Diario Vasco

PELOTA

Oinatz Bengoetxea: «Altuna tiene una habilidad especial para esconder la pelota a la hora de rematar»

Oinatz Bengoetxea juega a barrene con un grupo de chavales, incluido su hijo Enaitz, en el frontón de la plaza de Leitza, donde dio sus primeros pelotazos.
Oinatz Bengoetxea juega a barrene con un grupo de chavales, incluido su hijo Enaitz, en el frontón de la plaza de Leitza, donde dio sus primeros pelotazos. / LOBO ALTUNA
  • Finalista del cuatro y medio

  • El delantero de Leitza quiere conseguir el domingo en el Ogueta la única txapela que le falta en su palmarés

Oinatz Bengoetxea aspira a conquistar la txapela que le falta en su palmarés, la de la jaula. Guarda como oro en paño las del Manomanista y la del Parejas, pero quiere entrar en el sexteto de elegidos que han conseguido los tres títulos. A sus 32 años, el leitzarra afronta su quinta final de Primera con la misma ilusión que un debutante. Altuna III es el último obstáculo que encuentra en su camino.

-Segunda final en el Cuatro y Medio. ¿Objetivo cumplido?

- A medias. Estoy muy contento del campeonato que he hecho hasta ahora, pero está claro que no todos los días se juega una final. Las oportunidades cada vez son menores.

- Es la quinta en Primera...

- Podría ser la sexta, pero en aquella ocasión no pude jugar -renunció en 2015 por mal de manos y su lugar lo ocupó Urrutikoetxea-. Estoy con mucha ilusión, espero disfrutar y hacer un gran partido.

- Analicemos su discurrir a lo largo del presente campeonato. Debut y derrota contra Olaizola II en el Labrit (22-19).

- Ambos cuajamos un gran partido. Aimar defendió mucho, hizo perfecto el trabajo sucio y luego supo rematar. Ahí se vio su grandeza. Dominé la mayor parte del partido, pero al final se lo llevó él.

- Después, victoria ante Julen Retegi en Tolosa (22-8). La presión era mayor después de haber perdido el primer partido.

- Creo que hice un buen partido. ¿Presión? A estas alturas de mi carrera no me meto más de la debida. Mi objetivo es darlo todo en la cancha. Sé que unas veces ganaré y otras, no. He perdido ya el miedo a la derrota.

- Y llega la clasificación para semifinales ante Ezkurdia, a quien vence en Pamplona por un contundente 22-6.

- Un gran partido, quizás el mejor del campeonato por mi parte. Él no tuvo su día. De lo contrario habría sido un partido mucho más duro.

- El billete a la final lo consigue ante Urrutikoetxea también en el Labrit, en un duelo con un desenlace final no apto para cardiacos. ¿Qué pensó cuando él envió a contracancha ese dos paredes en el último tanto con empate a 21 en el marcador?

- Fue un partido de alta tensión, muy muy duro, jugado a un ritmo infernal. La dureza fue máxima. Cometí una falta de saque con 21-18 y le di la posibilidad de arriesgar. Lo hizo, le salieron un par o tres de ganchos y logró el empate. Al final fue un cara o cruz y la suerte estuvo de mi lado. Fue el pelotazo que peor dio en todo el partido.

- ¿Qué le vino a la cabeza?

- El año pasado también le ganó la final a Irujo con un dos paredes. Fui directamente al ancho y tendría que haberle salido muy bien para que me hiciera el tanto. Cuando vi que la pelota se iba al cielo sentí una gran alegría. Ambos nos merecíamos disputar la final.

- ¿Había visto algún vídeo de Urrutikoetxea antes de la semifinal?

- Sí, me gusta ver vídeos de los contrarios antes de jugar. Fue un acto reflejo, totalmente intuitivo.

- ¿Qué intuición tiene para la final?

- Pienso que va a ser un partido muy complicado. En estos momentos, Altuna está en un momento dulce de juego. Remata desde cualquier sitio y tiene un don especial, una habilidad para esconder la pelota a la hora del remate. No sabes por dónde te la va a echar. Posee una muñeca prodigiosa, es capaz de cambiar la dirección de la pelota en el último momento y eso hace que el contrario siempre esté incómodo. Sucedió contra Aimar en el Atano III, al que se le vio fuera de sitio. No sabía dónde ponerse. Todo eso es mérito de Altuna. Eso no se aprecia fuera de la cancha, pero cuando estás dentro sí.

- Pero usted tampoco es manco en ese aspecto...

- Yo también tengo mis cosas, pero él tiene esa habilidad especial.

- ¿Ha afrontado el campeonato más motivado que otros años?

