Diario Vasco
Bengoetxea VI y Olaizola II mantuvieron un bonito tú a tú.
Bengoetxea VI y Olaizola II mantuvieron un bonito tú a tú. / J.M. LÓPEZ

PELOTA

Partidazo, emoción a tope y Oinatz

  • Bengoetxea VI y Larunbe levantan un 20-18 a Olaizola II y Untoria

La importancia del punto de anoche en Urduliz prometía emoción y buen juego. El encuentro colmó todas las expectativas hasta convertirse en uno de los mejores a los que hemos asistido en las once semanas de Campeonato de Parejas que llevamos. Bengoetxea VI y Larunbe sumaron su sexto triunfo, dieron un paso de gigante en su objetivo de acceder a la liguilla de semifinales al derrotar 20-22 a Olaizola II y Untoria. A los perdedores les queda el consuelo de que tienen a su favor el average particular por cuatro tantos si ambas terminan empatadas a victorias ya que en la primera vuelta se impusieron 22-16 en Estella.

Levantaron un inquietante para ellos 20-18 con una decisiva tacada final de cuatro tantos. Pocos minutos antes, con 19-16 en el marcador, los jueces vieron falta al entender que el gancho de Aimar Olaizola tocó la chapa. Reclamó con educación el de Goizueta, pero al marcador subió el 19-17 en lugar del 20-16.

Los cuatro jugaron un partidazo en el que Oinatz Bengoetxea, como ha sucedido varias veces en la segunda vuelta, destacó por encima del resto por su valentía, por su arranque y por su habilidad para acabar las jugadas. Firmó catorce tantos. Mucho cuando enfrente está un defensor de la talla de Olaizola II.

Le hicieron falta todos porque de lo contrario la victoria habría caído hacia el otro bando en un duelo con nada menos que siete abrazos en el marcador hasta el 11-11. No había dueño. Ni atrás, donde Larunbe pegaba algo más que un Untoria batallador, ni cerca del frontis, donde el toma y daca era constante. Serio y precioso a la vez, con momentos de juego brillantes por ambos lados.

Olaizola II y Untoria pusieron distancia de por medio gracias a una serie de remates del delantero de Goizueta y un par de errores de Larunbe. El 17-13 significó la mayor diferencia que existió durante todo el choque. Rondaba la hora de juego y parecía que el zaguero de Galdakao, debutante en la competición, podía caer. No solo resistió, sino que exhibió capacidad para dominar.

Tampoco le hacía falta mucho a Oinatz Bengoetxea para aparecer y para definir. Primero se propuso devolver el equilibrio. Porfió hasta conseguirlo en el 20-20. No conforme con ello, puso los ojos en el 22, en el sexto punto. Su séptimo gancho trajo el 20-21 y un pelotazo a los pies de Aimar el 20-22. Tercera victoria consecutiva y tercer puesto en la tabla. Ahora toca culminar.

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