

- Han sido 21 temporadas como puntista profesional.

- Debuté en 1996 y son muchos años. La mayoría en Estados Unidos, donde la exigencia es mucho mayor que en Euskadi. Jugabas todos los días. Fui con un contrato de prueba de cinco meses y me quedé trece años. Renovando temporada a temporada.

- ¿Tanta diferencia hay?

- El juego de las quinielas es muy diferente, se utilizan pelotas muy vivas que favorecen a los pelotaris técnicos, de ataque. Los tantos son muy rápidos y si fallas te vas a la calle. En cambio, aquí, en Euskadi, los partidos son más físicos y el ritmo es más lento. Son pelotas más muertas. Me costó un poco adaptarme cuando llegué a Estados Unidos.

- En su palmarés figuran cinco títulos del Campeonato del Mundo de Parejas, todos ellos con su vecino y amigo Goikoetxea.

- La primera txapela la gané en 2002, pero el año anterior también fui finalista con Alberdi. Perdimos en Gernika ante Etchalus e Irastorza. Y el año pasado me llevé el World Tour con Egiguren.

- ¿Cree que podía haber ganado más? ¿Son pocas o muchas?

- Muchas, si me lo hubiesen dicho al principio de mi carrera no me lo hubiese creído. Son un montón de txapelas. Además, ganar cinco seguidas es muy complicado. Tienes que tener suerte de no sufrir ninguna lesión y que el campeonato te llegue en un buen momento de forma.

- ¿Lo mejor de su carrera?

- Los amigos que he conseguido y el cariño que me ha transmitido el público. Me he sentido siempre muy querido en todos los frontones en los que he jugado. Me quedo con eso.

- ¿Lo peor?

- Las lesiones. Son épocas malas, donde te apoyas en la familia y en los amigos principalmente. Y eso es también de agradecer.

- ¿Se va satisfecho?

- Sin duda. Me siento afortunado por haber estado en activo tantos años y de poder haber vivido de lo que siempre me ha gustado, que era jugar a cesta.

- Su imagen ha sido la de un pelotari honesto. ¿Coincide?

- Sí, puede ser. Nunca me ha gustado protestar en la cancha y si el contrario había sido superior le felicitaba. Intentaba aprender de los errores para dar mi mejor versión.

- ¿Qué ha cambiado de aquel chaval que comenzó a jugar a cesta en el Odieta?

- Muchas , muchas cosas. Era un crío cuando empecé y siempre soñaba con ser profesional, vivir algún día el sueño americano. Solía ver los viernes partidos de cesta por televisión. Mis ídolos eran Txikito de Bolívar y Katxin Uriarte. Dos años después de debutar ya estaba jugando con ellos. Aquello fue lo máximo para mí. Con el paso de los años he ido madurando como persona.

- Al menos ha aprendido inglés...

- Algo, pero tampoco mucho. En Dania había y sigue habiendo mucho cubano y se hablaba castellano por todos lados. Además, los pelotaris vascos que jugábamos allí hacíamos mucha vida en común.

- Tuvo incluso familia en Florida.

- Sí, allí nació mi hijo Igor en 2010.

- ¿Le gustaría que fuese puntista?

- Sí, pero no quiero obligarle a nada. Él tiene que decidir lo que más le guste. Ha empezado este año a entrenar en la escuela de Zumaia, va a verme todos los partidos y me anima mucho. También le gusta mucho el fútbol. Juega de portero y es realista a muerte. Su abuelo no hace más que ponerle vídeos de Arconada.

- Abandona la pelota profesional, pero tiene intención de seguir en activo...

- Voy a recalificarme como aficionado. Me haré la ficha porque quiero seguir entrenando. He hablado con el club de Zumaia y les he dicho que estoy dispuesto a ayudarles a jugar campeonatos, a echarles una mano, pero siempre como última opción. Solo lo haría en el caso de que hubiese algún lesionado y no se encontrase un recambio. Son los jóvenes quienes tienen que tienen que jugar. En Zumaia hay un montón de chavales apuntados en la escuela de pelota y tienen mucha ilusión.

- En enero volveremos a verle vestido de blanco en el Aitzuri.

- Sí, participaré en un festival benéfico que organiza una asociación que trabaja con niños saharauis. Estaba previsto para diciembre, pero coincidía con muchos eventos y se ha trasladado a enero. Seguramente será el sábado 27. También jugará Iñaki Goikoetxea.

- ¿Cuánto tiempo lleva como presidente de la Vasca?

- En enero cumplo un año. Estoy contento, tengo un buen grupo de trabajo. Voy una vez a la semana a la sede de Abadiño y estoy todo el día colgado del teléfono.

- ¿En qué punto se encuentra el 'conflicto' con la anterior junta directiva por culpa de las cuentas de la federación?

- Se hizo una auditoria y el Gobierno Vasco nombró un interventor que es quien lleva todo el tema económico.

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