- No, yo preparo a tope todos los campeonatos. Quizás este año he tenido más tiempo, he estado más tranquilo. En verano no he tenido tanto trabajo. Salvo en Pamplona y Bilbao no he estado en las grandes ferias, no he figurado en primer plano, pero aún así he jugado muchos partidos.

- Poca bola le han dado para lo que esperaba...

- Sí, pero se han dado varias circunstancias. Era el año de despedida de Pablito, Aimar y Urrutikoetxea eran los capitanes de nuestra empresa y otros pelotaris también se encontraban en un buen momento. Ya ha pasado, no quiero darle más vueltas. Sé cuál es mi lugar. Sabía que si luchaba y hacía bien las cosas podría volver al primer plano. Afortunadamente, lo he conseguido.

- ¿Cuántos partidos ha jugado en verano?

- Bastantes, pero no en plazas importantes. En agosto diez y en septiembre, once.

- ¿Duele verse fuera de las grandes citas veraniegas?

- Hombre, todos queremos estar ahí jugando los partidos importantes, pero es algo que no me quita el sueño.

- ¿Psicológicamente eso ayuda?

- Sí, porque han estado disputando partidos de máxima exigencia, luchando por los torneos hasta el final. Eso supone una paliza física y mental, pero no quiere decir nada. Altuna ha sido el mejor pelotari del verano con diferencia, pero al comienzo del campeonato se le vio con dudas. A pesar de ello, ha logrado darle la vuelta y ahora está que se sale.

- ¿Qué ha cambiado del Oinatz Bengoetxea que debutó en la jaula en 2003 con derrota contra Nagore en Lekunberri (22-10) al de ahora?

- Muchas cosas. La evolución que ha experimentado el Cuatro y medio se ha producido en mi generación. Antes, era diferente. Se jugaba mucho a bote. Ahora, en cambio, es todo de aire. La jaula se ha convertido en algo explosivo y muy exigente.

- ¿Y qué prefiere?

- A mí no me ha ido mal jugando a bote, pero se ha visto que el pelotari que sigue jugando a bote lo tiene complicado para ganar. Casi todo el mundo juega de aire. Julen Retegi es de los pocos que sigue jugando a bote.

- ¿Se ha rebajado un poco el material este año?

- Quizás sí. Han limitado bien las pelotas y de hecho creo que no ha habido apenas quejas durante todo el campeonato. No hemos visto material excesivo, ni demasiado bajo ni pelotas muy vivas.

- ¿Ha podido beneficiar eso a que se hayan visto partidos más disputados?

- Cuanto más viva es la pelota, menos posibilidades hay que el partido sea duro y bueno.

- Una curiosidad, ¿cómo consigue darle esos efectos a la pelota?

- Eso se logra metiendo muchas horas aquí, en el frontón del pueblo. No es ningún misterio. Cada uno tiene sus cualidades. Yo no soy un pelotari de romper, ni de mandar la pelota al rebote.

- ¿Y jugar a la contra?

- Es instinto. Si ves que no vas a defender bien, le estás dando opciones al contrario para acabar el tanto. Siempre hay que arriesgar.

- Ritmo, ritmo y ritmo...

- Sí, y que aguante el que pueda. Muchas de mis victorias las he logrado a base de darle intensidad al juego.

- ¿Cómo logra enredar a sus contrarios?

- En el Cuatro y Medio siempre hay un poco de respeto a pasarte de la raya de atrás y eso hace que despejar la pelota sea más difícil que en todo el frontón.

- ¿El mejor rival al que se ha enfrentado en la distancia?

- Aimar, sin duda. Ha dado muchísimas garantías durante todos estos años. He jugado partidos duros contra él, pero no han sido los más exigentes físicamente. Sin quitarle méritos a Irujo, que ha sido un gran campeón como Barriola, Xala y Titín, Aimar ha marcado la diferencia.

- ¿La victoria que más satisfecho se ha quedado?

- La de Urrutikoetxea, por ser la más reciente, pero he hecho grandes partidos en el cuatro y medio y también he perdido ante grandes pelotaris.

- Vuelve al Ogueta, donde perdió su primera final ante Aimar, ¿qué recuerda de aquel partido?

- Tengo un mal recuerdo de aquella final. De las cuatro que he jugado, fue la peor. No estuve nada bien. Hubo circunstancias previas que no me permitieron desarrollar mi juego. Enfermé primero, luego me mordió un perro en el caserío y también hubo bastante polémica con el material. No llegué bien mentalmente a ese partido y se notó mucho. Jugué muy mal y me ganó fácil.

- Ha ganado txapelas en Bilbao a parejas, en Donostia mano a mano...

