PELOTA

No le cuelguen el cartel de emérito

Aimar Olaizola celebra el triunfo ante un Jokin Altuna disgustado ayer en el Labrit. / JONAN BASTERRA
Aimar Olaizola celebra el triunfo ante un Jokin Altuna disgustado ayer en el Labrit. / JONAN BASTERRA

El de Amezketa, crítico con la eliminación de probar las pelotas, lamenta su falta de acierto en momentos clave

JOSEBA LEZETA SAN SEBASTIÁN.

Su última txapela en el Campeonato del Cuatro y Medio se remonta a diciembre de 2013. Su anterior éxito en el Torneo San Fermín de esa distancia correspondía a 2015, hace dos años. Además, no vence en el Manomanista desde 2013. Estos datos invitaban a pensar que el dominio de Aimar Olaizola en la jaula, indiscutible hace bien poco, tocaba a su fin.

22 OLAIZOLA II

0 ALTUNA III

Tiempo de juego:
58 minutos y 45 segundos. 10:09 de juego real.
Pelotazos a buena:
262.
Tantos de saque:
Olaizola II, 1. Altuna III, 2.
Faltas de saque:
Olaizola II, 0. Altuna III, 2.
Pasas del cuatro y medio:
Olaizola II, 0. Altuna III, 0.
Tantos en juego:
Olaizola II, 11. Altuna III, 10.
Tantos perdidos:
Olaizola II, 6. Altuna III, 8.
Marcador:
0-3, 1-3, 1-4, 5-4, 5-7, 6-7, 6-8, 7-8, 7-9, 9-9, 9-10, 16-10, 16-15, 20-15, 20-16, 21-16, 21-18 y 22-18.
Momios de salida:
a la par con tendencia por Altuna III.
Botilleros:
Pablo Berasaluze acompañó a Aimar Olaizola y Ekaitz Saralegi, a Jokin Altuna.
Incidencias:
llenazo en el Labrit de Pamplona. Varias filas de gente de pie en los paseos de cancha. Unos 1.200 espectadores. Entre ellos, el seleccionador de fútbol Julen Lopetegi, acompañado de su cuñado Luis Zeberio, expalista. Más calor en el interior del frontón que fuera.

No nos precipitemos. No le colguemos el cartel de emérito. Su victoria de ayer ante Jokin Altuna, posiblemente su delfín en esta distancia, coloca de nuevo a Olaizola II en la cúspide de la jaula. Suma seis txapelas en el Torneo San Fermín del cuatro y medio: 2005, 2007, 2009, 2014, 2015 y 2017. Ha sido subcampeón en tres ocasiones más: 2006, 2008 y 2013. Vuelve a gobernar a sus 37 años, tras doblegar por este orden a Artola, Bengoetxea VI, Urrutikoetxea y Altuna III.

El propio Altuna III subrayaba el pasado domingo el físico de Olaizola II. «Estar tan bien con esa edad significa que se ha cuidado. Es un ejemplo». Su aguante ayudó de nuevo al de Goizueta a llegar a 22. «No tengo miedo a que se alarguen los partidos», confesó. «Me he encontrado más entero a partir de mitad de partido. Hemos jugado tantos rápidos. Al principio caían del lado de Altuna y después, del mío».

El amezketarra no se sintió inferior físicamente. «Al revés. He pasado un mal momento cuando Aimar se ha escapado en el electrónico. Luego le he dado la vuelta y me veía mejor que él. Me he ido con pena del frontón por esa razón. Si hubiera visto a Aimar superior en cuanto a físico, pero no ha sido así».

Altuna III apuntaba a otras razones para explicar su derrota: «Me he acercado a un tanto, 16-15, y le he hecho un regalo, el dos paredes de sotamano que he fallado. No he acertado como otros días. Tampoco he cruzado el gancho como el domingo en Sopela. Mis tres tantos de saque-remate han sido al principio, el último en el 5-7. La mayoría de mis tantos han sido trabajados. No acababa rápido. Y no es fácil ganar de esa manera».

Altuna III saltó a la cancha con chispa y decisión. Los remates le corrían con velocidad, lo mismo que sus pelotazos a los pies de Aimar, intencionados para impedir al rival conectar de aire con la zurda, su argumento de mayor peligro. Incómodo y obligado a correr de esquina a esquina, el de Goizueta comprendió que era el momento de aferrarse al partido. Defendió. Mucho y bien.

El tesón permitía a Olaizola II mantener el encuentro más equilibrado en el marcador que en el juego. Buena señal. Como buen cazador, esperaba la oportunidad para lanzarse a por la pieza.

No le gusta el nuevo sistema

Llegó. Retrasado un tanto en el 9-10, encadenó una tacada de siete hasta el 16-10. El saque-remate cambió de protagonista. Abrió una buena brecha al mismo tiempo que cambió la fisonomía de la final. Altuna no le movía como antes. También le vino de maravilla a Aimar la segunda falta de saque de Altuna, con 20-16. La pelota picó hacia abajo en el frontis. Antes, en el 7-8, se le había ido larga. Esos errores se pagan.

Altuna III expresó su contrariedad por la aplicación de la nueva normativa que obliga a probar las pelotas, numeradas, antes de empezar y les impide volver a hacerlo una vez iniciado el choque. Solo pueden botarlas contra el suelo. «No me ha gustado. Paramos tres minutos por la tele y no podemos hacerlo para probar el material. Hay pelotaris que pasan demasiado tiempo en ello. Otros dedicamos poco y somos los perjudicados. Pagan justos por pecadores. El comportamiento de las pelotas cambia. Más todavía con semejante calor. El material se ha gastado. Las faltas de saque vienen por ahí porque te falta la referencia de cómo responde la pelota en el frontis».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos