Pelota

Erre que erre hasta el veintidós

Los subcampeones Jaunarena y Peio Etxeberria con los campeones Agirre e Iturriaga. / EDUARDO BUXENS
Los subcampeones Jaunarena y Peio Etxeberria con los campeones Agirre e Iturriaga. / EDUARDO BUXENS

Agirre e Iturriaga ganan las txapelas de Promoción tras ir por detrás desde el 4-4 al 19-19 y levantar un 14-18 a Etxeberria y Jaunarena

JOSEBA LEZETA

Ambiente y emoción de primera para la final del Campeonato de Parejas de segunda. Incertidumbre hasta el final, hasta el 22-21 con el que Asier Agirre y Diego Iturriaga se calaron unas txapelas a las que los organizadores no habían despojado aún de sus etiquetas. Peio Etxeberria y Jon Jaunarena se quedaron con la miel en los labios después de mandar en el electrónico desde el 4-4 hasta el 19-19, si bien es cierto que con ventajas que en ningún momento superaron los cuatro puntos. Les faltó culminar ante dos pelotaris que no se rindieron nunca y siguieron erre que erre hasta llegar a 22, a la cifra mágica de la pelota a mano.

El público que llenó una vez más Labrit se lo pasó en grande, aunque los seguidores de Peio Etxeberria y Jaunarena preferían otro desenlace. Todos rieron, soltaron alguna pequeña lágrima o varias, animaron, gritaron y disfrutaron de un entretenido partido entre sus pelotaris, a los que algunos corrieron a abrazar nada más concluir la final.

Peio Etxeberria y Jaunarena aprovecharon su mayor pegada para tomar la iniciativa en la mayoría de los peloteos. El delantero de Zenotz tuvo como primera misión imprimir velocidad con las dos manos, sin renunciar a buscar el remate, si bien la suerte le fue esquiva en tres ocasiones que se encontró con la chapa. A su espalda, Jaunarena dirigió las operaciones. Fino con la derecha y solvente con la zurda, como si el parón de dos semanas le hubiera refrescado, castigó a Iturriaga. Se mostró además muy seguro. Perdió su primera pelota en el 10-10.

Sometidos durante mucho tiempo, Agirre e Iturriaga optaron por capear el temporal. Sufrieron de lo lindo por momentos. No pasaron tantos agobios en otros, lo que aprovechó Agirre para sumar varios remates. El de La Rochapea intervenía menos que su compañero y que sus dos rivales. Pasaba al ataque en contadas ocasiones. Defendía con uñas y dientes.

Peio Etxeberria y Jaunarena llegaron al segundo descanso obligatorio, en el 14-18, con cuatro tantos de renta pese a que se les escaparon varios en los que tuvieron sometidos a los contrarios. Sin embargo, el partido rondaba ya la hora de duración y quedaba tela por cortar. Aparecieron los errores de un Jaunarena indemne hasta entonces. Volvieron a disputar dos o tres tantos duros que cayeron del lado de quienes remontaban. Empataron a 19 y los colorados se adelantaron incluso 20-19.

A Peio Etxeberria le costaba rematar, pero resurgió con un dos paredes de zurda para recuperar la iniciativa en el electrónico, 20-21. En el siguiente tanto Jaunarena devolvió dos pelotas de rodilla en el txoko. No bastaron. Resolvió con su sexto gancho Agirre, que sacó al centro con 21-21. Jaunarena no pudo llevar a buena de derecha. Solo había premio para una pareja.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos