Pelota

Y eso que los dos estaban bajos

Oinatz Bengoetxea corre como una flecha al ancho
Oinatz Bengoetxea corre como una flecha al ancho / LOBO ALTUNA

Bengoetxea VI también gana la revancha a Irribarria (22-20) en un precioso mano a mano

JOSEBA LEZETA

A la salida del frontón Bizkaia, Ladis Galarza padre indicaba tras la última final del Manomanista que aquel partido le había roto los esquemas. No entendía cómo Oinatz Bengoetxea había sido capaz de superar a un Iker Irribarria superior en pegada y con suficiente habilidad rematadora. Tras lo visto ayer en la revancha del Ogueta, el gran zaguero de Baraibar seguirá sin discernir del todo lo que sucede en los mano a mano entre estos dos pelotaris.

Bengoetxea VIderrotó 22-20 a Irribarria en otro ejercicio de sacrificio, lucha extenuante, determinación, técnica y capacidad de aprovechar sus oportunidades ante un Irribarria no tan pegador como en sus mejores días pero virtuoso por momentos a la hora del remate. Y eso que los dos estaban bajos estas últimas semanas... Ofrecieron espectáculo del bueno.

Como ya sucediera el pasado 28 de mayo en Bilbao, Oinatz se repuso de un comienzo de Irribarria en el que amenazaba con arrollar al contrario. No sucedió tal cosa. El peor tramo de partido de Irribarria, con tres errores de precisión en ataque, dispensó al de Leitza la posibilidad de equilibrar el 2-6 y adelantarse incluso 9-7. Esas facilidades iniciales de Irribarria pesaron en el desenlace.

Oinatz jugaba a los pies del contrario para incomodarle y crear oportunidades de remate. Propia del cuatro y medio, es una estrategia que le da buenos resultados mano a mano en toda la cancha. Que se lo pregunten a Urrutikoetxea.

A partir del 9-9 nadie dispuso de más de tres tantos de ventaja en el electrónico. Bengoetxea VI mandó 14-11 y 16-13. Irribarria, que no obtuvo el debido provecho de su mayor pegada, aprovechó por fin su saque, con alguno intercalado al ancho, para voltear el marcador: 16-19.

El campeón guardaba todavía algún conejo en su chistera. Arriesgó y acertó. Irribarria, retrasado 20-19, protagonizó el tanto del partido con un dos paredes de volea de zurda culminado con una dejada para subir el 20 iguales. Sin embargo, su parada al txoko del siguiente tanto besó la chapa y Bengoetxea culminó con un gancho increíble a pelota casi pasada. La victoria era suya. La txapela está bien guardada.

Víctor supera 22-15 a Retegi

En el cuatro y medio que abrió el desafío entre Asegarce y Aspe, Víctor dio el primer punto al equipo de la empresa bilbaína al derrotar 22-15 a Julen Retegi. En el mano a mano llegó el segundo y definitivo. Competido y equilibrado hasta el 13-13 con siete igualadas en el marcador, el de Ezcaray rompió el partido con una tacada de siete tantos para adelantarse 19-13. Basó esa superioridad en el saque, veloz y bien dirigido, y el acierto con el saque-remate. Entre uno y otro sumó ocho tantos.

Dieron 196 pelotazos a buena a un ritmo alto, sin apenas interrupciones salvo los dos descansos obligatorios y uno que pidió Retegi, en casi 44 minutos.

22 BENGOETXEA VI

20 IRRIBARRIA

Tiempo de juego:
53 minutos y 35 segundos.
Tantos de saque:
Bengoetxea VI, 3. Irribarria, 1.
Faltas de saque:
Bengoetxea VI, 0. Irribarria, 0.
Tantos en juego:
Bengoetxea VI, 12. Irribarria, 14.
Tantos perdidos:
Bengoetxea VI, 5. Irribarria, 7.
Marcador:
0-2, 1-2, 1-5, 2-5, 2-6, 6-6, 6-7, 9-7, 9-9, 12-9, 12-10, 13-10, 13-11, 14-11, 14-13, 16-13, 16-19, 20-19, 20-20 y 22-20.
Momios de salida:
100 a 70 a favor de Irribarria. 50 a 100 por abajo.
Botilleros:
Asier Gartzia aconsejó a su primo Oinatz Bengoetxea y Jon Apezetxea, a Iker Irribarria.
Incidencias:
algo menos de tres cuartos de entrada en el Ogueta de Vitoria. 1.100 espectadores.

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