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PELOTA

Oinatz Bengoetxea: «Ganar esta txapela era el sueño que venía persiguiendo desde hace muchos años»

Oinatz Bengoetxea sujeta la txapela que le acredita como campeón.
Oinatz Bengoetxea sujeta la txapela que le acredita como campeón. / ARIZMENDI
  • Campeón del Cuatro y Medio, El leitzarra reconoce que «con el 21 iguales era un cara o cruz; ambos merecimos ganar, pero yo tuve un poco más de suerte»

Oinatz Bengoetxea entró el domingo en el Ogueta de Vitoria en el olimpo de la pelota. Gracias a su victoria en la final del Cuatro y Medio ante Altuna III figura en el selecto grupo de siete elegidos que han conseguido la txapela en las tres modalidades. El leitzarra trata de asimilarlo, pero su mirada ya está puesta en el Campeonato de Parejas, donde forma pareja con Larunbe.

- Después de pasadas unas cuantas horas, ¿qué recuerdos le vienen de la final?

- Es algo que no se me olvidará en la vida. Ganar la txapela del Cuatro y Medio era el sueño que venía persiguiendo desde hace muchos años. Fue un placer jugar contra Jokin. Es un fenómeno.

- ¿Dónde está la txapela?

- En casa, guardada. Ya buscaré un hueco donde ponerla. Será en un sitio especial.

- ¿Este triunfo es una especie de reivindicación personal?

- No. En el deporte, como en la vida, hay momentos buenos y malos. Hay que luchar para superarlos. En verano no atravesé una buena racha pero, afortunadamente, fui capaz de darle la vuelta a base de trabajo.

- ¿La txapela de la jaula es un premio a todo el trabajo realizado con anterioridad?

- Sí, totalmente.

- Pero también pudo quedarse un año más en el camino...

- Con el 21 iguales era un cara o cruz. Ambos nos merecimos ganar la txapela. Yo tuve más suerte.

- ¿Hubo algún momento en el que vio ganado el partido? Quizás con el 7-2 o el 17-12...

- La experiencia te dice que el partido no acaba nunca hasta que llegas a 22. Pueden producirse muchas vueltas, como así sucedió.

- ¿En qué pensó con el 18-20 en contra? Solo quedaba arriesgar.

- Era cuestión de corazón. Ambos estábamos muy cansados. El Ogueta es un frontón muy duro y la pelota coge mucho peso. Yo estaba al límite.

- Una de las claves de la final fue su eficacia con el saque.

- No creo que sacase demasiado comparado con otros partidos. Lo que pasó es que Jokin quizás no estuvo acertado a la hora de restar. Fue lo único que no hizo bien. Yo, en cambio, resté bastante bien. Era algo que me preocupaba mucho. En el juego, en el peloteo, Altuna hizo las cosas mejor que yo. Estuvo más cómodo, pero yo también hice cosas bien, como restar. Fue uno de los aspectos que decidió la balanza a mi favor.

- Y también el factor suerte.

- Siempre hay que luchar por él. Unas veces está de tu lado y otras, en contra.

- ¿Ha visto ya el vídeo la final?

- Sí, lo acabo de ver.

- ¿Con qué imagen se queda?

- Con el último tanto.

- Fue una final muy emotiva, se juntó todo. El recuerdo a su íntimo amigo Josetxo Peritza, su hijo Enaitz en la cancha...

- Fue algo muy bonito, especial.

- ¿Disfrutó de la celebración posterior en Leitza?

- Estuvimos muy a gusto. Nos juntamos 160 personas en las escuelas. Hubo un buen ambiente, bailes, bertsolaris... Pasamos un buen rato.

- ¿Esperaba algo parecido?

- Sabía que algo habían montado. La gente es muy fiel y siempre se apunta a estas cosas. Estuvimos, sobre todo, gente del pueblo, familiares y amigos.

- ¿Ha dormido bien?

- No, estaba demasiado cansado. Fue un partido muy duro físicamente y eso, quieras que no, pasa factura. Te vienen a la cabeza muchas cosas.

- ¿Y ahora qué?

- Toca empezar de nuevo. Afrontar con mucha ilusión el Campeonato de Parejas. Debuto el sábado en Estella.

- Le han puesto con Larunbe, un debutante.

- Es un buen amigo mío y ha evolucionado mucho en los últimos meses. Es un zaguero con gran proyección y muchas cualidades.

- ¿Ve ahora mismo alguna pareja superior al resto?

- Hay grandes parejas, pero al final lo que hay que tener en cuenta no son los nombres, sino el momento de forma de cada uno. Quizás Irribarria y Rezusta son la pareja más fuerte de todas, pero no todo siempre es cuestión de fuerza.

- Acaba contrato en abril de 2017. ¿Cree que la conquista de la txapela puede incidir en su renovación?

- Eso es algo que no me preocupa ahora, pero me gustaría seguir unos cuantos años más ligado a la pelota.

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