Diario Vasco

«He vendido el Mustang, consumía catorce litros»

¿Qué ha sido del Mustang rojo, la envidia de todo Leitza?

Lo he vendido.

¿Qué modelo era?

Un Mustang GT, muy llamativo.

¿Cuánto le costó?

No mucho, bastante menos de lo que la gente se creía. Era de segunda mano.

¿Fue un capricho?

Sí, me lo compré en 2009 con el dinero del premio por ganar el Manomanista.

¿Cuánto consumía?

Catorce litros a los cien. Si consumiese poco, no es posible que el motor tuviese ese sonido tan especial, diferente al resto de coches.

Entonces, lo sacaba poco...

No creas, ya le hice unos cuantos kilómetros. Unos 80.000 en siete años.

¿A dónde fue más lejos con él?

A Andalucía, de vacaciones. Turismo de gasolineras más o menos.

Aparte del consumo, ¿tenía también alguna otra pega?

No era muy funcional, sobre todo en invierno. Tenía unas ruedas enormes y era muy inseguro. Ahora he cambiado a otro, un Audi, que me aporta más seguridad, sobre todo por el tema de la familia.

No es cazador, pero le encanta andar por el monte.

Sí, disfruto estando en contacto con la naturaleza.

¿No le cogió un poco o mucho respeto a la montaña después del grave accidente que padeció en los Pirineos en el que llegó a romperse el tobillo?

Una cosa es andar por los Pirineos con hielo y nieve y otra son los montes cercanos a Leitza. Tienes que ser muy torpe para hacerte daño. Aquello fue mala suerte, metí el pie en un agujero y me hice una avería muy gorda. Ahora ando mucho menos que antes por el monte.

¿Qué cimas ha subido ya?

De los Pirineos, las más carismáticas. También el Mont Blanc y alguna que otra en los Alpes.

¿Y cuál le gustaría hacerlo y no lo ha logrado aún?

Muchas, entre ellos las grandes montañas de la tierra, pero son muy peligrosas. En estos momentos no me veo capaz.

Elija uno...

El Kanchenjunga me llama de una forma especial.

¿Tiene familia?

Sí, un hijo. Se llama Enaitz y tiene dos años y medio.

¿Qué tal se le da cambiar pañales?

Bien, sin problemas. Ya he pasado esta etapa, pero tampoco es tan complicado. Es cuestión de cogerle el truquillo.

¿Le gustaría que fuese pelotari en el futuro?

Sí, pero sobre todo que hiciese lo que más le gusta. Me encantaría que tuviese afición. Otra cosa es que luego se convirtiese en pelotari y que tuviese la suerte de vivir de ello.

¿Con uno vale o ha pensado ya en ampliar el cupo?

De momento con uno vamos bien.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate