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Berasaluze: «Tanto entrenar para esto»

Axier Arteaga contempla cómo Danel Elezkano entra de volea ayer en el Astelena de Eibar./ASKASIBAR
Axier Arteaga contempla cómo Danel Elezkano entra de volea ayer en el Astelena de Eibar. / ASKASIBAR

Elezkano II pasa por encima de Arteaga II y se medirá en octavos a Artola

ENRIQUE ECHAVARRENEIBAR.

«Tanto entrenar para esto». La frase de Pablo Berasaluze ayer en los vestuarios del Astelena resumía a la perfección lo que había sucedido minutos antes en la cancha. Elezkano II acababa de merendarse literalmente a un nervioso y descentrado Arteaga II, clasificándose para la ronda de octavos del Manomanista. Iñaki Artola le espera el lunes 23 en el Beotibar de Tolosa. El delantero lasartearra también hizo autocrítica. «Llevaba dos meses y medio preparando el mano a mano. Había hecho ocho entrenamientos específicos y me encontraba con buenas sensaciones, pero no han servido de nada. He tenido un día negro, estoy triste por la imagen que he dado en la cancha».

Su sinceridad es digna de elogio. Se le presentaba la ocasión de su vida. Después de ganar la txapela de Promoción se estrenaba en Primera, pero el envite le vino grande. Nervioso, fuera de sitio, sin capacidad de respuesta. Fue un juguete en manos de Elezkano II, que no perdonó. «Lo he hecho todo mal, me ha podido la presión. No he jugado nada. Al principio estaba restando bien, pero luego me he derrumbado. Me ha hecho mucho daño. Al final, cuando te ves ahí abajo, no te queda otra que arriesgar. Y tampoco he tenido suerte», dijo un cabizbajo Arteaga, a quien el trabajo diario le ayudará a superar este mal trago. En Primera no hay peras en dulce. Nadie regala nada, ya seas debutante o veterano. De las derrotas también se aprende.

Que se lo digan a Elezkano II, que apenas había tenido tiempo para asimilar la dolorosa derrota encajada en el final del Campeonato de Parejas con Rezusta. El delantero de Zaratamo, indispuesto entre semana, se presentaba en la catedral con unas estadísticas nada alentadoras en el mano a mano. Fue eliminado en primera ronda en sus dos anteriores comparecencias -Xala le ganó 22-5 en Arrigorriaga en 2015 y Víctor en Logroño en 2016 por 22-19- y en la última edición no llegó a vestirse de blanco por lesión. Ayer se sacó la espina con una victoria inapelable.

«Tenía muchas dudas porque he venido casi sin entrenar, pero ha sido más fácil de lo esperado»

El vizcaíno llevó el tempo del partido en todo momento. Se adelantó 7-0 sin que Arteaga pudiese hacer nada para frenarle. Los seguidores del lasartearra, que se dejaron oír en el Astelena cada vez que su pelotari conseguía un tanto -lo cierto es que no tuvieron muchas ocasiones de hacerlo- esperaban una reacción que nunca llegó. Elezkano se crecía a medida que el partido iba decantándose a su favor (9-3 y 12-4). Por contra, Arteaga se hundía más y más.

Agarrotado, vivió después un calvario con el resto de saque a pesar de haber empezado bien, defendiéndose de volea como Elezkano. El de Zaratamo le endosó cuatro casi consecutivos -del 14-5 al 18-5-, todos ellos muy bien arrimados a la pared, donde era imposible meter la mano. Ahí acabó por romperse la frágil moral del manista guipuzcoano, que tiró por la calle de en medio y se la jugó todo a una carta: arriesgar.

Pues ni por esas. Al tanto siguiente mandó la pelota con la zurda al colchón inferior, después hizo sonar la chismosa. Todo estaba en contra. Pero ni con todo a su favor logró hacer el tanto. Volvió a enviar la pelota abajo y en el último tanto la puso en el techo. El partido comenzó torcido y acabó igual de mal.

Elezkano reconoció que «he ganado más fácil de lo esperado, pero también he trabajado lo mío en la cancha. Tenía muchas dudas porque he venido al Astelena casi sin entrenar. Empezar con el marcador a favor siempre ayuda, pero luego Axier se ha salido del partido».

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