Pelota

Altuna: «En el 21-21 me acordé de lo que pasó en la final contra Oinatz»

Jokin Altuna ha brillado en la feria de La Blanca.
Jokin Altuna ha brillado en la feria de La Blanca. / IOSU ONANDIA
Jokin Altuna, delantero de Aspe

El de Amezketa disfruta de su segundo triunfo en el Torneo de La Blanca y de su segundo Trofeo Ogueta consecutivo

J.L.SAN SEBASTIÁN.

Jokin Altuna se proclamó la noche del martes campeón del Torneo de La Blanca por segunda edición consecutiva al superar 21-22 con Merino II a Urrutikoetxea y Albisu, quienes mandaban 18-11 y 21-19 en el marcador. Si el año pasado arrolló con Zabaleta en la zaga, esta vez le tocó porfiar y sufrir para sacar adelante un partido que se le puso muy cuesta arriba. Además, el de Amezketa luce ya en las vitrinas de su casa dos esculturas del Trofeo Ogueta, ya que recibió de nuevo el galardón al mejor pelotari de la feria gasteiztarra.

- ¿Qué tal ha dormido?

- Mal. Llegué tarde a casa y tuve problemas para conciliar el sueño. Siempre me pasa lo mismo después de los partidos. Pero seguro que hoy duermo a pierna suelta.

- Cuando llegaron al segundo descanso obligatorio perdía 18-11. Entró al vestuario.

- sí. Veía la final muy difícil. No por el resultado, sino porque nos dominaban. Albisu le estaba dando mucho a la pelota. Mandaba. Habían roto el partido tras el 10-10.

- De vuelta a la cancha, cobra dos remates de fábula. Pone la pelota de zurda al ancho con un ángulo increíble, en respuesta a una cortada de Albisu, y firma un gancho cayéndose al suelo.

- Volvimos a la cancha con la intención de arriesgar, de jugárnosla. Y nos salieron bien las cosas. Urrutikoetxea no entraba al remate, Albisu se puso nervioso... Jon Ander falló un par de pelotas al final, pero completó un gran partido. Perder seis pelotas cuando le das de esa manera no es fallar mucho.

- ¿Qué le decía a Merino II en esos momentos tan comprometidos?

- Que había que darlo todo y sufrir. Le dije que incluso si perdíamos era como para irnos satisfechos a casa porque nos estábamos esforzando a tope. Le vi con mucha ilusión durante toda la final. Aparte de eso, nos llevamos bien y eso es importante para una pareja en los momentos difíciles. Ayuda a tirar hacia delante.

- Pasan del 18-11 en contra al 18-19 a favor. La final estaba abierta.

- Sí, pero Urrutikoetxea y Albisu reaccionan. Vuelven a pegar atrás, dominan los tantos y se adelantan 21-19. Seguíamos cerca, a dos tantos. Fue un cara o cruz.

- ¿Qué pensó en el 21-21?

- Me acordé de la final del Campeonato del Cuatro y Medio contra Oinatz Bengoetxea, disputada también en el Ogueta. Han transcurrido ocho meses de aquel partido y le he dado muchas vueltas en mi cabeza. Como entonces, disponía del saque con el 21 iguales. No quería que me ocurriera lo mismo de aquel día. Me dije: 'Si tengo que perder, que pierda yo'. De ninguna manera quería que decidiera el contrario. Quería jugármela yo, llevar la iniciativa del tanto. Vi la ocasión de tirar la dejada al ancho y allí fue.

- ¿Sintió miedo a la derrota?

- Ninguno. Lo veía tan difícil con el 18-11... Tenía la sensación de que lo estaba dando todo sobre la cancha. Apenas llegaban oportunidades de remate. No fue un partido para lucirse, sino para resistir. Bastante trabajo había con defender. Tocaba entrar desde el cuatro y ayudar.

- Es la mochila de las figuras.

- Creo que he progresado en esta faceta. Antes no aguantaba físicamente. Son partidos de desgaste más que de lucimiento.

- Ya tiene dos trofeos Ogueta. ¿Le conoció?

- De comentarista en televisión. Yo era un niño cuando murió. Nunca tuve la oportunidad de verle de cerca. Conozco a su hijo Fernando, que es amigo de Oinatz Bengoetxea. Me trata bien. La escultura al mejor pelotari del torneo es preciosa.

Tercer partido
Ander Imaz suma su novena victoria en los últimos diez partidos, esta vez en compañia de Víctor, el mejor sobre la cancha, ante Jaka y Jaunarena (18-13).
Balance
Aspe se impone 7-3 a Asegarce en los enfrentamientos directos entre pelotaris de las dos empresas en la feria de Vitoria.

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