Pelota

Los cuatro repiten y quieren más

Olaizola II y Altuna III, en el choque de la pasada edición del Cuatro y Medio. /JOSÉ MARI LÓPEZ
Olaizola II y Altuna III, en el choque de la pasada edición del Cuatro y Medio. / JOSÉ MARI LÓPEZ

Olaizola II y Altuna III juegan esta tarde en el Labrit; Bengoetxea VI y Urrutikoetxea, mañana en Logroño. Son los mismos cruces del año pasado y ninguno de los dos presenta pronóstico claro para los apostantes

JOSEBA LEZETASAN SEBASTIÁN.

Cuando Aimar Olaizola alcanzó por primera vez las semifinales del Campeonato del Cuatro y Medio, en 2002, las dos plazas para la final se dirimieron en una liguilla entre cuatro pelotaris. A sus 23 años recién cumplidos, el de Goizueta compitió con Mikel Unanue, Abel Barriola e Iñaki Esain.

Quince años después, Olaizola II continúa en la brecha. Ni una grave lesión muscular en el brazo, ni la rotura del ligamento cruzado en una de sus rodillas, ni el cambio de esquemas por la tremenda evolución del juego en esta distancia, ni la edad -el lunes 13 de este mes festejará su 38 cumpleaños-, ni la fascitis que arrastra en el pie izquierdo desde finales del verano le han apeado del selecto cuarteto en el que entró hace quince ediciones.

Unanue primero, Esain después y Barriola hace seis meses dijeron adiós a la pelota a mano profesional. Aimar compite ahora con Jokin Altuna, Oinatz Bengoetxea y Mikel Urrutikoetxea, quienes le miran con la admiración que merece su trayectoria y el respeto por la amenaza que se cierne sobre ellos. En su séptima participación consecutiva en semifinales del Campeonato del Cuatro y Medio, Olaizola II pretende recuperar un título que se le resiste desde que en 2013 se calara por última vez la txapela de esta distancia.

En el camino hacia la octava, necesita doblegar hoy a Jokin Altuna, el chaval atrevido y genial que se le ha atragantado en las dos ediciones anteriores. Cruzan sus trayectorias esta tarde en un Labrit de Pamplona a reventar que abrirá sus puertas a las 17.00 con ocasión del choque por el tercer puesto del Cuatro y Medio Promoción entre Elordi y Ugalde. A continuación, ya con ETB1 en directo a partir de las 18.00, saltarán a la cancha los referentes de dos generaciones de pelotaris separadas por casi dos décadas. Hace días que se agotaron las entradas de asiento. Hoy pondrán a la venta solo paseos.

No hay favorito claro y los corredores de apuestas cantarán de inicio momios a la par. Olaizola II presenta el aval de su historia, la confianza del apostante que no le abandona y su victoria en el último duelo dentro de la jaula que protagonizaron estos dos pelotaris, el 7 de julio en la final del Torneo San Fermín.

Altuna suma dos triunfos sobre Olaizola II en la jaula, pero Aimar le ganó la última final de San Fermín

Bengoetxea VI tiene una fractura en el índice de su mano derecha y Urruti, otra en el anular de la zurda

Quienes depositan mayor fe en Altuna III priman sus triunfos sobre el de Goizueta en las dos últimas ediciones del campeonato oficial, la sensación de tenerle tomada la medida y una progresión evidente durante la liguilla de cuartos de final tras el tropiezo inicial ante un Urrutikoetxea que se le atraganta.

Y su juventud, por supuesto. Si Olaizola II alcanzó por primera vez un lugar entre los cuatro mejores de la distancia a sus 23 años, Altuna III lo hizo con solo 20. Repite con 21. Estamos ante un prodigio que encuentra dentro del cuatro y medio un espacio idóneo para desenvolverse con sus mejores armas: técnica, defensa, habilidad, imaginación y capacidad de sorpresa. Lo mismo te clava un gancho que te pilla a contrapié desde las tablas de la contracancha. Lo mismo para en el txoko que inventa un dos paredes. Jokin Altuna.

