Pelota

Azpeitia, campeón por tercer año consecutivo

Los jugadores de Azpeitia posan en el frontón. / JOSÉ MARI LÓPEZ

Los del Urola se imponen a Oiartzun en los tres partidos de uma final sin equilibrio

JOSEBA LEZETADonostia

La afición azpeitiarra comenzó a cantar el conocido «hiru, hiru» del Interpueblos nada más adelantarse 3-0 su pareja cadete. Llevaban dos o tres minutos de final y veintitrés pelotazos. Pocos para apresurarse. El tiempo les dio la razón.

Azpeitia es desde este sábado el tercer equipo que firma tres victorias consecutivas en el Interpueblos de Gipuzkoa de mano junto a Azkoitia, que ya lo había cosechado en dos ocasiones, y Donostia. Además, lo ha conseguido con sendos 3-0 en las tres últimas finales. Este equipo dirigido por Jabi Odriozola forma parte ya de la historia de la competición. Y ojo porque, dada la edad de sus componentes, posee cimientos para aspirar a la cuarta corona en 2018. Aimar Egiguren y Unai Alberdi repetirán como cadetes, lo mismo que Julen Egiguren en juveniles. Jon Alberdi reforzará la categoría sénior, si Asegarce no le ofrece la oportunidad de subir a profesional, para acompañar a Markel Etxaniz y Daniel Murgiondo, que tendrán 26 y 27 años, respectivamente. Que les echen un galgo.

Azpeitia superó a Oiartzun en una final con más ambiente que equilibrio. Un dato corrobora esa afirmación. Durante toda la final, los subcampeones tomaron la delantera en el marcador en un solo tanto, el 1-0 de Salaberria y Ugalde en categoría sénior, contestado por una tacada azpeitiarra de seis tantos. Los cadetes Aimar Egiguren y Unai Alberdi se escaparon 6-0 de salida y los juveniles Jon Alberdi y Julen Egiguren arrancaron con un 3-0, seguido a los pocos minutos por un clarificador 9-1. La emoción brilló por su ausencia.

Azpeitia confirmó la condición de favorito que le colgaron desde el día de la presentación, hace ya algo más de dos meses. Han dominado con suma autoridad todas sus eliminatorias, tanta que han incluido a suplentes en algunos compromisos para foguearles y dar descanso a determinados titulares. Posee un bloque sin fisuras, con parejas difíciles de batir en las tres categorías. Carece de puntos débiles.

Poca incertidumbre

Lo evidenció el desarrollo de la final. Únicamente el choque de cadetes, el primero, tuvo historia y dosis de incertidumbre. Oiartzun, consciente de que los sénior estaban delante de una misión imposible, necesitaba ese punto para mantener vivas sus aspiraciones.

Aimar Egiguren y Unai Alberdi, reconvertido a zaguero para corregir la baja por mal de manos de Mikel Unanue, cortaron de raíz esas esperanzas. El comienzo inclinó a su favor la balanza. Los hermanos Aburuza, Unai y Xabier, concedieron demasiado al inicio. La derecha del zaguero oiartzuarra de 14 años, todavía infantil, causó buena impresión. Sin embargo, tanto él como su delantero cometieron demasiados errores.

El pequeño de los Alberdi, mejor de zurda que de derecha, trabajó de lo lindo. Le ayudaron tres o cuatro escapadas y un delantero, Aimar Egiguren, dotado de un desparpajo impropio de sus 14 años. Cobró un tanto de gancho, falló solo dos pelotas, sus amagos gustaron tanto que acabaron coreados por los seguidores y aportó detalles fundamentales.

Después de mandar 16-3 y 18-8, acusó el trote Unai Alberdi, falto de frescura en la recta final. No así de garra y de técnica. Los Aburuza, menos incomodados, tomaron el mando del peloteo, fallaron menos y limaron su desventaja hasta aproximarse a cinco tantos en el 19-14 y a cuatro en el 21-17. Dieron 52 pelotazos en el siguiente. Alberdi llegó a defenderse de aire con la zurda y terminó con una cortada de Egiguren que atropelló a Unai Aburuza, a quien no le sirvió su intento de devolver la pelota bajo pata.

Encarrilada

Este resultado tranquilizó al equipo y a Azpeitia entera. Sus juveniles, Jon Alberdi y Julen Egiguren, pasaron como un rodillo sobre Oroitz Sein y Ekain Etxeberria, de quienes se esperaba mayor resistencia. Cinco tantos de saque del delantero que ensaya con Asegarce desde hace tres meses ayudaron a subir al marcador del Atano III un inquietante 9-1 para los intereses de Oiartzun, sin respuesta.

El mayor de los Alberdi impuso un ritmo que desbordó a Ekain Etxeberria, que mandó varias pelotas arriba. Sein lo intentó con más ímpetu que suerte. Por si acaso, Julen Egiguren, zaguero en el Interpueblos y delantero en otros torneos, aportó desde atrás la elegancia que le caracteriza. Extiende bien la pelota y dentro de su 1,86 posee margen suficiente para elevar sus 61 kilos de peso y adquirir potencia. Dada la actual penuria de zagueros, con las empresas reconvirtiendo delanteros, podría jugársela a esa carta.

Retenido el título, el último partido, el de los mayores, fue un mero trámite. Etxaniz y Murgiondo dieron buena cuenta 22-5 de Salaberria y Ugalde. Markel Etxaniz llevó la voz cantante y firmó remates de variada factura.

El tanto de la tarde, de todas maneras, fue el 15-3 a cargo de Jon Alberdi: dos paredes de sotamano, seguido de un sotamano atrás y culminado con una parada de volea al ancho con la zurda. Delicatessen.

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