Pelota

Ander Imaz: «No podía ni acabar los partidos»

El oiartzuarra Ander Imaz arma el brazo derecho para golpear a la pelota./LOBO ALTUNA
El oiartzuarra Ander Imaz arma el brazo derecho para golpear a la pelota. / LOBO ALTUNA

Ander Imaz reaparece el sábado tras dos semanas parado por mal de manos

ENRIQUE ECHAVARREN

Ander Imaz está listo para volver a vestirse de blanco después de dos semanas en el dique seco por culpa de un mal de manos en su derecha. El zaguero oiartzuarra ha pasado un calvario desde que prácticamente comenzó el Campeonato de Parejas, pero se resiste a tirar la toalla. Titular por primera vez y emparejado con Aimar Olaizola, reaparece el sábado en el Bizkaia de Bilbao contra Urrutikoetxea e Ibai Zabala, que de nuevo vuelve a sustituir a Aretxabaleta, recambio de Ladis Galarza.

«Ahora mismo, la mano está mucho mejor -acababa de recibir masaje- que hace quince días. Hice un entrenamiento técnico con Pablo Berasaluze hace una semana y noté mejoría, pero no como para jugar. El martes ya realicé una sesión más fuerte en el Beotibar, de una hora de duración -junto a Artola, Bakaikoa y Ladis Galarza, a la que se añadió posteriormente Peña II- y no sentí dolor alguno», puntualiza.

Material Larraintzar

Larunbe escogió en solitario por la ausencia de Oinatz
Optó por pelotas más bajas y pesadas, de 106.1, 106.7 y 106.9 gramos.
Irribarria y Merino II se decantaron por material con algo más de salida de frontis, de 105
9, 105.5 y 106.1 gramos.

Material Pamplona

Ezkurdia y Zabaleta separaron cueros de más poder que el de los contrarios
Pesaron en la báscula 106.1, 105.8 y 106.3 gramos.
Elezkano II y Rezusta prefirieron pelotas con menos salida de frontis, más de jugar, de 105
5, 105.9 y 106 gramos.

Su caso tiene miga. «No había suspendido ningún partido en los dos últimos años, desde que debuté no había tenido ningún problema de manos y ahora me ha tocado esto. Acabé con molestias en Estella, en la segunda jornada. Se me metió una pelota en la derecha, a la altura del dedo corazón. A partir de ahí, han ido a más. Trataba de proteger la zona con los tacos, pero casi no podía ni acabar los partidos. Se me cargaba mucho la mano».

«Y en el Bizkaia de Bilbao, hace dos semanas -añade-, me di cuenta de que no había otra opción que parar. Cuando le pegaba a la pelota sentía como un pinchazo, el dolor era muy grande. En vestuarios tenía la mano completamente amoratada e hinchada. Nunca me había pasado una cosa igual. El Parejas es un campeonato muy largo y prefería que entrara un suplente. Para volver a la cancha hay que hacerlo en las mejores condiciones».

Masaje, reposo, ultrasonidos

El pelotari oiartzuarra, que en junio renovó su contrato con Asegarce por tres temporadas, hasta 2020, ha seguido a rajatabla el protocolo de recuperación para sanar su herramienta de trabajo. «He ido cada dos días al masajista -Bixente Artola le cuida como si fuera su propio hijo-, he guardado reposo y también me he dado ultrasonidos con una máquina que tengo en casa», puntualiza. Reconoce que «no es agradable tener que estar parado por una lesión y ver a tus compañeros jugando a pelota. He trabajado mucho para estar en este campeonato, pero lo mejor era parar y recuperar la mano. No quedaba otra».

No ha descuidado la preparación física en estos quince días, ha ido a pasear al monte y ha peloteado con la zurda. También se le ha visto en el frontón apoyando en directo a su pareja, Aimar, y a Untoria, su sustituto. «Han ganado un partido y el otro perdieron por la mínima. Pasas un poco de nervios. Álvaro ha estado bien, ha cumplido con su trabajo. En el primero aguantó bien a Irribarria y Merino II y en el segundo, aunque le costó entrar en juego, acabó muy entero ante Elezkano II y Rezusta».

El binomio que forma con Olaizola II está en la mitad alta de la tabla, con las opciones intactas después de siete jornadas. «Ya firmábamos estar como estamos ahora al principio del campeonato. Tenemos cuatro puntos, pero debemos sumar dos o tres más por lo menos si queremos entrar en la liguilla de semifinales. El campeonato es muy largo y aún pueden pasar muchas cosas».

Urruti, un viejo conocido

El sábado volverá a verse las caras con Urrutikoetxea, a quien acompañó en doce partidos del campeonato en la edición del año pasado como suplente. «Se portó de diez conmigo, me ayudó muchísimo y aprendí bastantes cosas jugando a su lado. Está en un gran momento de forma y hoy en día es, junto a Aimar, el mejor delantero. Jugamos en el Bizkaia, un frontón que me gusta y en el que he hecho buenos partidos. Me acabé de lesionar allí, pero eso no quiere decir nada».

A su juicio, jugar con Aimar es algo especial. «Nos entendemos bien. No solo dentro de la cancha, también fuera. Vamos juntos a las elecciones de material y a los partidos. Me ha ayudado mucho desde que debuté».

Y califica al goizuetarra como «un pelotari especial. Ha sido mi ídolo desde que empecé a jugar a pelota. A su edad está demostrando que puede seguir ahí arriba con los mejores. Es un espejo para mí, un fuera de serie. Es un placer para mí jugar con él este campeonato. Habrá que esperar mucho tiempo hasta que salga otro pelotari como él, si es que sale».

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