Si han encontrado la manera de adquirir las preciadas entradas para hoy que comenzaron a reservarse la semana pasada antes incluso de conocerse quiénes serían los semifinalistas y a dónde iría cada cruce, los fieles del amezketarra desembarcarán en Pamplona para apoyar a su ídolo. La ocasión lo merece.

Aimar Olaizola mantiene una relación difícil de entender con el Labrit, donde en ocasiones se escuchan pitos cuando se dirige a ejecutar el saque. Ahora bien, la mayoría de las veces toda la afición acaba rendida a la calidad de un pelotari al que su contrincante en la semifinal define como un killer. Lo es.

Si Olaizola II y Altuna III se encuentran en la semifinal del Cuatro y Medio por segundo año consecutivo -el joven venció 22-13 en el Atano III de Donostia-, otro tanto les ocurre a Bengoetxea VI y Urrutikoetxea, a quienes trasladan del Labrit -el de Leitza ganó 22-21 allí hace doce meses- al Adarraga de Logroño. Este cambio supone un alivio para el de Zaratamo, que ha perdido frente a Oinatz en Pamplona nada menos que tres semifinales oficiales: una del Cuatro y Medio en 2016 y dos del Manomanista en 2015 -año en el que le repescaron para la final- y 2017. En ese mismo recinto, sin embargo, ganó al de Leitza la semifinal de la jaula de 2015. No todo son tropiezos en la capital navarra.

Dedales para los dos

La cátedra se inclina ligeramente a favor de Urrutikoetxea, sin subestimar la condición de campeón y la archidemostrada capacidad competitiva de Bengoetxea VI. Por eso será pequeña la diferencia de momio. Ambos jugarán con dedal mañana (ETB1, 17.00) para proteger sendos dedos rotos: el índice de la mano derecha de Bengoetxea y el anular de la zurda Urrutikoetxea.

Durante la liguilla, Mikel Urrutikoetxea ha vuelto a hacer gala de una solidez propia de un número uno en la distancia: 22-12 a Altuna en Lekunberri, 22-14 a Ezkurdia en Bilbao y 22-13 a Artola en Balmaseda. Al margen de la claridad de los resultados, ninguno de sus oponentes dispuso de opciones reales de victoria. Esta trayectoria recuerda la del año pasado: 22-7 a Altuna en Eibar, 22-11 a Irribarria en Bilbao y 22-5 a Víctor en Gernika. Mayor superioridad aún.

El delantero de Leitza ha vivido una liguilla más convulsa. Empezó con dolores en uno de sus pies. Cayó frente a Olaizola II en la primera jornada. Se fracturó la punta del dedo índice de la mano derecha a la semana siguiente. Estuvo con pie y medio fuera del torneo ante Elezkano II, al que derrotó 22-21 después de ir rezagado 18-21. Necesitaba dejar en 20 tantos o menos a Víctor en la última jornada para alcanzar su objetivo y se impuso 22-18.

Le costó a Bengoetxea VI despuntar en una distancia que parecía diseñada para sus cualidades. Debutante en este campeonato en 2003, tuvo que esperar hasta 2012 para colarse por primera vez entre los cuatro mejores, ya con 28 años. Desde entonces lleva seis clasificaciones consecutivas para semifinales, muestra inequívoca del empaque adquirido por este pelotari.

Ahora, en semifinales, los contadores vuelven a ponerse a cero. Es como si no valiera nada de lo hecho anteriormente. Los cuatro mismos protagonistas de la edición de 2016 mantienen idénticos objetivos: primero entrar en la final, prevista para el domingo 19 en el Bizkaia de Bilbao; después, ganar la txapela. Nadie se conforma. Los cuatro quieren más.

Fotos

Vídeos