Pelota

Bengoetxea y Urrutikoetxea maduran a los guipuzcoanos

Urrutikoetxea e Irribarria, zagueros anoche en el Atano III.
Urrutikoetxea e Irribarria, zagueros anoche en el Atano III. / MICHELENA

JOSEBA LEZETA SAN SEBASTIÁN.

Oinatz Bengoetxea y Mikel Urrutikoetxea maduraron a Jokin Altuna e Iker Irribarria para recoger la cosecha de ese trabajo una vez rebasado el ecuador del partido entre cuatro delanteros de anoche en el Atano III, plato fuerte del Desafío Txakoli K Pilota entre pelotaris de Asegarce y Aspe. La joven pareja guipuzcoano brilló hasta el 6-10. A continuación, cedió primero la iniciativa del juego y después la del marcador a dos pelotaris que acabaron más enteros y se llevaron la victoria 22-13 en un duelo del agrado del pelotazale.

La inspiración de Altuna III se apagó a medida que Urrutikoetxea se adueñó de la zaga ante un Irribarria al que solo cabe elogiar lo bien que se amoldó a una posición extraña para él desde hace tiempo. Alterna con naturalidad la zurda y la derecha, mete la cintura, busca altura en el frontis, pega, busca convencido tanto la volea como el sotamano... Pecó de falta de confianza -tampoco debe extrañar- a la hora de restar saques desde el nueve, algo que no hace ni siquiera en el mano a mano en toda la cancha. Ahí se le escaparon tres tantos. Perdió solo uno en el peloteo.

Por lo demás, el de Arama estuvo espléndido en una tarea complicada. Sucede que topó con un Urrutikoetxea sólido. Esta vez, sí. El multiusos de Zaratamo arrimó pelota a la pared izquierda, se movió sobre la cancha con bastante más soltura que el sábado en Bilbao y firmó dos o tres tantos en los que recordó su posición de origen, la de delantero.

Oinatz Bengoetxea se arregla con poco. Ya no digamos cuando dispone de ocasiones ventajosas para lanzarse al remate. Paró en el txoko con la destreza que le caracteriza y varió el saque con fe. Sumó cinco tantos con el primer disparo.

Altuna III protagonizó dos partes bien diferenciadas. Lució en la primera con detalles de genio. Ya llevaba ocho tantos de remate para el 6-9. A partir del 6-10 tuvo que apañarse en una situación de desventaja en el peloteo y aparecieron sus errores hasta totalizar seis. Era su quinto partido en siete días. Había ganado los cuatro anteriores. En algún momento aparece el cansancio o se nublan las ideas.

Pero ojo. Altuna III e Irribarria poseen cualidades y capacidad para retar a cualquiera por parejas. No descarten que haya una segunda oportunidad más adelante.

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