Pelota

Arteaga no pierde la esperanza

Axier Arteaga, en el frontón de Lasarte-Oria. / PEDRO MARTÍNEZ

El delantero lasartearra lleva en el dique seco desde el pasado 20 de mayo. Tenía previsto reaparecer a mediados de mes una vez solucionados los problemas en ambas rodillas, pero deberá esperar varias semanas

ENRIQUE ECHAVARREN SAN SEBASTIÁN.

Axier Arteaga comienza a ver la luz al final del túnel. El delantero lasartearra lleva en el dique seco desde el pasado 20 de mayo por molestias en ambas rodillas. Los médicos le aconsejaron reposo y fijaron su vuelta a las canchas hacia mediados de julio, pero su reaparición deberá aplazarse varias semanas más. Sus articulaciones se lo impiden. «Me encuentro bien, estoy contento porque noto mejoría. En un principio la recuperación iba muy bien, pero la semana pasado tuve un pequeño parón. Las molestias aparecieron de nuevo, sobre todo en la rodilla izquierda. Los médicos ya me dijeron que la recuperación del tendón rotuliano era más lenta que otra lesión y que tenía que tener paciencia», dice.

Arteaga acude a Vitoria «dos o tres días a la semana» para ponerse en manos de Itxaso Sánchez, la fisioterapeuta que trabaja en la recuperación de los pelotaris lesionados de Asegarce. «Cuando me infiltraron plasma con factores de crecimiento tenía las dos rodillas muy doloridas, no podía hacer nada. Solo andar. En cambio, ahora ya puedo hacer más cosas pero todavía es pronto. Debo esperar más tiempo para reaparecer, al menos hasta mediados de agosto», se lamenta.

A pesar de sus limitaciones, no ha dejado de hacer manos. «Voy casi todos los días al frontón y alterno la pelota goxua con la dura. Pero si fuerzo, noto molestias. No puedo hacer movimientos bruscos y se hace duro mentalmente. El doctor Iñigo Simón pensaba que podría recuperarme antes, pero no podrá ser».

Reconoce que «siempre he sido muy positivo, me gusta ver siempre el lado bueno de las cosas. Cuando tuve que operarme de las manos fue muy duro. Tenía 16 años y llegué a plantearme que igual no podría seguir jugando a pelota, creo que esa positividad me hace ser más fuerte. Ahora veo más cerca la luz al final del túnel».

Descarta tener que pasar por el quirófano. «He seguido jugando a buen nivel a pesar de tener molestias -las primeras aparecieron durante el Campeonato del Cuatro y medio de Segunda- y no me planteo operarme. No tengo miedo al quirófano, pero los médicos no me han planteado que tenga que hacerlo. Me han recomendado reposo. Van a ser casi tres meses y se hace largo. Cuando todo va bien, no piensas en ello, pero cuando se tuercen un poco las cosas no paras de darle vueltas a la cabeza».

Masajes, pesas, carrera...

Su rutina recuperatoria también incluye masajes, sesiones con electroestimuladores, pesas y carrera continua. «Levanto hasta 80 kilos, para fortalecer el tren superior. Sigo el plan que me dejó Etor Mendia, el preparador físico de Asegarce».

Admite tener «envidia sana» de sus compañeros cuando les ve por televisión o en la cancha -el miércoles estuvo en el Moderno de Baiona para ver jugar a Oinatz Bengoetxea a trinquete-. «Mi último partido fue la final del Manomanista de Promoción. No me pierdo casi ningún partido, aunque este verano lo he hecho para desconectar. Tengo unas ganas tremendas de empezar a entrenar y a jugar a pelota».

Prefiere ser prudente y no marcarse plazos. «La primera vez que me infiltraron plasma fue el 24 de mayo y ese mismo día me dijeron que este tipo de lesiones tardan tres meses en curarse, si todo va bien. Por eso no quiero precipitarme».

Sus seguidores se llevaron una alegría cuando vieron su nombre en las carteleras. «Estaba anunciado el miércoles en Palacios de la Sierra, pero le dije al médico que era imposible. No estaba en condiciones. Y también el 5 de agosto en Oiartzun. Tampoco podrá ser y me da mucha pena. Me hacía mucha ilusión jugar en el Madalensoro». No quiere pasarse otro mes en blanco y su objetivo es reaparecer a mediados de agosto, con el torneo Ciudad de San Sebastián en el horizonte. Arteaga no pierde nunca la esperanza.

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