- El Ogueta me parece un buen frontón. Ahora mismo Altuna tiene una gran conexión con el Atano III, allí está como pez en el agua. El Bizkaia hubiese sido un mal frontón para ambos. Pienso que el Ogueta es neutral para los dos. Espero que las cosas me salgan mejor que aquella final contra Aimar.

- Es la txapela que le falta...

- Sí, me gustaría entrar en la historia tras quedar campeón en las tres modalidades. He disputado treinta campeonatos en los más de diez años que llevo como profesional, he jugado muchas semifinales y finales, he ganado y he perdido, pero procuro no meterme ninguna presión.

- ¿Cuándo concluye su contrato con Asegarce?

- En abril de 2017.

- ¿Ha habido contactos para su renovación?

- No, de momento no.

- ¿Se ve jugando como Titín hasta los 45 años?

- No, ni con cuarenta. Me gustaría seguir en activo hasta los 38, cuando cumplo veinte años como profesional.

- Otra curiosidad, ¿por qué extiende por completo el brazo derecho al sacar? Se lo he visto hacer a Capellán, con el izquierdo, y siempre avisaba al contrario.

- Cada uno tiene su estilo, su forma de jugar. Es algo inexplicable.

- Dígame algo más de Altuna III, ¿le ha sorprendido que se haya plantado en la final?

- No, Jokin es un fenómeno. Un artista y solo tiene veinte años. Es un pelotari increíble e impredecible. Es capaz de sacarte de tus casillas sin darte cuenta.

- El año pasado ya le ganó fácil por 22-7 cuando al amezketarra le bastaba con hacer once tantos...

- Sí, pero hay veces que hacer once tantos es más difícil que llegar a 22.

- ¿Altuna es el mejor exponente del cambio generacional que se está produciendo en la pelota?

- Jokin es uno de ellos, pero no el único. Ahí están también Artola, Irribarria. Son una generación muy fuerte. Además de tener calidad, son altos, fuertes, rápidos y ágiles. Ahí nos ganan de calle a los veteranos.

- ¿Cree que podría haber llegado más alto en su carrera si no hubiese coincidido con Aimar Olaizola y Martínez de Irujo?

- Sin duda alguna. Podría haber disputado más finales, pero no solo yo, también otros pelotaris.

- ¿Y eso le pesa?

- No, al contrario. Para mí ha sido un honor jugar en su contra todos estos años y ponerles en apuros. Repito, las txapelas no me quitan el sueño aunque sean lo máximo.

- Pero en esta edición no están, ¿aumenta su nivel de exigencia?

- No, no creo que me beneficie ni que me perjudique. La final es a un partido y no hay que darle más vueltas. Ambos vamos a salir a darlo todo, a jugar sin miedo, y luego que gane el mejor.

- ¿El tiempo le ha enseñado a no fiarse de nadie en la cancha?

- Por supuesto. Me he llevado grandes palos al pensar que el partido estaba medio hecho y luego no ha sido así.

-¿Cómo va a jugar la final?

- Ambos vamos a buscar el aire y el remate. Quien mejor lo haga, se llevará a casa la txapela. Espero un partido bonito y atractivo para el pelotazale.

- ¿Escucha a su primo Asier Gar-tzia desde la silla?

- Tengo una gran confianza en él. El pelotari hace lo que puede en la cancha, no lo que quiere. El contrario ya se encarga de recordártelo. En esos momentos, hacerle caso al botillero no es fácil, pero nos acoplamos muy bien. Le gusta mucho la pelota, ha estado presente en casi todos mis entrenamientos y se lo agradezco. Es un botillero casi profesional.

- ¿Planifican con mucha anterioridad los partidos?

- Qué va, un par de días antes.

- ¿Ha hablado con sus tíos Juan Mari y Mikel, Bengoetxea III y Bengoetxea IV? ¿Le han dado algún consejo?

- No, no hace falta. Además, nunca lo han hecho. Cada uno debe aprender de las experiencias que ha vivido.

- Hace catorce años que no llega una txapela del Cuatro y medio de Primera a Leitza. El último en conseguirlo fue Barriola en 2001 tras ganarle a Eugi por 10-22 en el Ogueta, antes incluso de que usted debutara. ¿Nota ese run run en la calle de nuevo?

- En Leitza la gente siempre está ilusionada con sus pelotaris.

- ¿Se ha organizado algo especial en caso de que regrese otra vez con la txapela?

- Se ha montado una cena en las escuelas después de la final. Lo festejaremos gane o pierda.

- ¿Cuántas entradas ha reservado?

- Más de 200, sobre todo para familiares y amigos.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate