Pelota

Un arquero emerge en el bombardeo

José Javier Zabaleta suelta uno de sus característicos derechazos en presencia de Beñat Rezusta ayer en el Labrit de Pamplona. / CALLEJA
José Javier Zabaleta suelta uno de sus característicos derechazos en presencia de Beñat Rezusta ayer en el Labrit de Pamplona. / CALLEJA

El delantero de Zaratamo y el zaguero de Bergara sufren y trabajan de lo lindo para sumar el duodécimo triunfo consecutivo de la pareja. Los remates de Elezkano II contrarrestan el dominio de Zabaleta sobre un Rezusta aguerrido

JOSEBA LEZETA

Partido de alta cilindrada para inaugurar la liguilla de semifinales del Campeonato de Parejas. Dos zagueros poderosos. Zurdo el ganador, diestro con un elegante brazo izquierdo el perdedor. Intensidad. Emoción. Incertidumbre. Aparición estelar de Elezkano II en la recta final, cuando más falta le hacía a la pareja. Una cortada del ancho al ancho a cargo de Rezusta en el 1-1, nada más empezar. Toda una declaración de intenciones. Un dos paredes de zurda de Zabaleta en el 10-13, en plena remontada. Otras dos, en su caso de derecha, obra de Ezkurdia, clásicas, la primera en el 7-11 y la segunda en el 17-19.

Los pelotazales que llenaron el Labrit asistieron a un bombardeo en toda regla. Por un lado, Rezusta, el número uno de los zagueros. Por otro, Ezkurdia y Zabaleta, la pareja con mayor poder de esta competición. Sin embargo, en un partido para pesos pesados, el más ligero de todos, Danel Elezkano, apareció con su arco y sus flechas para inclinar la balanza a su favor y el de su zaguero, que atravesaba un momento complicado ante el martilleo de Zabaleta, ayudado por Ezkurdia en su labor de acoso.

José Javier Zabaleta (Aspe): «El partido se nos ha escapado por detalles»

«El partido se nos ha escapado por detalles. No he llegado a la pelota con el 15-14 a favor porque ha botado mal y también he perdido alguna otra después. He empezado un poco flojo y me ha costado arrancar. Mi segunda parte ha sido mejor. Nuestro material me ha gustado mucho, eran pelotas con chispa que iban si les dabas. Andaban por abajo. De lo mejor de este campeonato, buenas para jugar. Nos quedan dos partidos en los que debemos salir a tope».

La ventaja de cinco tantos de Elezkano II y Rezusta en el 6-11 se diluyó con el paso de los minutos. Ezkurdia y Zabaleta llegaron a adelantarse 15-14. El zaguero de Etxarren enseñaba su espalda al de Bergara, atosigado por momentos. Cuando parecía embalado, Zabaleta cometió un error. Lo relató así el protagonista: «Se le ha caído la pelota a Joseba, no ha podido entrar, ha botado menos de lo habitual y no he llegado».

Con 15-15 llegó la hora de Elezkano. Estaba hablado con Rezusta. «La dinámica de la segunda parte no era buena para nosotros. Cuando la pelota se ha gastado, el que más le daba era Zabaleta. Le he dicho a Danel que debía entrar. Ha acertado en varias acciones de saque-remate, también con la volea y ha enredado a Ezkurdia».

Tres tantos en 15 pelotazos

Danel Elezkano firmó tres remates en un abrir y cerrar de ojos para abrir una pequeña brecha de tres tantos, 15-18: una dejada rápida de sotamano al txoko y dos ganchos. Tres tantos en quince pelotazos son un alivio a esas alturas de partido, después de tanta dureza. Un fallo de cada zaguero provocó que la ventaja se mantuviera en el 16-19.

La pareja navarra limó su desventaja hasta situarse a un tanto, 18-19, producto de una parada de aire de zurda de Zabaleta cuando el remate de Elezkano II le venía al cuerpo. Pero la pelota se le montó al de Etxarren en el siguiente tanto y la envió fuera: 18-20 y otra vez a dos tantos.

El de Zaratamo aprovechó un nuevo intento de Ezkurdia de colarle un remate en la pared izquierda, donde el vizcaíno se defiende como gato panza arriba. No solo eso, sino que te la clava a la contra, como sucedió en el 18-21. Una cortada de Rezusta hacia la pared izquierda puso el cierre al duelo, que significa la duodécima victoria consecutiva de esta pareja en la presente edición, si bien en la undécima Erostarbe reemplazó al de Bergara.

Beñat Rezusta (Aspe): «He acabado bien de la mano izquierda»

«Encuentro exigente. Nos han tenido dominados muchos tantos. Zabaleta ha mandado en numerosas fases. Hemos ganado porque hemos peleado. Nuestro planteamiento ha consistido en ir a no fallar y obligarles a hacer el tanto. Es difícil ganarles sin cometen pocos errores. He acabado bien de la mano izquierda. ¿Favoritos? A mitad de partido, visto lo visto, algunos ya nos habrán quitado hoy esa etiqueta. Empezar con victoria es importante. Si pierdes, no hay margen de error».

Zabaleta consiguió lo que ha sucedido en contadas ocasiones los tres últimos años: dominó a Rezusta. Es una gozada verle soltar los dos brazos de esa manera. Abrió huecos sobre la cancha, creó ventajas continuamente. ¿Qué le faltó para vencer? Le sobraron un par de errores y careció de inspiración rematadora de su delantero, esos cuatro o cinco remates de Ezkurdia que habrían traído un desenlace distinto.

Danel Elezkano firmó unos números -diez tantos de jugada por un solo fallo- más propios de la iniciativa de la que dispuso Ezkurdia gracias a la supremacía de su zaguero en el peloteo a partir del 6-11.

Ahora bien, sin alcanzar las cotas brillantes a las que nos ha acostumbrado, Beñat Rezusta dio otro curso de trabajo, de solidez, de cubrir huecos, de correr hacia atrás para devolver a buena zambombazos de los contrarios gracias a esa postura de arriba con la que recorta el viaje de la pelota... No gozó tanto como otros días y falló más de lo habitual, posiblemente por la presión ejercida por Ezkurdia y sobre todo Zabaleta. Posee la virtud de que sus zurdazos van siempre tocados y dificultan el remate del delantero contrario si no dispone de habilidad suficiente.

Ganar 18-22 a una pareja de tanto poder el día que el 'jefe' no está tan fino a la hora de llevar la voz cantante habla mucho y bien de una pareja que confirma así su candidatura a las txapelas.

Mención aparte merece un Elezkano II que ha crecido con el paso de las jornadas y que no se amilanó, sino todo lo contrario, con la llegada de la liguilla de semifinales, de los momentos calientes. Rezusta le pidió actuar y lo hizo. No se escondió ni se cobijó en el líder. Compartió responsabilidades a su manera. No posee el poder de Ezkurdia para castigar. Sí la clarividencia para elegir los momentos oportunos y buscar lo mismo el gancho que la volea. Y que no le busquen las cosquillas en el txoko. Ese es su terreno.

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