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Aimar Olaizola: «Ganar el Manomanista es como la Champions para un futbolista»

Aimar Olaizola se retoca los tacos tras entrenarse en el Bizkaia de Bilbao./IGNACIO PÉREZ
Aimar Olaizola se retoca los tacos tras entrenarse en el Bizkaia de Bilbao. / IGNACIO PÉREZ
Delantero de Asegarce

El goizuetarra busca el domingo en el Bizkaia su quinta txapela ante Altuna III para igualar en el palmarés a Irujo

ENRIQUE ECHAVARRENBILBAO.

Aimar Olaizola afronta con la misma ilusión de un debutante su décima final del Manomanista. El goizuetarra, de 38 años, busca su quinta txapela después de haberse quedado fuera de la lucha por el título los dos últimos años. Respeta y elogia a su rival, Jokin Altuna, pero quiere volver a subirse a lo más alto del podio. Confía en su experiencia y su buen momento de forma para igualar a Juan Martínez de Irujo en el palmarés de la competición reina de la pelota a mano.

- ¿Qué ha supuesto para usted llegar a esta final?

- Una alegría importante. Llevo tiempo diciendo que me encuentro bastante bien, pero también hay que ser realista, tengo 38 años, voy para 39 y lo veía muy complicado. Llegar a una final del Manomanista no es sencillo. Ahora y antes. Hay que hacer las cosas muy bien y tener un poco de suerte.

- Es la décima...

- En el mano a mano siempre hay un par de pelotaris que salen con el cartel de favoritos y luego se demuestra que el resto también juega mucho y llegan las sorpresas. Cualquiera puede ganarte.

- Pero no es una más...

- La última fue hace tres años y con la edad se valora de otra forma.

- ¿Se le ha hecho larga la espera?

- No sé, pero además de llegar a una final le doy mucho valor al trabajo realizado durante todo el año. Mi rendimiento ha sido bueno, haya llegado o no a las finales.

- Lo que cuenta son los títulos...

- Es así, del que pierde no se acuerda nadie. Las finales son para ganarlas. Si pierdo me dará pena, pero también estaré contento por haber llegado hasta aquí.

- ¿Qué supone ganar el Manomanista?

- Para un pelotari es lo máximo, como la Champions para un futbolista. Es el campeonato más importante, tiene algo especial. Ganar la txapela después de veinte años como profesional estaría bien para retirarme el año que viene (risas).

- ¿Puede ser la última oportunidad de ganar la txapela mano a mano?

- Sí, por qué no, pero ahora mismo no estoy pensando en eso. Mucha gente pensaba que la que disputé hace tres sería la última y aquí estoy en otra. Por algo habré llegado a la final. Nadie me ha regalado nada.

- Ha vuelto a dejar en mal lugar a quienes no confiaban en sus posibilidades...

- Después de tantos años ya estoy acostumbrado a oír de todo. Hoy en día, estar a un nivel alto durante muchos años no es fácil. Yo mismo seré el primero en renunciar cuando note que no puedo estar compitiendo con los mejores. No tendré ningún problema en decirlo.

«Altuna es el mejor pelotari a la hora de esconder el golpe, no he visto otro como él»

- ¿La edad es una ventaja o un inconveniente?

- No sé. Ya me gustaría tener ahora la que tiene Jokin Altuna. No tengo el golpe de hace diez años, pero ganas en experiencia. Aún así, estoy aguantando muy bien los partidos, me recupero bien y la pelota me sale fácil de la mano.

- Dicen que la experiencia es un grado para gestionar los partidos...

- Es cierto, pero yo sigo teniendo la misma tensión antes de un partido que hace diez años. Lo que sí he notado un cambio ha sido tras el nacimiento de mis hijos. Antes estabas todo el día dándole vueltas a la cabeza al partido y esto me ha venido bien para cambiar el chip. Piensas en otras cosas y te sirve para desconectar. Pero esa tensión antes de un partido importante tienes que tenerla, ese cosquilleo en el estómago. Si no la tendría, estoy convencido de que no habría llegado a ninguna final y ni estaría dando el nivel que estoy dando ahora. La ilusión es la misma que cuando tenía veinte años.

- Pero nunca se puede tener todo bajo control...

- No, por que por mucho que hayas hecho exhibiciones en partidos anteriores, en una final pueden pasar muchas cosas. Puedes haber dormido mal la víspera, levantarte con catarro, sufrir un bloqueo muscular o una pájara durante el partido. Eso no puedes controlarlo. Somos personas. Para ganar la txapela tienes que estar al 100%.

- ¿Tuvo suerte en el sorteo al tocarle la escalera de los zagueros, con Albisu y Rezusta?

- No, nunca se sabe. Cuando sales de un sorteo siempre piensas que tu grupo es el más complicado. Albisu ya ha demostrado que juega mucho mano a mano. Y el año pasado Rezusta hizo un grandísimo campeonato. Casi elimina a Irribarria en la semifinal y eliminó antes a Altuna. Pueden ganar a cualquiera pero no tuvieron su día.

- ¿El rival más complicado ha sido Elezkano II?

- Sí, porque es un delantero y por que atraviesa un gran momento de juego. Ha hecho un grandísimo Campeonato de Parejas llegando a la final y en el mano a mano ha eliminado a pelotaris como Arteaga, Artola y Oinatz, que era el campeón. Tácticamente fue uno de mis mejores partidos mano a mano. Tenía pensado cómo jugarle y me salió casi todo perfecto.

- Y jugando a bote.

- Por unas cosas u otras, este año estoy jugando bastante a bote. Igual el día de la final voy más a rematar.

- ¿Ha preparado algo especial para la final?

- Pensar sí, pero lo malo es que no veo ningún agujero para hacerle daño a Altuna. Es un pelotari que domina todas las posturas. Saca muchísimo, resta bien, está tocando la pelota y adelante es uno de los que mejor esconde el golpe. Un pelotari muy difícil de defender.

- ¿Es el pelotari del futuro?

- No solo del futuro, sino del presente. Forma junto a Urrutikoetxea Irribarria un grupo que va a estar arriba muchos años. En mi vida he visto a pocos pelotaris que jueguen tanto como él a su edad. Tiene un golpe muy rápido. Aunque muy pocos pensaban que podía llegar a una final del Manomanista ya lo ha logrado. Y también va a disputar muchas finales del Parejas y del Cuatro y Medio. En aficionados ya se veía que jugaba mucho y debutó casi como figura. Al poco tiempo ya jugaba en Primera.

- Solo hay un precedente. Sucedió en 2015 en el Labrit de Pamplona. Le ganó en cuartos por 22-8...

- Sí, pero eso no vale de nada ahora. Todos los partidos son diferentes. Han pasado tres años y Jokin ha mejorado muchísimo. Ha ganado experiencia y también golpe.

- ¿Su mejor virtud?

- La constancia y el trabajo. Soy muy profesional. Estoy encima de todo, de los horarios, de la comida, de los tacos, entrenamientos...

- ¿Y la de Altuna III?

- El desparpajo y el juego que tiene.

- ¿Un defecto inconfesable?

- Tengo muchos, pero antes de la final no los voy a hacer públicos.

- ¿La clave de la final?

- Estar bien en ese momento.

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