Diario Vasco

PELOTA

Cruce de estrellas en la jaula

Bengoetxea VI y Urrutikoetxea, en busca de la final del Cuatro y Medio en el Labrit
  • Bengoetxea VI y Urrutikoetxea se miden hoy en el Labrit; Olaizola II y Altuna III, mañana en el Atano III

  • Los ganadores de las dos eliminatorias disputarán la final del campeonato el domingo 27 en un frontón por determinar

Los cuatro cabezas de serie copan las semifinales del Campeonato del Cuatro y Medio. Nadie de los que llegaban de la parte baja del cuadro ha sido capaz de desbancarles, por lo que mantendrán su condición en 2017... salvo que alguna lesión les aparte de la parrilla de salida.

La ronda de semifinales arranca esta tarde en el Labrit de Pamplona con la eliminatoria entre Oinatz Bengoetxea y Mikel Urrutikoetxea, que repiten duelo por segundo año consecutivo. Anuncian la función para las 17.45 y la retransmisión a través de ETB1 comenzará a las 18.00. No quedan localidades de asiento, por lo que las empresas abrirán las taquillas para vender paseos de cancha.

La maquinaria de Asegarce y Aspe se desplazará mañana hasta el Atano III de San Sebastián, donde Aimar Olaizola y Jokin Altuna dirimirán otro choque de sumo interés (ETB1, 17.00). Las gradas del templo donostiarra, necesitado de algo más que retoques para equipararse a los nuevos recintos de la pelota, volverán a retumbar gracias a la numerosa afluencia de pelotazales. Los taquilleros disponen únicamente de butacas traseras de cancha. Abundarán los seguidores del joven amezketarra, pero los fieles del de Goizueta, que mañana cumple 37 años, también se dejarán oír.

Los ganadores de hoy y mañana disputarán la final el domingo 27 en un frontón a designar entre Bilbao, Vitoria y Donostia. Dependerá de las negociaciones con cada ciudad y de quiénes se clasifiquen.

Las luces de cuatro estrellas se cruzan en la jaula en menos de 48 horas. La de Olaizola II brilla todavía pese a llevar mucho tiempo en el firmamento. La de Bengoetxea VI ha recobrado intensidad después de un verano en el que permaneció fuera de los focos más tiempo del que le habría gustado. La de Urrutikoetxea alumbra todos los campeonatos y persigue estar presente en su cuarta final consecutiva en las distintas disciplinas. La de Altuna III acaba de llegar y busca su lugar en la galaxia. Pese a no destacar por su tamaño, desprende luminosidad.

Haber visto hace solo cinco meses cómo Irribarria se coronaba campeón manomanista a sus 19 años puede conducir a engaño. Estamos ante un hecho singular, al igual que la presencia de Jokin Altuna en semifinales del Campeonato del Cuatro y Medio con 20.

El palmarés de esta competición habla por sí solo. Ogueta ha sido el finalista más joven de la historia con 19 años. Ganó la txapela con 22. Su precocidad solo es equiparable a la de Patxi Eugi, finalista en 1991 con 20 años y campeón en la siguiente edición, la de 1992, con 21.

Barriola y Olaizola II se alzaron con el título a los 23; Nagore, a los 24; Irujo, a los 25; y Urrutikoetxea, el último campeón, a los 26. Salvo Ogueta y Eugi, ninguno de ellos estuvo presente en unas semifinales de la jaula a tan temprana edad.

Condimentos de calidad

Oinatz Bengoetxea y Mikel Urrutikoetxea ofrecieron espectáculo del bueno en su semifinal de hace doce meses, han rendido a un nivel excelente en la reciente liguilla de cuartos de final, han demostrado más de una vez su condición de competidores natos y el choque de hoy en el Labrit reúne condimentos de calidad suficiente para creer a pie juntillas que estamos ante una semifinal como para chuparse los dedos.

El de Zaratamo, eso sí, parte favorito con momios que se moverán entre el 100 a 80 y el 60 a 100 por abajo. El de Leitza tendrá dinero de su parte porque viene de maniatar a Ezkurdia, saldrá como un cohete y tratará de enmarañar al rival en su habilidoso juego de efectos, sotamanos, remates y ritmo trepidante. Urrutikoetxea, que confía en su físico y en su resistencia, ha demostrado armas para contrarrestar ese estilo de juego. Ahora falta confirmarlo sobre la cancha.

La semifinal de mañana en el Atano III presenta otros ingredientes, distintos al 100 a 40 de salida favorable a Olaizola II. Diecisiete años separan al veterano del joven aspirante. Vienen de un verano en el que el de Amezketa superó al de Goizueta en las finales del cinco y medio, de La Blanca y del Ciudad de San Sebastián. A la inversa, Aimar se llevó el gato al agua en Zarautz. El año pasado el guipuzcoano superó al navarro en la liguilla. Nadie habla de revanchas, pero ninguna figura quiere dejarse descabalgar.

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