Pelota

Altuna III y Merino II, campeones de La Blanca

Altuna III y Albisu II levantan los trofeos.
Altuna III y Albisu II levantan los trofeos. / DV

Altuna III, mejor pelotari del torneo, y Altuna II, levantaron en Vitoria un 18-11 y un 21-19 a Urruti y Albisu

JOSEBA LEZETA

Día de remontadas en la pelota. La primera se produjo por la tarde en Galarreta, obra de Ezkurra IIfrente a Endika al levantar un 29-24. Mayor aún fue la de la noche en el Ogueta de Vitoria, a cargo de Altuna IIIy Merino II. Nadie daba un duro por ellos cuando cedían 18-11. Tampoco cuando después de reaccionar para adelantarse 18-19 volvieron a retrasarse 21-19. El Torneo de La Blanca parecía de Urrutikoetxea y Albisu. Pero esto no acaba hasta el 22.

Jon Ander Albisu falló un intento de cortada o dejada desde el cuatro a pelota franca, se le marchó arriba el siguiente pelotazo y Jokin Altuna encontró una pelota clara en el ancho para resolver el 21-21 y la final con una dejada matemática. Increíble, pero cierto.

Urrutikoetxea y Albisu plantearon un encuentro duro y exigente desde el punto de vista físico. Fijaron el objetivo en Merino II y dispararon sin piedad. Confiados en su mayor pegada, calculaban que acentuarían su dominio con el paso de los minutos y que el de Villar de Torre podía caer en la segunda parte.

Altuna III y Merino II, en cambio, no tuvieron otro remedio que defender, aguantar y esperar que al delantero de Amezketa se le presentaran oportunidades con la esperanza de que las aprovechara.

Llevaban casi cuarenta minutos de juego para el 10-10. Los colorados habían sembrado. Tocaba recoger. Y así lo hicieron durante el tramo del 10-10 al 18-11, con menos peloteo que hasta entonces, con Albisu superior a Merino II y Altuna casi fuera de juego.

Urrutikoetxea y Albisu llegaron con siete tantos de renta al segundo descanso obligatorio que marca el reglamento. Les faltaba remachar los cuatro últimos tantos. Parecía lo más fácil y resultó lo más difícil.

Jokin Altuna, designado mejor pelotari del torneo por segunda edición consecutiva, recuperó el saque y tomó el mando de las operaciones. Había que arriesgar y encontró ese extra de inspiración que le había esquivado hasta entonces. Empezó con dos remates geniales, imposible para Urrutikoetxea: cruzó de zurda al ancho en respuesta a una cortada de Albisu y acertó en un gancho que se le complicó al caérsele la pelota más abajo de lo previsto desde el frontis. No se puede resolver mejor.

Creció el de Amezketa e hizo crecer a un David Merino que veía acercarse la oportunidad de volver a ganar un torneo de verano. Al mismo tiempo que los azules ganaron en confianza, la perdió Albisu, sediento también de resultados. Aparecieron los errores del ataundarra y se les escapó la final en una competición que Aspe gana por cuarta edición consecutiva.

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